Saltar al contenido

La salud colombiana, rumbo a la catástrofe

Por Álvaro Ramírez González Debo confesar que no soy experto en temas de salud. Apenas entiendo el concepto general del sistema actual y el papel de las EPS y las IPS. Pero si tengo muy claro ya, que el sistema actual de salud que trajo la ley 100, de César Gaviria, cuyo ponente en el …

R
Redacción IFM
3 min lectura
Escuchar artículo
IFM Noticias

Por Álvaro Ramírez González

Debo confesar que no soy experto en temas de salud. Apenas entiendo el concepto general del sistema actual y el papel de las EPS y las IPS.

Pero si tengo muy claro ya, que el sistema actual de salud que trajo la ley 100, de César Gaviria, cuyo ponente en el Senado fue el entonces senador Álvaro Uribe, tiene un cubrimiento récord del 98 % de la población colombiana. Con todos sus defectos ha sido calificada como la sexta mejor salud en todo el planeta.

Una mezcla muy bien diseñada de capital privado y público, conviviendo en una simbiosis también muy estudiada de contributivo y subsidiado. Pero todas estas mezclas, bajo la tutela de una gerencia privada, que es estable, eficiente y sostenible. Una gerencia que maneja indicadores, busca la eficiencia, tiene personal altamente capacitado y obtiene resultados.

Es justamente esa tutela privada la que ha logrado ese 98 % de cobertura y ha podido superar las quiebras de las EPS, mal manejadas, que han desaparecido. Y la última encuesta mostró la gran satisfacción mayoritaria de los colombianos con su sistema de salud.

La reforma a la salud que va a imponer Petro es catastrófica. Elimina no sólo el capital privado que le daba mucha fortaleza económica al sistema, sino lo peor, desaparece la gerencia privada. Es increíble que el país no recuerde el desastre del Seguro Social, que no solo se robó el dinero de los pensionados, sino que acabó con la salud de los colombianos. Se la robaron.

¿Les cabe a ustedes en la cabeza que Petro vaya a reemplazar a las 20 EPS, que sostienen con su propia estructura financiera esa complicada operación, y que van a desaparecer por 36.000 burócratas?

¿Cómo se atreve a mentir la ministra Corcho cuando afirma que “no van a estatizar la salud»? ¿Se imaginan amigos lectores, nuestra salud en manos del Estado, de un batallón de burócratas escogidos desde la politiquería y sin responsabilidad alguna? ¡Claro que es estatizar la salud de los colombianos! Claro que es envenenar nuestra salud con toda la corrupción y la porquería que se roba $ 1 billón semanal en Colombia.

Un sistema insostenible, condenado a fracasar, en el corto plazo. Y a una nueva quiebra, copia actualizada del Seguro Social. Le preguntó Yamid Amat al experto ex ministro Fernando Ruiz, si ese nuevo plan de salud de Petro, era para favorecer los pobres y castigar los ricos. Ruiz le respondió: “mucho me temo Yamid, que este nuevo sistema de salud será para castigar muy duro a los pobres».

Rudolph Hommes, el exministro que apoyó la candidatura de Petro, acaba de escribir: “Petro va ahora por nuestra salud; si dejamos que se quede con ella, nos va a quitar todo, hasta el sol de esta mañana”. Más claro no canta un gallo.

alragonz@yahoo.es

Compartir:

Noticias relacionadas