miércoles, abril 21, 2021
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Agenda abortista – Parte 3

La batalla no solo la dan desde el lenguaje, ante la aversión que muchas personas sienten para con los números, la agenda abortista, se mete por esa arista y distorsiona todas las cifras para defender lo indefendible. 

En todas las marchas proaborto, una de las proclamas está direccionada hacia el problema de los miles de abortos clandestinos que hay en el país, por la no legalización del procedimiento. Haciendo eco a esas denuncias, el medio de noticias Cimac, dijo en uno de sus artículos que en Argentina, se practican más de 500 mil abortos inseguros al año.

Cuando se empieza a investigar en los registros del país, según información del Ministerio de Salud, en Argentina nacen alrededor de 700 mil niños al año, si le creemos a la cifra de los 500 mil abortos que se producen en el mismo período, significa que 4 de cada 10 mujeres en la Argentina que quedan en embarazo, abortan; lo que llevaría a pensar que si se está ante un gran problema de salud pública, pero es allí en donde debe hacerse un comparativo con el resto del mundo para correlacionar la cifra y mediante un método aproximado verificar si es un dato posible o está desproporcionado.

El país en donde más abortos percápita se realizan en el mundo, es en España, en donde el procedimiento es legar desde mediados de los años 80´s. Allí se tiene que un poco menos del 25% de las mujeres embarazadas abortan, lo que compromete seriamente la cifra del 40% presentada en la Argentina.

Otro ejemplo de la distorsión en las magnitudes, se presentó en el medio informativo uruguayo, La Red21, quien dijo en un informe que data del año 2010, que en el país se realizaban 150.000 abortos inseguros al año; pero, cuando se legalizó el aborto en ese país en el año 2012, el número de mujeres que abortaron en el año 2013, fue de 7.171 abortos. Eso demuestra que la cifra real estaba inflada en un 95%

Otra falacia que exponen los grupos abortistas, es que con la legalización se disminuye el número de procedimientos al año. No comprendo cómo llegan a esa conclusión, cuando al ser un procedimiento gratuito, expuesto como una política de salud pública y enseñado desde la primaria en los centros educativos, su tendencia debería ser al alza. La demostración del aumento de los abortos que se practican en los países donde se legaliza es evidente, incluso, aquí en nuestro mismo subcontinente, en Uruguay, desde la legalización en el año 2012, el incremento ha sido constante, pasando de 7.171 abortos en el 2013 a más de 11.000 para el año 2020.

Un frente de batalla de los promotores de la agenda abortista, está en inflar el número de mujeres que mueren al año en medio de los abortos. Nuevamente se presentan ejemplo en Argentina. El diario La Izquierda, tituló una noticia en el año 2018: “Valeria Abber de la Torre: Son miles las mujeres que mueren por abortos clandestinos y ni la iglesia ni el estado quieren hacerse cargo”. Otro medio de información presentó la entrevista realizada a uno de los más famosos travestis del país, quien está a favor de toda la agenda de los pañuelos verdes. En su entrevista, Flor de la V, dijo: “En nuestro país mueren 54 mujeres por minuto, por abortos clandestinos”

Lo terrible es que ni siquiera manejen magnitudes dentro de sus declaraciones; 54 mujeres por minuto, son un poco más de 28 millones de mujeres que mueren al año en Argentina por practicarse abortos clandestinos. Argentina tiene una población 45 millones de habitantes, de los cuales un poco más de 22 millones son mujeres; es un imposible físico que al año mueran más mujeres que toda la población femenina del país.

Como corolario de la declaración de Flor de la V, está el hecho de que al ser una persona famosa la que dijo la cifra, muchos de los llamados “influencers” replicaron la declaración como si fuera una verdad absoluta. Y lo peor, el Diario el Clarín, uno de los más importantes del país, también la citó. 

¿Cómo conocer la cifra real? Simplemente se va a los registros del Ministerio de Salud, debido a que toda muerte es registrada y su causa determinada. Para el año 2019, cuando dio la declaración Flor de la V, el número de muertes por aborto clandestino en todo el territorio de la Argentina, fue de 19 muertes en todo el año, un poco lejos de los 28 millones que dijo Flor de la V en su declaración.

En ese mismo período de tiempo murieron por cáncer de mama 6 mil mujeres, por cáncer de útero 3 mil mujeres, por cáncer de ovarios 1.200 mujeres y 500 mujeres murieron por hambre. Recuerden que el “gran problema” de salud pública en la Argentina es el aborto. A las feministas lo que menos les interesa es la salud de las mujeres.

