Cobros de energía: se incendia la costa Atlántica
Por Álvaro Ramírez González Afinia y Aire son las dos empresas, que vienen operando el servicio de energía eléctrica en la costa Atlántica colombiana. Son los dos operadores que busco el Gobierno de Iván Duque, para corregir la interinidad que produjo la intervención de Electricaribe, después de su

Por Álvaro Ramírez González
Afinia y Aire son las dos empresas, que vienen operando el servicio de energía eléctrica en la costa Atlántica colombiana. Son los dos operadores que busco el Gobierno de Iván Duque, para corregir la interinidad que produjo la intervención de Electricaribe, después de su lamentable desempeño. Electricaribe se fue y no dejó más que pasivos y ruina.
Para poder que llegarán nuevos operadores a enfrentar el gran desafío de la energía eléctrica en la costa Atlántica colombiana, tuvo el presidente Duque que poner a la nación a asumir el pasivo laboral que dejó Electricaribe y que valía $ 1.3 billones.
Afinia, subsidiaria de EPM, tiene a su cargo atender a 1.5 millones de usuarios de los departamentos de Bolívar, Sucre, Córdoba y César. Invertirá $5 billones en la próxima década.
Aire es la otra empresa operadora en los departamentos del Atlántico, Magdalena y La Guajira. Atenderá allí 1.3 millones de usuarios. Sus inversiones a la vista serán de $2.6 billones.
La verdad, desde que asumieron las dos operadoras el manejo del sistema eléctrico en las zonas asignadas, los cambios se han visto sin duda. Electricaribe fue una estafa y la intervención estatal, fue peor; hizo más grave la crisis energética de toda la costa Atlántica. Las inversiones de Afinia y Aire se han venido haciendo como estaban programadas y eso ha hecho notoria la mejoría en el servicio.
Pero hay cuatro factores que hoy están haciendo impagables las facturas de energía para toda la gente de la costa. En primer lugar, el valor de la compra de energía en bloque que adquieren las dos operadoras, porque la generación de energía está en el centro del país, lejos de la costa Atlántica.
En segundo término, los costos de transporte de esa energía desde los lugares donde se produce hasta la costa misma. En tercer lugar, la amortización de esas inversiones está subiendo el costo de los operadores y por ende el precio de venta. Y finalmente, el robo de energía.
Es esta quizás la variable que más pesa en el valor de las facturas de energía en la costa Atlántica. Son sin duda los usuarios que no son morosos, quienes deben pagar por los que roban. ¿Quién más? Y el robo de energía en la costa Atlántica ronda por el 26 %. Descomunal.
Las facturas de energía en la costa Atlántica se volvieron impagables en todos los estratos. La costa está a punto de un estallido social por esa crítica razón. Le va a tocar por primera vez a Petro, emplearse a fondo para ajustar todas estas variables que afectan el costo y el precio de la energía en esa zona del país. Todos deberán poner un poco, incluso el presupuesto nacional.
De otro modo, veo venir un paro generalizado en el pago de las facturas de energía. Y eso genera violencia, pero no resuelve nada.
alragonz@yahoo.es

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