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Colombianos: Chile nos mostró el camino

Por Álvaro Ramírez González La situación política de Colombia y Chile era similar desde los triunfos de Gabriel Boric y Gustavo Petro: ambos ganaron las elecciones, pero con un poco más de la mitad de la votación. Fue mucho más contundente el triunfo de Boric con el 59 % de la votación. Petro ganó c

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Redacción IFM
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IFM Noticias

Por Álvaro Ramírez González

La situación política de Colombia y Chile era similar desde los triunfos de Gabriel Boric y Gustavo Petro: ambos ganaron las elecciones, pero con un poco más de la mitad de la votación. Fue mucho más contundente el triunfo de Boric con el 59 % de la votación. Petro ganó con una diferencia menor de apenas 700.000 votos sobre su competidor.

Pero en esencia cada uno de los dos mandatarios, fue electo, pero al otro lado hay medio país que no votó por ninguno de los dos. Ambos de orientación de izquierda. Boric, mucho más joven, inmaduro y con muy poca experiencia política y casi ninguna administrativa. Petro con trayectoria guerrillera (M 19), después se amnistió. Ingresó a la política. Fue alcalde de Bogotá.

¿Pero cual es el alcance de los cambios de modelo de cada uno? Boric, inexperto y embebido de la soberbia del triunfo, después de haber sido líder de una revolución social que destruyó el Metro de Santiago e hizo centenares de saqueos y destrucción, presentó un plebiscito, con la clara intención de cambiar totalmente la Constitución política vigente desde Pinochet. Una propuesta brutal, que transformaba a la sociedad chilena en un sistema comunista soviético puro. «Una Constitución construida desde el odio y la frustración». Querían quedarse con todo y se quedaron sin nada. Pues acaba de fracasar.

Estrepitosamente.

Chile habló muy claro. Eligió a Boric porque la sociedad si necesita cambios y ajustes sociales. Pero aplastó a Boric, porque no es ese comunismo fracasado, lo que quieren los chilenos. Hoy Boric, en un discurso y una actitud más humilde y sensata, aceptó que las reformas hay que cambiarlas, ajustarlas a la necesidad de los chilenos.

Y sin duda, negociar esta nueva Constitución, con los partidos tradicionales que son los que han construido el Chile de hoy. En Colombia el discurso de llegada de Petro fue conciliador. Pero hay pánico y mucho desconcierto con los anuncios de los ministros que ha ido nombrando.

No se trata, como en Chile, de instalar ese fracasado comunismo soviético que hasta elimina la propiedad privada y pone todos los bienes y medios de producción «a disposición del pueblo».

Pero las propuestas aisladas desde los ministerios de Hacienda, de Trabajo, de Minas y Energía, de Agricultura, de Defensa, de Justicia y del Interior, por ahora, están mostrando unos errores y unas propuestas peligrosas, flojas y sin respaldo financiero, que, en vez de arreglar y corregir las cosas de hoy, las pueden deteriorar gravemente. La economía colombiana no ha reaccionado bien con estos anuncios y ya son muchas las noticias de un enfriamiento de los inversionistas. Eso ya es muy grave.

Las discusiones sobre la política de hidrocarburos, de minerales y del gas, están calientes pero la dependencia económica de ese sector, le va a quitar la razón al nuevo gobierno. La confusión en el manejo de las tierras deja muy mal parado al gobierno porque no entiende a fondo el problema, pero sigue en ebullición. Esta confusión desde el Minagricultura, es el combustible de una ola de invasión de tierras que empezó a vivir el país y pronostica un baño de sangre.

Hoy, en el Magdalena y Cesar, las autodenominadas autodefensas, asesinaron a tres hombres y los dejaron en la carretera con un mensaje muy claro sobre la defensa de las tierras para los propietarios. Lo que más preocupa al país es la política de libertinaje que llegó con Petro: No más fumigaciones aéreas a la coca. No más bombardeos al ELN. Traslado de la policía a otro Ministerio. Desmantelamiento del ESMAD. Cambios en la política de extradición. No habrá bombardeos en narco -campamentos donde haya menores.

Esa política libertina de «paz total» no está funcionando y ya muestra con 47 masacres en los primeros 45 días del nuevo gobierno, que no va a funcionar. Las reformas y proyectos de ley van para el Congreso y allí van a tramitar su viabilidad. Es el momento en que los partidos políticos que inicialmente estuvieron muy cercanos al nuevo gobierno tomen distancia, para discutir con plena independencia estas reformas, muchas de ellas contra cíclicas y equivocadas. Colombia eligió a Petro porque quiere cambios.

Pero al igual que en Chile, los que propone el nuevo gobierno, no son viables, no resuelven, hacen un daño tremendo al sector productivo y ese libertinaje judicial va a lanzar al país a una guerra de justicia privada ante la ausencia de la justicia pública. Estamos a tiempo de mitigar, detener, cambiar y ajustar todas esas propuestas del nuevo gobierno, para que le sean útiles al país.

Que el reparto burocrático no vaya a permitir que estas reformas vayan a pasar en su estado original, por que como lo han dicho claramente los gremios, no son buenas. Son malas. Chile nos mostró el camino. El otro medio país tiene la palabra. Y sobre todo, Petro y su nuevo gobierno no tienen en el Congreso, la mayoría para aprobar esas reformas.

Esta pues hoy en manos de liberales, Centro Democrático, conservadores, de La U, Cambio Radical, el Mira y los otros partidos, la salvación de Colombia. Esta avalancha de propuestas tiene más una intención de golpear al sector empresarial que otra cosa. Y tanto libertinaje es poner al gobierno, y a la justicia, del lado de los bandidos. Chile nos mostró el camino. Esas reformas deben ser discutidas, evaluadas y conciliadas con toda la seriedad en el Congreso con los otros partidos.

Pero la burocracia y la mermelada lo pueden malograr. Ya los conservadores, liberales y los de la U están en la coalición de gobierno, pero, «dizque conservando sus convicciones». ¿Será creerles? ¿Serán capaces de entregar el país por unos puestos? Es esta una oportunidad única. Sin los votos de los partidos tradicionales que no votaron por Petro, todas esas reformas no pasan. Veamos que sigue.

alragonz@yahoo.es

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