(OPINIÓN) ¿Qué le pasó a nuestra Colombia?Por: Luis Guillermo Suárez Navarro
Todos Los colombianos nos hacemos estas preguntas
Todos los días los colombianos nos hacemos estas preguntas ¿Por qué caímos tan bajo en el manejo de las instituciones de este país y en la calidad humana, falta de ética y moral de quienes nos gobiernan? ¿Por qué cada día violan las leyes, las normas y hasta a la misma constitución? Por qué la JEP legisla en favor de los bandidos y no en proteger a los militares, que exponen sus vidas para darnos seguridad?.
¿Por qué la Corte Suprema no defiende a los colombianos haciendo cumplir la ley que quiere transgredir este gobierno? ¿Por qué se quiere establecer una Constituyente para cambiar el estado de derecho en favor de una ideología, cerrar el Consejo de Estado, intervenir las altas cortes y cooptar las funciones del Banco de la República como lo propone el gobierno y el candidato a quien apoya?
Hoy no tenemos respuestas claras de quienes ostentan el poder porque no han tenido una agenda clara de la forma como se debe gobernar en una democracia y lo hacen en forma autoritaria en medio del caos, con el argumento de favorecer al pueblo que los eligió y así ganar votos, mediante un cúmulo de imprecisiones y mentiras.
¿Por qué no escuchamos denuncias del Contralor General de la República cuando ad portas de la ley de garantías, el presidente adjudica a dedo contratos por 30 billones con deuda pública? ¿Por qué la fiscal general genera un quiebre a su independencia al recibir instrucciones para expedir la resolución que beneficia a delincuentes con quienes el presidente compartió tarima en la plaza pública para proteger la Paz Total y no a las víctimas?
Estas son preguntas a las que el pueblo colombiano exige respuestas de los entes de control y del mismo gobierno.
La Constitución del 91 también generó el caos político, porque estableció la pluralidad democrática al promover partidos políticos sin requisitos estrictos, muchos de ellos de garaje, sin ideología clara y cumpliendo propósitos personales y caudillistas, porque permitió la llegada al Congreso de personas sin preparación y con desconocimiento de cómo opera administración pública, muchos sin carácter y sin criterio, lo que les ha permitido recibir sobornos a cambio de aprobar las leyes, como ha sucedido en este gobierno.
En esta contienda electoral, existen dos candidatos de la derecha con fórmulas vicepresidenciales de centro y de derecha con la convicción de defender la democracia y con planes de gobierno, con el propósito de devolverle a la comunidad la seguridad y la confianza en las instituciones.
La oportunidad que tenemos los colombianos en la elección del próximo presidente es enorme, porque el objetivo es buscar la convivencia entre todos, sin odios ni divisiones de clases, con una sociedad civil comprometida, unos empresarios conscientes de su responsabilidad frente al país, los obreros y las asociaciones de diferente orden, aportando lo mejor de cada uno, para terminar con los desequilibrios sociales que han existido por décadas de gobiernos que no afrontaron la solución de las necesidades de las comunidades más urgentes; esta es la única manera de crear la fórmula salvadora ejecutando los proyectos que demandamos los Colombianos.
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