Sin la CREG, al Gobierno ya se le van las luces
Es tan grave la situación energética del país, que los 6 gremios más importantes del sector eléctrico, servicios públicos y gas le expresaron su preocupación al presidente Petro por el vacío institucional en la Comisión de Regulación de Energía y Gas (CREG) durante la llegada oficial del fenómeno de
Por: Mauricio Restrepo Gutiérrez
Es tan grave la situación energética del país, que los 6 gremios más importantes del sector eléctrico, servicios públicos y gas le expresaron su preocupación al presidente Petro por el vacío institucional en la Comisión de Regulación de Energía y Gas (CREG) durante la llegada oficial del fenómeno de El Niño por la falta de nombramientos de expertos comisionados.
“Esta inoperancia reviste una inusitada gravedad porque se trata de la parálisis de la institución que profiere la reglas y decisiones técnicas y operativas necesarias para la prestación continua del servicio público domiciliario de energía eléctrica y del mercado de gas natural”
No se entiende aún por qué el gobierno nacional se empeña en ignorar las consecuencias de un posible apagón; si bien, por causa de un fenómeno climático que provoca sequías y bajos niveles en los embalses; pero también por una política desafortunada e incoherente hacia el sector eléctrico que amenaza con sus decisiones la soberanía y seguridad energética del país.
A la fecha, no existe claridad alguna sobre las posibles transformaciones regulatorias de la tarifa eléctrica que esté adoptando la cartera de Minas y Energía, cuando ya se anuncia un posible incremento en las facturas de energía de hasta un 15%, por la incapacidad e ineptitud del gobierno de no tener delegados competentes en la Creg.
Por eso, es urgente que el propio ministro de minas avance en la planeación, articulación y concertación con los gremios, la academia y demás partícipes del sector eléctrico, para que por fin se puedan lograr consensos que permitan afrontar los meses, difíciles, que se avecinan por cuenta de un verano prolongado y, claro sí está, por una falta de claridad en las políticas regulatorias.
Aunque en materia de producción de energía, podríamos tener autosuficiencia en los próximos años; siempre y cuando se garantice la entrada en operación de todas las 8 turbinas de Hidroituango; pues el tema no es solo de generación; se tiene la energía, pero no se cuenta con la capacidad de transportarla de la manera que lo requiere el país, y ahí está el gran problema.; esa energía se podría quedar atrapada. Pues ese sistema interconectado nacional parece colapsar. Ya esta situación la advirtió la empresa XM, encargada de la administración, operación y transmisión del mercado de energía del país; que asegura que muchas regiones de Colombia tienen sistemas eléctricos obsoletos, tan desgastados que no resisten la capacidad requerida para soportar la potencia de energía que se les demanda. Para precisar, las redes están saturadas por el alto consumo de energía; a lo que se suma la falta de mantenimiento preventivo.
Por eso, los proyectos de construcción en el sistema de transmisión nacional se deben acelerar, antes de que se le acaben de ir las luces al actual gobierno en materia de energía. Son muchas las consultas y los trámites burocráticos, los posibles intereses políticos, la falta de concertación con las comunidades y las demoras en la obtención de permisos y de licencias ambientales que paralizan las obras en ejecución, especialmente en la región Caribe.
Sin embargo, hoy nos encontramos ante un gobierno indolente que parece ignorar el avance en materia de regulación del sector eléctrico que se ha logrado desde la expedición de la Ley 143 de 1994 o Ley de Electricidad, y la ley 142 de 1994 o ley de los servicios públicos domiciliarios. No solamente nos vamos a enfrentar a una sequía sino también a las decisiones de un ministro de Minas, de querer intervenir a cualquier costo la institucionalidad del sector eléctrico, sin el rigor técnico y jurídico que demandan decisiones que impactarán de manera negativa la confianza inversionista; logrando así el apagón técnico y financiero de gran parte de las empresas comercializadoras y distribuidoras del sector eléctrico.

Noticias relacionadas
(OPINIÓN ) Uribe, un demócrata vigente y necesario. Por: Luis Guillermo Echeverri Vélez
No se puede descartar la práctica sencillez y el sentido patrio
(OPINIÓN) Desafiante decisión política. Por: Félix Alfazar González Mira
Antioquia no nació para arrodillarse. Nació para resistir.
(OPINIÓN) Ojo, Colombia. Por: Soft Casas
Esta es la pieza que termina de encajar todo. Primero los sacan de la cárcel y los suben a una…