(EDITORIAL) Cero tolerancia: el periodismo no puede ser territorio de abuso
El periodismo en Colombia ya es un oficio que ha sido minimizado, que no siempre es seguro, que pone en riesgo la vida de quienes lo ejercemos y que exige enfrentar desafíos constantes, desde presiones políticas hasta amenazas por cubrir la verdad. Si a esto le sumamos la cuestión de género, el panorama se vuelve …
El periodismo en Colombia ya es un oficio que ha sido minimizado, que no siempre es seguro, que pone en riesgo la vida de quienes lo ejercemos y que exige enfrentar desafíos constantes, desde presiones políticas hasta amenazas por cubrir la verdad. Si a esto le sumamos la cuestión de género, el panorama se vuelve aún más complejo, doloroso y hostil.
Ser mujer en el periodismo no debería ser un riesgo. Sin embargo, las recientes denuncias de acoso y hostigamiento en medios demuestran que todavía lo es. Y no hablamos solo de acoso sexual: hablamos de presiones, intimidación, cuestionamientos a nuestras capacidades, miradas que dudan de nuestro talento por el simple hecho de ser mujeres. Cada gesto, cada comentario, cada insinuación silenciosa contribuye a un clima hostil que limita nuestro desarrollo profesional y nuestra dignidad.
No hay excusas ni justificaciones. La tolerancia a cualquier forma de abuso, sexual, laboral o psicológico, es inaceptable. Y si incluso desde los más altos niveles se lanzan mensajes equivocados, como cuando el mismo presidente nos calificó en algún momento como “mujeres de la mafia”, queda claro que el problema no solo está en el entorno laboral, sino en la cultura que nos rodea. Es fundamental que esto cambie, y que cambie ya. Por eso, insisto, Pilas, en las próximas elecciones no podemos volver a equivocarnos.
Quiero ser clara: no estamos pidiendo un trato preferencial por ser mujeres. Pensar así también es un acto de machismo, porque reduce nuestro valor a un género en lugar de a nuestro talento, esfuerzo y profesionalismo. Lo que exigimos es simple: respeto. Respeto por nuestra labor, por nuestra dignidad y por nuestra capacidad de liderar y de decidir.
Curiosamente, el abuso no siempre viene de hombre a mujer. También se da entre mujeres, motivado por envidia, inseguridad o competencia, cuestionando nuestro liderazgo y justificando ataques con el argumento de que nuestros logros dependen de relaciones con figuras de poder. Este tipo de acoso es igual de dañino y debe ser visibilizado.
Las empresas tienen la obligación de actuar. Deben contar con un código de ética y protocolos claros, capaces de proteger a quienes sufren abusos y garantizar sanciones efectivas para quienes los cometen. En IFMNOTICIAS, por ejemplo, somos más mujeres que hombres en el equipo, y el respeto no es negociable: aquí no caben los silencios cómplices ni los abusos de ningún tipo.
Hoy, quiero aplaudir a quienes han tenido el coraje y la valentía de romper el silencio. Su determinación demuestra que algo está cambiando, que la complicidad ya no puede sostenerse y que el periodismo puede y debe ser un espacio seguro y justo. La invitación no es a victimizarnos, sino a que estas experiencias nos lleven a empoderarnos aún más, a fortalecer nuestra voz, nuestra ética y nuestra convicción de que merecemos respeto y dignidad en cada paso que damos.
El periodismo debe ser un espacio de verdad, coraje y libertad. Y para que así sea, debemos ser implacables: con el acoso, con la complicidad, con la indiferencia. Cero tolerancia. Siempre.
A todas las colegas que han vivido estas experiencias y a quienes siguen ejerciendo con pasión y valentía, les envío mi solidaridad, mi apoyo y mi reconocimiento, personalmente y desde IFMNOTICIAS. No están solas: estamos unidas, y juntos podemos construir un periodismo más justo, seguro y digno para todas.
Como mujer, como periodista y como directora de IFMNOTICIAS, mi compromiso es absoluto: respaldar a cada mujer que denuncie acoso, defender la integridad de nuestras redacciones, garantizar que el respeto y la dignidad sean innegociables y promover protocolos claros de protección y ética. No basta con condenar los abusos; es nuestra responsabilidad actuar, visibilizar y transformar la cultura laboral, para que ninguna periodista tenga que enfrentar miedo, intimidación o violencia por ejercer su profesión. Este compromiso es personal y también institucional: n IFMNOTICIAS trabajamos todos los días para que nuestra redacción sea un espacio seguro, justo y libre, donde el talento y la ética se valoren por encima de cualquier prejuicio o jerarquía.
Laura Mejía
Directora de IFMNOTICIAS.
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