Saltar al contenido

(OPINIÓN) El ELN necesita un gobernante como Cepeda. Por: Jorge Andrés Rico

Hace casi un año indiqué en otro medio de comunicación que el ELN no tiene intencionesde negociar y que su interés es fortalecerse estratégicamente en su acción armada, elcontrol de los territorios vitales y así, mantener fortalecida su economía ilícita. Enresumen, les interesa el lucro económico. H

R
Redacción IFM
3 min lectura
Escuchar artículo
(OPINIÓN) El ELN necesita un gobernante como Cepeda. Por: Jorge Andrés Rico

Hace casi un año indiqué en otro medio de comunicación que el ELN no tiene intenciones
de negociar y que su interés es fortalecerse estratégicamente en su acción armada, el
control de los territorios vitales y así, mantener fortalecida su economía ilícita. En
resumen, les interesa el lucro económico.

Hoy, los crímenes que está llevando a cabo bajo el silencio del gobierno de Gustavo
Petro, desafortunadamente demuestran mi anterior perspectiva. De hecho, con su
denominado y descarado “paro armado de 72 horas”, desde el pasado 14 al 17 de
diciembre, se evidencia que este es un problema para el país que nos desborda y nos
muestra lo complejo del tema en los próximos días y el siguiente año, época electoral,
donde ellos necesitan que continue el gobierno actual bajo candidatos como Cepeda.

En el comunicado que este grupo criminal divulgó, indicaban con descaro que “como
organización con vocación humanitaria, informamos esta actividad de protesta rompiendo
con el principio del secreto militar, para que el pueblo colombiano que no participa de la
guerra tenga conocimiento y no se mueva por las carreteras y ríos navegables”. Primero,
no existe ninguna “vocación humanitaria” en este grupo armado, solo de búsqueda de

satisfacción económica para sus integrantes y de objetivos armados para lograr el cambio
del modelo económico del país, a uno donde se viva como pasa hoy, con la miseria
humanitaria, económica y social que se tiene en Cuba o Venezuela. Segundo, sus amenazas en contra de la población limitando la libertad o no de tránsito por las vías, carreteras y aguas del país, debería ser rechazado con contundencia por el gobierno, lo cual no pasa.

Tal como lo indicó la Defensoría del Pueblo, esto es una “infracción al Derecho Internacional Humanitario, en cuanto a la protección general de la población civil y la prohibición de los actos o amenazas de violencia cuya finalidad principal sea aterrorizarla (artículo 3 común a los Convenios de Ginebra de 1949; Protocolo II adicional de 1977, artículo 13.2)”. Quiere decir, que el ELN debe ser confrontado (en el marco y bajo los principios del DIH), porque la negociación no es un camino viable. El próximo gobierno, deberá actuar de forma integral y multidimensional contra este grupo.

Este “paro armado” supuso una protesta de estos criminales contra “el plan neocolonial de
Trump”, como lo denomina el ELN. Lo que realmente les preocupa es que se afecten sus
bastiones y zonas estratégicas en Venezuela, en donde cogobiernan con el régimen de
Maduro en diferentes zonas cercanas a la frontera colombiana y en donde les interesa continuar proyectando y ejerciendo su poder para mantener las rutas del narcotráfico que
generan dinero para sus arcas y para la corrupción venezolana.

La seguridad es fundamental para el desarrollo de país. Se requiere que las poblaciones
puedan vivir sin violencia, de cualquier frente o actor. En este caso, lo que hace el ELN no permite discursos tibios, pues es un imperativo rechazar su actuar. No es tampoco, una
visión de corrientes políticas, es de causas humanas.

El ELN no le interesa ni le interesará la vía sin armas y sin lucro ilícito, porque siempre querrán ser inmensamente ricos económicamente en medio de la pobreza de los demás. Así funciona el modelo que ellos quieren y del cual necesitan pueda capitalizarse con la llegada de un gobierno que se los permita, como es el caso de Iván Cepeda.

Compartir:

Noticias relacionadas