El cisma godo
Por Álvaro Ramírez González Hace muy poco escuchaba una entrevista de Julio Sánchez Cristo con un senador del Partido Conservador. «Ustedes pasan de gobierno a gobierno, y se cambian de camiseta, no importa cual sea su ideología, con tal de conservar su paquete de puestos». Francamente el gran Parti

Por Álvaro Ramírez González
Hace muy poco escuchaba una entrevista de Julio Sánchez Cristo con un senador del Partido Conservador. «Ustedes pasan de gobierno a gobierno, y se cambian de camiseta, no importa cual sea su ideología, con tal de conservar su paquete de puestos».
Francamente el gran Partido Conservador perdió su voluntad de poder y decidió hace muchos años irse por la fácil, que es plegarse al ganador de las elecciones a cambio de una cómoda presencia burocrática. Aún conservan un buen número de congresistas y eso los mantiene vivos y «chupando rueda».
Y eso sin duda ha sido el factor que ha ido desapareciendo la ideología conservadora de aquellas épocas y a su vez, haciendo más pequeño el conservatismo, frente a otros partidos nuevos que ya lo superan. Pero su posición frente al gobierno Petro, no solo raya en la sinvergüenzada, sino que los va a reventar.
Y no es para menos. ¿Dónde quedaron la libertad y el orden? Petro es libertinaje y desorden. ¿A esa nueva filosofía de Petro se unieron los godos, únicamente por unos puestos? ¿Tanto se ha prostituido la política?
A medida que este temprano gobierno hace los pavorosos anuncios de unas reformas estrambóticas y de un libertinaje cómplice de bandidos y terroristas, se está armando un gran cisma al interior del partido azul. Andrés Pastrana, su máxima figura viva y muchos líderes regionales, le están armando una convención a los congresistas puesteros. El cisma está en ebullición.
Nadie al interior de la base conservadora entendió ese respaldo y esa cercanía con un gobierno que representa exactamente lo contrario del ideario godo. ¿El partido conservador, declarado partido de gobierno en el gobierno Petro? Inaceptable e inentendible. Así está de prostituida la política.
Pero esa irregular situación va a durar muy poco. Las propuestas destructivas del nuevo gobierno, sumadas a la pelotera goda que se está cocinando desde la provincia, acabarán con el remunerado romance Petro-godos. La línea de Omar Yepes y algunos otros, han convertido al conservatismo en una llanta de repuesto. Bienvenido ese cisma azul. Bienvenida esa convención que se está cocinando.
No hay derecho que la ideología goda de dos siglos, por la que hubo guerras y murieron tantos miles de inocentes, hoy se negocie por unos puestos… ¡Por un plato de lentejas!
alragonz@yahoo.es

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