Otra falacia numérica: “El aborto reduce la mortalidad de las madres”, aquí se remite a los índices de mortalidad en Chile. En el año 1989, se prohibió completamente el aborto y mediante políticas de salud pública y mejoras en los sistemas hospitalarios, la muerte de maternas se redujo casi a cero. El contra ejemplo es Uruguay, el cual presenta un descenso de sus cifras de mortalidad materna hasta el año 2012 cuando se legaliza el aborto y desde ese momento el incremento en la mortalidad ha subido un 122% debido a las complicaciones que se pueden presentar en medio de un procedimiento tan invasivo como lo es un aborto.

Adoctrinamiento mediático y de la farándula.

Miley Cyrus en su cuenta de Instagram postea una foto en donde está comiendo un pastel donde dice: “El aborto es un sistema de salud” y la misma artista dice en la publicación, que es patrocinada por IPPF, International Planned Parenthood Federation.

En el diario El Espectador de Colombia, apareció un artículo donde se expone que la actriz Michelle Williams, en el discurso que dio cuando recibió el premio como la mejor actriz de miniserie de los Golden Gloves del año 2020; que ese premio se lo había podido ganar, gracias a que en su juventud se había realizado un aborto, y defendió el derecho de las mujeres para decidir sobre su cuerpo y a la decisión de cuando desean ser madres o no.

Series de Netflix y actrices del nivel de Scarlett Johansson son promotoras abiertas del aborto. Un complejo sistema de adoctrinamiento desde los medios masivos de las redes sociales, en donde cada vez es más común ver problemáticas ocasionadas por un embarazo juvenil. La enseñanza que quieren transmitir es clara, si quieres triunfar en la vida, no tengas hijos y si te equivocas y quedas embarazada, aborta.

En la televisión colombiana, la novela del “prime time” del canal RCN, Pa´Quererte, abordó el tema, cuando una joven estudiante de undécimo grado queda en embarazo y se plantea la posibilidad de abortar. Para el beneplácito de los próvida, la situación fue bien manejada y no se produjo el homicidio, gracias a que el padre de la muchacha, no la abandonó en ningún momento e incluso impidió que se realizara el aborto por no darle su permiso. A pesar de ello, la novela presentó otra faceta desagradable, en donde la madre desprecia a su hija por considerarla responsable de destruir su vida. Esperemos que los guionistas den un giro a la problemática y presente la decisión de permitirle a esa bebé vivir, como la mejor opción que cualquier persona puede tomar.

En un mundo donde los jóvenes son maleables, unos medios de comunicación que presentan sistemáticamente que abortar no es malo; que tener hijos solo es un obstáculo para el crecimiento profesional, principalmente para las mujeres, lleva a una distorsión de la realidad en donde ese nuevo ser humano, es el enemigo del proyecto de vida. Discursos como el de Williams, además de egoísta es falaz, ¿Cuántas mujeres han salido adelante gracias a sus hijos? ¿Cuántas mujeres descubrieron su real potencia por el amor de querer lo mejor para sus hijos? ¿Cuántas mujeres hoy son exitosas y felices por no tomar la decisión irreversible de quitar una vida?

Cristiano Ronaldo es un claro contraejemplo de la agenda abortista. Su madre pensó que lo mejor era abortar por no tener recursos, hoy su hijo es uno de los deportistas mejor pagados del mundo. Los padres de Maradona vivían en la pobreza absoluta, así que, según las teorías de esas pseudointelectuales de Hollywood, El Diego no era un candidato para haber nacido.

En la próxima entrega se comenzará a presentar, las diferentes etapas y discursos que ha tenido la agenda abortista en más de 100 años.

Control demográfico la verdadera razón detrás del aborto

El filósofo Platón, en su libro “La Republica” escrito hace 2.400 años, presentó una idea de sociedad en donde uno de sus objetivos era la búsqueda continua de la perfección de la raza. Platón planteaba que una clase gobernantes tenía la potestad de decidir ¿quién?, ¿cómo?, ¿cuándo?, ¿y, dónde?, se debería reproducir las personas. Ese es el discurso de la Eugenesia.

En los tiempos modernos, es fácil encontrar como se han realizado exterminios sistemáticos de algunas etnias, por cuestiones de raza o religión. Se tiene muy clara la recordación de las acciones de Adolf Hitler en contra de los judíos en la segunda guerra mundial, pero no se recuerda mucho el exterminio de los armenios en la primera guerra mundial, de los ucranianos por parte de Stalin o más recientemente, las guerras civiles en toda África, en donde la clase gobernante de un país, busca desaparecer los clanes rivales. Son sin duda alguna, ejemplos de que la humanidad siempre ha estado en conflicto con otras comunidades por razones incomprensibles.

El nuevo exterminio se está ejecutando de una manera muy silenciosa y en donde las víctimas no tienen voz y no se puede defender. Paradójicamente, la primera impulsora del aborto a gran escala, fue una feminista, Margaret Sanger, quien fue la primera en crear las clínicas de control de natalidad en los Estados Unidos en 1916, que con el tiempo se llamaron Planned Parenthood of America.

