(OPINIÓN) Entre Abelardo y Paloma, el llamado a la unidad contra Cepeda. Por: Enrique Ramírez Yáñez
Si usted es partidario de Abelardo, diga que, como abogado, es la reencarnación de Enrico Ferri; que, como cantante, es mejor que Javier Solís; que, como empresario, es todo un Rockefeller; que el ron de su fábrica es como la ambrosía que tomaban los dioses del Olimpo; que, como hombre, es más atractivo que Brad …
Si usted es partidario de Abelardo, diga que, como abogado, es la reencarnación de Enrico Ferri; que, como cantante, es mejor que Javier Solís; que, como empresario, es todo un Rockefeller; que el ron de su fábrica es como la ambrosía que tomaban los dioses del Olimpo; que, como hombre, es más atractivo que Brad Pitt; que es el hombre mejor vestido de Colombia; que, en fin, como estadista, es el Churchill colombiano.
¡Ahhhh! Y que tiene una familia linda, una esposa joven, hermosa e intachable, en todos los aspectos. Una verdadera dama. (Y no es por hacer comparaciones, que según dicen, son odiosas…) ¡PERO NO HABLE MAL DE PALOMA NI DE OVIEDO, PIENSE QUE SI LO HACE, USTED ESTÁ TRABAJANDO PARA CEPEDA! ¡NO SEA TOCHE, COMO DECIMOS EN EL NORTE DE SANTANDER!
Pero si usted es partidario de nuestra querida Paloma, diga que es una mujer inteligentísima, con impecables títulos académicos, que ha sido la mejor congresista, que libró desde el Senado importantes batallas en favor de la libertad, de la democracia y del bienestar económico de los colombianos; Que es bisnieta de ese inmenso poeta y estadista que fue el maestro Guillermo Valencia, nieta del presidente Guillermo León Valencia, un hombre que pasó a la historia por la pulcritud y la transparencia con las que manejó los recursos públicos y que no le tembló el pulso para aplicar mano dura contra la subversión; que es nieta del doctor Mario Laserna, el eminente intelectual que fundó la universidad de los Andes; que es sobrina nieta de doña Josefina Valencia, la primera mujer que llegó a ser ministra en Colombia, y lideresa destacadísima en su tiempo en la lucha por los derechos políticos de las mujeres; que una mujer con esos ancestros jamás metería la mano en el tesoro público; que, con su candidatura, y con la de Oviedo, la derecha le está dando ejemplo real al país de inclusión de las mujeres y de los homosexuales; que, como los hombres no hemos sido capaces de arreglar este despelote, vale la pena que le demos la oportunidad a una mujer; que ha prometido darle duro a la delincuencia, en todos sus matices, y despejar, a garrotazos si es necesario, las carreteras del país; que cree en la propiedad privada, en la necesidad de fomentar la inversión extranjera, y en la libertad de empresa; que tiene un hogar muy bonito, un esposo muy capacitado académicamente pero discreto, que no se meterá en los asuntos del Gobierno, y una hermosa niña, que se llama Amapola. Que es una gran dama, con las faldas bien amarradas.
¡PERO NO HABLE MAL DE ABELARDO, PIENSE QUE, SI LO HACE, USTED ESTÁ TRABAJANDO PARA CEPEDA! ¡¡NO SEA PINGO, COMO DECIMOS EN LOS SANTANDERES!! ¡EN LA SEGUNDA VUELTA, TODA LA DERECHA Y LA PARTE SENSATA DEL CENTRO NOS TENDREMOS QUE UNIR PARA DERROTAR AL TOTALITARISMO, REPRESENTADO POR CEPEDA! ¡NO ENSUCIEMOS EL AGUA QUE NOS TENDREMOS QUE TOMAR!

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