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(OPINIÓN) Las afiladas tijeras del gobernador de Antioquia. Por: Juan José Gómez

Es bien sabido que el doctor Andrés Julián Rendón, actual gobernador de Antioquia, es el mandatario departamental que goza del más elevado prestigio entre sus pares en el territorio nacional.

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Redacción IFM
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(OPINIÓN) Las afiladas tijeras del gobernador de Antioquia. Por: Juan José Gómez

Es bien sabido que el doctor Andrés Julián Rendón, actual gobernador de Antioquia, es el mandatario departamental que goza del más elevado prestigio entre sus pares en el territorio nacional.

Por supuesto que ese prestigio es merecido, no solo por algunas ejecutorias suyas en el medio año que lleva de ejercer el cargo, sino porque ha tenido una iniciativa que lo posiciona, no ya entre los gobernadores actuales sino entre los mejores mandatarios de la historia de Antioquia, que consiste en haber propuesto y estar tramitando una reforma constitucional que desarrolle efectivamente el artículo 1 de la Carta en cuanto dispone que “Colombia es un Estado social de derecho, organizado en forma de República unitaria, descentralizada, con autonomía de sus entidades territoriales”, lo que permitiría reformar el artículo 298 de la Constitución Política, logrando que los departamentos recauden  y utilicen en  su propio beneficio y en el  de los municipios que los integran algunos importantes ingresos fiscales que hoy incrementan el tesoro  nacional, con el efecto nada positivo de que en un régimen presidencialista como el colombiano fortalece aún más el ya excesivo poder del jefe del Estado y más con el que ahora ocupa la casa de Nariño que ha mostrado su  odio por Antioquia y por todo lo antioqueño  y su elevado afecto por el dinero público que le permite gastarlo para comprar voluntades, conciencias y votos.

Pero no era este importante tema el que me propuse tratar en esta columna sino en el de las ya famosas y afiladas tijeras que está usando el Gobernador de Antioquia para podar la frondosa burocracia que heredó de su antecesor.

En principio estoy de acuerdo con esa poda no solo porque representa el cumplimiento de una promesa electoral hecha por el mandatario -cosa bastante rara en este país nuestro-, sino porque realmente eran demasiadas las 33 secretarías de despacho que conformaban la estructura del Gobierno Departamental y es cierto el millonario ahorro que se consigue suprimiendo o fusionando varias de las actuales.

En lo que  no puedo estar de acuerdo y tampoco lo está la totalidad de la dirigencia del sector turístico antioqueño, -hablo del sector privado- es que resulta considerable lo que se gana con la supresión de la Secretaría Departamental de Turismo y la fijación de sus importantísimas labores a una dirección que depende, junto con otras dos o tres, de la Secretaría de Agricultura  y Economías Emergentes, con lo cual la gestión del sector turístico de Antioquia, que comprende  nueve (9) subregiones y ciento veinticinco (125) municipios es asignada a un Secretario que en las reuniones del Consejo de Gobierno enfatizará su labor en lo rural y que cuando se trate de elaboración, traslados, empréstitos o cualquier tipo de movimiento presupuestal, apenas podrá ocuparse del desarrollo rural y pecuario que exige grandes esfuerzos y elevadas responsabilidades, en razón de lo cual el avance del sector turismo, que es considerado apenas una economía emergente, estará confiada a un insuficiente equipo de funcionarios liderados por un director que no tiene asiento en el Consejo de Gobierno y depende con otros dos o tres  directores de un ocupado Secretario que en sana lógica debe ser un conocedor profundo y experimentado sí, pero del sector agropecuario.

¿Qué es esta una visión pesimista del futuro antioqueño en materia turística? Claro que lo es porque así se presentan las cosas para quienes conocen de sobra y por propia experiencia el funcionamiento de las dependencias oficiales a todos los niveles. Esta reestructuración en lo que se refiere al turismo es equivocada y parte de un supuesto lamentablemente también equivocado debido a que el sector turismo a niveles nacional y regional ya no puede considerarse como una economía emergente sino como una economía consolidada. De ella se desprende un desarrollo socioeconómico, variable en lo territorial, pero de primera importancia en sus resultados propios.

En el caso antioqueño evidentemente progresivo, sobre todo ante el hecho muy negativo de que la industrialización tradicional ha menguado bastante, el comercio se ha estancado por la elevada carga impositiva dispuesta por un Congreso demasiado sumiso a la voluntad del ejecutivo, además de un incontrolado contrabando.

Por fortuna en el aspecto positivo, los municipios han tomado conciencia de la importancia de sus atractivos y recursos turísticos y los han puesto en valor, como es el caso de Medellín, la recuperada capital de Antioquia (recuperada del caos en que la dejó un tal Quintero que fue el peor alcalde entre los que la han gobernado), que bajo el liderazgo de Federico “Fico” Gutiérrez el alcalde actual, si continúa como va pasará a la historia como un referente de la excelencia. Precisamente contrasta la actitud del Alcalde medellinense con la del Gobernador antioqueño, ya que mientras el primero logró que el Concejo Municipal acordara la creación y Fico la provisión de la Secretaría de Turismo municipal con un Secretario y una planta de personal suficiente para lucirse en materia de desarrollo turístico, el gobernador Rendón suprime la Secretaría de Turismo que personas dignas de crédito me aseguran estaba logrando muy buenos resultados en subregiones y municipios de Antioquia y la fusiona con el despacho que se ocupa preferentemente de la agricultura y la ganadería en el departamento.

Señor Gobernador: de mandatarios prudentes es el reconocer posibles equivocaciones y proveer los remedios correspondientes. Tenga en cuenta que en el caso que nos ocupa todas las instituciones del sector turístico han sido unánimes en pedir que no suprima la Secretaría de Turismo departamental.

En cuanto al ahorro de dinero aducido por usted para justificar la supresión es muy poco el que reduce la suma total que ha calculado en su cuatrienio si la conserva como estaba y aún es deseable que la mejore, y en cambio es grande el beneficio que se obtendrá con su continuidad. Usted logrará mayor prestigio en su gobierno con una dependencia que si cuenta con una planta de personal y un presupuesto adecuados, será sin duda un factor preponderante en el exitoso resultado final de su gestión y, lo más importante, los visitantes nacionales y extranjeros tendrán la oportunidad de conocer, disfrutar de la hospitalidad y afamar los municipios “paisas” con la consecuente satisfacción de sus gobernados y el incremento de los ingresos municipales y el de los prestadores de servicios turísticos. ¿Qué más se puede desear?

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