Sanger, combinaba su trabajo en las clínicas, con la labor de escritora, es así como fundó la revista, Birth Control, (Control Natal), en donde difundía sus ideas sobre el sistema de salud y reproducción. En una de sus ediciones escribió: “El control de la natalidad […] es nada más ni nada menos, que una ayuda para aligerar en algo, el problema de los menos aptos y evitar su descendencia […] Si hemos de hacer progresos raciales, este avance para la mujer, debe preceder a la maternidad de cada una de ellas. Entonces, y sólo entonces, puede que la madre deje de ser una incubadora y se convierta en una madre de hecho. Entonces, sólo ella podría transmitir a sus hijos e hijas las cualidades que hacen fuerte a los individuos y, de manera colectiva, una mejor raza”. Con ese discurso fue creado la red de clínicas abortivas de los Estados Unidos y además buscó financiación de los magnates americanos con la promesa de mejorar la raza.

Uno de los principales mecenas de Sanger, que le permitió crecer de manera exponencial la red de clínicas abortivas en todo los Estados Unidos, fue: John David Rockefeller III. quien, luego de comprometerse con las ideas sobre el aborto de Sanger, creó el: Population Council, (Consejo de Población), el cual por medio de una serie de revistas que patrocinó, se encaminaron a la difusión de las bondades de la eugenesia. Incluso llegó a proponer ante el Congreso de los Estados Unidos una Ley para la prohibición de la descendencia de personas con enfermedades hereditarias.

Luego de la segunda guerra mundial, la eugenesia dejó de ser un buen discurso para presentar las bondades del aborto. En la siguiente entrega de éste especial, se presentará como se transformó el discurso de la agenda abortista.

Después de la segunda guerra mundial y del holocausto nazi, el discurso de la eugenesia comenzó a ser muy mal visto. Así que la estrategia migro hacia un discurso económico, en donde les decían a los pobres: “menos bocas que alimentar, más dinero en los bolsillos”

Con el fin de poder continuar con el financiamiento desde el gobierno central de la red de clínicas abortivas del PPA, Planned Parenthood of America, el presidente Lyndon Jhonson en 1965, hace su presentación ante la Asamblea General de la ONU diciendo: “Actuemos sobre el hecho de que menos de 5 dólares invertidos en control de población, equivale a cien dólares invertidos en crecimiento económico” Eso quiere decir, que al pagar los servicios de las clínicas de PPA, esa mucho menos estresante para el fisco, que tener que pagar subsidios de desempleo para los pobres. Por ello, Planned Parenthood comienza a posicionarse por todo el mundo y cambia de nombre a IPPF, International Planned Parenthood Federation, como la conocemos actualmente.

El primer paso de ese plan masivo financiado por el gobierno del presidente Johnson, fue instalar clínicas abortivas en los centros más densamente poblados y de clase marginal por todo Estados Unidos. No es un secreto, que el mayor porcentaje de pobres se encontraba dentro de las comunidades negras y latinas, por lo tanto, en sus primeros años, el plan para abortar iba dirigido primordialmente a disminuir el número de negros y de latinos en el país del norte.

En el año 1966, John Rockefeller III, redacta la Declaración sobre la Población, firmada por 30 líderes mundiales, en donde se comprometieron a: “Creemos que el problema de población, debe ser reconocido como un elemento principal en el plan nacional a largo plazo; si los gobiernos quieren lograr metas económicas y cumplir con las aspiraciones de su gente, se deberán aplicar medidas al respecto” En resumen, se comprometieron a realizar un control de la población, principalmente en los países pobres, debido a que la sobrepoblación va en contra del desarrollo económico de los países.

Con base en ese compromiso, Gran Bretaña, legaliza el aborto en el año 1967 y la ONU ese mismo año, creó el Fondo para Actividades en la Población, encargado de verificar el cumplimiento de la Declaración sobre la Población.

En 1968, Robert McNamara, asumió como presidente del Banco Mundial y en su discurso de posesión declaró: “El rápido crecimiento demográfico, en una de las mayores barreras que obstaculizan el crecimiento económico y el bienestar social de nuestros Estados miembros”. Lo que es un claro trabajo en conjunto al cual se adhirió el Banco Mundial.

Poco antes de salir de la presidencia Lyndon Johnson, revela el crecimiento desmesurado durante su administración del dinero destinado al control poblacional, además, declaró ante el Congreso: “He pedido a la Comisión encabezada por el señor John D. Rockefeller, que estudie a profundidad la situación de la población. Le he pedido que me haga un informe”. Éste informe no fue recibido por el presidente Johnson, debido a que perdió las elecciones en contra del presidente Richard Nixon, quien consideró que seguir tratando el tema del control poblacional en términos económicos, no era lo más conveniente para el pueblo americano. Es allí donde vuelve a cambiar el discurso de la agenda abortista.

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