El espejismo de La Mojana
Por Álvaro Ramírez González La última torpe improvisación de Petro ocurrió en su visita a La Mojana. ¿Pero qué es la Mojana? Es un área de 500 000 hectáreas que sufren cada año una gran inundación por la confluencia de tres grandes y caudalosos ríos. El río San Jorge, que baja desde el Paramillo, en

Por Álvaro Ramírez González
La última torpe improvisación de Petro ocurrió en su visita a La Mojana. ¿Pero qué es la Mojana? Es un área de 500 000 hectáreas que sufren cada año una gran inundación por la confluencia de tres grandes y caudalosos ríos.
El río San Jorge, que baja desde el Paramillo, en invierno con un gran caudal, desemboca en el río Cauca. Pero como este viene igualmente crecido, no lo deja entrar. A su vez, el río Cauca desemboca en el río Magdalena que, en ese invierno, viene con un gran caudal y tampoco le permite desembocar. Esta conjunción de los tres ríos que se embalsan hace esa gigantesca inundación de más de 5 000 kilómetros cuadrados.
Es una región con una fertilidad impresionante, producto de la cantidad de materia orgánica y microorganismos que dejan esos ríos al retirarse en el verano. Es una región que está en los departamentos de Sucre, Córdoba y Bolívar.
Esas maravillosas tierras solo sirven seis meses, en los meses secos, porque el invierno deja toda esa inmensa región, cubierta de agua. Majagual, Guaranda, San Marcos, San Benito Abad, Sucre y Ayapel son los municipios de La Mojana.
Desde el gobierno Uribe se iniciaron los trabajos para regular y contener los grandes flujos de agua y de hacer vías pavimentadas y transitables en esa región. Mucho se ha avanzado en la normalización de esa rica región, pero también falta una gran inversión. Es un gran trabajo, con desarrollo progresivo. Con inversiones programadas que se han venido ejecutando.
Además, los intensos inviernos no esperados este año, han hecho muchos daños allí.
Daños no esperados. Petro visitó La Mojana, hoy inundada, y propuso un enredo que nadie entiende. Ni los mismos lugareños. Que el gobierno pone el billón que vale la terminación de las obras de La Mojana, pero que los ricos y terratenientes paguen la valorización de esas obras con tierra para darle a los campesinos.
Parte de una premisa errada. Desconoce la realidad social y catastral de esa región. En La Mojana no hay terratenientes ni ricos como norma general. Es una tierra de minifundios y campesinos, que viven allí y cultivan en los meses secos esas fértiles tierras. Esos campesinos ya tienen sus pequeñas parcelas y no es precisa allí ninguna repartición de tierras. Ya están repartidas y su tamaño les permite vivir bien de sus cultivos.
Pero una oleada de invierno como la actual, los ha castigado demasiado, porque no hubo temporada seca. La Mojana no necesita discursos de lucha de clases, ni de repartición de tierras ya repartidas y en manos de campesinos. No de terratenientes.
Hay que activar los recursos y el plan de obras de La Mojana que está suficientemente diagnosticado. Los discursos populistas sobran. A invertir y a trabajar para salvar La Mojana. Lo demás sobra.
alragonz@yahoo.es

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