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(NOS ESCRIBEN) Antonella Petro regresa a Colombia

Regresa al país Antonella Petro, la hija del presidente Gustavo Petro, luego de un corto exilio, acosada (según expresó su madre, Verónica Alcocer) por el matoneo de sus compañeros en el Liceo Francés

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Redacción IFM
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(NOS ESCRIBEN) Antonella Petro regresa a Colombia

Regresa al país Antonella Petro, la hija del presidente Gustavo Petro, luego de un corto exilio, acosada (según expresó su madre, Verónica Alcocer) por el matoneo de sus compañeros en el Liceo Francés, uno de los colegios más exclusivos y privados de Bogotá, donde estudian los niños y jóvenes hijos de los “riquitos blanquitos” que tanto detesta su papá, y a quienes insulta permanentemente cada vez que puede.

Obviamente, la inocente Antonella, quien no tiene la culpa del odio que destila su padre contra los progenitores de sus compañeros de clases, es sometida a matoneo por algunos estudiantes de la institución, como reacción a los ataques de su papá y se convierte en víctima inocente de los excesos del jefe de Estado.

¿Por qué no la manda a un colegio público donde están los de la clase social que el tanto “ama” y donde están los profesores de FECODE que son sus socios y amigos, grandes responsables de haberlo puesto en el poder?

Es que los socialistas son así, en especial los “café con leche” acomplejados, como el mismo se describe. Odian a los ricos y a los “blanquitos” como el los describe, pero quieren ser como ellos, los envidian, buscan estar al lado de ellos y hasta se casan con ellos, como el del Palacio de Nariño que se casó con una mona ojos azules, hija de ganadero (a quienes también detesta) y de la clase alta de Sincelejo (para luego cambiarla por un travestí ) y no quieren estar junto a sus “amados” pobres: les hieden.

Jamás se refugian en el infierno cubano, ni en el venezolano, ni en Rusia ni en Irán ni Nicaragua, países que ellos admiran de dientes para afuera. