Saltar al contenido

¿Huele a dictador?

Por Álvaro Ramírez González El mensaje de Gustavo Petro a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, (CIDH), exigiendo justicia para Pedro Castillo tiene un significado muy profundo. Pedro Castillo dio un golpe de Estado a la vista de millones de personas del Perú y del mundo. Equivocó su camin

R
Redacción IFM
3 min lectura
Escuchar artículo
IFM Noticias

Por Álvaro Ramírez González

El mensaje de Gustavo Petro a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, (CIDH), exigiendo justicia para Pedro Castillo tiene un significado muy profundo. Pedro Castillo dio un golpe de Estado a la vista de millones de personas del Perú y del mundo.

Equivocó su camino, y por eso todos lo abandonaron. Ministros, tribunales de justicia, gremios y FF AA, calificaron ese autogolpe como un delito contra la democracia. Y solo como un hongo, Castillo fue detenido y procesado en una Fiscalía del Lima.

Y ahora además de corrupción, deberá responder por un delito llamado “rebelión”, que le dará muchos años tras las rejas. ¿Qué tiene que hacer allí Gustavo Petro, defendiendo a un mandatario que iba a ser destituido en pocas horas por el Congreso y decidió cerrarlo y dar un golpe de Estado, que por torpe, duró apenas unas horas?

¿Qué lectura hay que darle a ese mensaje de Petro, defendiendo a un incompetente, corrupto y fracasado engendró de dictador? Pues no encuentro otra lectura distinta a que Petro tiene ínfulas, tendencias y simpatías por la dictadura.

Dice el Senador Miguel Uribe: “la izquierda utiliza la democracia para llegar al poder y después la destruye para perpetuarse en él”. Creo que ese es el camino que Petro está transitando. A estas alturas, la CIDH le dio la espalda a Pedro Castillo y contradijo a Gustavo Petro. “El que dice lo que no debe, oye lo que no quiere.”

Descabezar y mandar al retiro a los 90 oficiales de más alto grado en las FF AA tiene un significado muy profundo, que los colombianos no hemos comprendido. Petro retiró la madurez, y la experiencia en las FF AA. Su dignidad. Quizás vacunándose de un golpe militar. Quizás para evitar que las FF AA se pongan al lado de la sociedad colombiana, ante los evidentes abusos de autoridad de Petro.

¿No es este un gobierno para la delincuencia? Prohibir la fumigación de la coca está disparando el área cultivada. Y con esa coca llegarán más patrones, más capos, más grupos, más ejércitos, más menores armados, más armas y naturalmente, mucha más violencia.

Los 24 muertos de Puerto Guzmán en Putumayo por el enfrentamiento de dos grupos narcoterroristas son la clara evidencia de este fenómeno. Las invasiones de tierra, la extorsión y el secuestro están disparadas, consecuencia de esta ola de impunidad.

Pero “ordenar” sacar a la calle, disfrazándolos de “gestores sociales”, a todos esos delincuentes de la Primera Línea, no es otra cosa que una demostración dictatorial. Ya lo dijeron los jueces. ¿Cómo liberar a cientos de ellos que ya están procesados, juzgados y condenados? Muchos de ellos aceptaron los cargos y consiguieron rebajas en sus condenas.

¡Solo un dictador, se atrevería a semejante barbaridad! Y tenemos en la presidencia a uno, dando sus primeros pasos.

alragonz@yahoo.es

Compartir:

Noticias relacionadas