Saltar al contenido

(OPINIÓN) La responsabilidad social como estrategia empresarial – parte 1. Por: Sonia Gallardo Gómez

Cada día es más urgente entender que una empresa no solo existe para tener rendimientos económicos para sus accionistas. Hoy en día los empresarios deben ser cada vez más conscientes sobre la manera como sus empresas se insertan en diversos ecosistemas y generan en ellos impactos, positivos y negati

R
Redacción IFM
4 min lectura
Escuchar artículo
(OPINIÓN) La responsabilidad social como estrategia empresarial – parte 1. Por: Sonia Gallardo Gómez


Cada día es más urgente entender que una empresa no solo existe para tener rendimientos económicos para sus accionistas. Hoy en día los empresarios deben ser cada vez más conscientes sobre la manera como sus empresas se insertan en diversos ecosistemas y generan en ellos impactos, positivos y negativos, sobre estos últimos trata este artículo y busca que aprendamos conjuntamente a mitigar estos impactos negativos usando la Responsabilidad Social Empresarial – RSE – como la mejor de las herramientas para esto.

Hoy se encuentran muchos artículos y documentos que hablan sobre RSE, pero quisiera darle a este artículo una orientación práctica, desde la experiencia y orientada a la acción, definir en este artículo ¿Cómo mitigar impactos negativos?, no solo porque nos lo exigen, sino porque hace parte de nuestra cultura empresarial hacernos responsables de ellos.

Paso #1: Reconozcamos nuestros públicos, normalmente comenzamos por reconocer los impactos, pero al hacerlo de esta manera solo vemos los más evidentes, como cuando tratamos de resolver un problema, cuando lo definimos desde la consecuencia visible del mismo, es decir, si solo vemos los impactos negativos desde su evidencia final y no los analizamos desde los públicos que nuestros procesos afectan, nos vamos a quedar con menos impactos negativo de los que realmente tenemos. Para lograr hacer esto, es importante trascender el concepto de públicos, más allá de las personas y verlo desde los ecosistemas, haciendo que veamos como público la naturaleza, incluyendo flora y fauna, fuentes de agua, etc., así como también la micro economía, pequeños empresarios o emprendedores, espacio geográfico o área de influencia, es decir, como público podríamos entender las diferentes categorías con las que nos interrelacionamos en nuestro quehacer.

Paso #2: Reconozcamos nuestros procesos, para implementar debidamente RSE, debemos partir de que nuestros procesos están debidamente caracterizados, desde sus entradas, transformaciones y salidas, desde sus proveedores y clientes, aquí también se ocultan muchos impactos negativos, camuflados como actividades y que no son evidentes cuando hacemos un análisis inicial. El estudio de cada proceso complementa el paso anterior y hace más detallado el hallazgo.

Paso #3: Reconozcamos los impactos desde su evidencia, es decir, hagamos una descripción detallada de todos y cada uno de los impactos negativos detectados en el análisis de los procesos y en el reconocimiento de los públicos, incluyendo en esta descripción cada uno de los detalles que aporten información relevante sobre los mismos, tratemos de no olvidar ningún detalle, por insignificante que este parezca. Esta descripción proveerá información de salida, es decir, es el insumo para definir los indicadores de impacto que se deberán volver más adelante los objetivos de transformación, por ejemplo: agua contaminada y vertida a una fuente de agua, pequeños comercios cerrados en nuestra área de influencia, etc.


Paso #4: Toma de decisiones estratégicas, en este paso debemos hacer un ejercicio, ojalá participativo y escoger entre estos impactos, ¿¿Qué se hará para que se convierta en nuestro “Caballo de batalla”, para que enlacemos su mitigación con la forma como queremos que nuestra empresa, nuestra marca y nuestra cultura empresarial sea reconocida?.

Esto no quiere decir que no debamos mitigarlos todos, por el contrario, todo impacto reconocido debe tener un plan para su control y mitigación, pero es claro que los tres pasos anteriores nos han llevado a hacer un análisis diferente de esos impactos, reconociendo tres actores principales: los públicos, los procesos y las evidencias o consecuencias y articularlos nos debe llevar a un ejercicio estratégico donde respondamos a la pregunta ¿Con cuál compromiso social queremos que nuestra empresa sea reconocida?. Esta respuesta abre un mundo de oportunidades a las que se deben enlazar desde Gestión humana, hasta el área financiera de nuestra organización, pasando incluso por el área de mercadeo. Ese compromiso social que escojamos se debe volver nuestra Causa Social y de esta manera impactar todo lo que hagamos al interior y hacia el exterior, e incluso se puede volver nuestro principal recurso para posicionar una marca con un sello Socialmente responsable. Y dejaremos para una próxima entrega los pasos que los lleven a ver cómo esto se vuelve estrategia y como está, cuando está debidamente alineada con el Marco Estratégico de la compañía, se devuelve en rentabilidad y reputación.


Compartir:

Noticias relacionadas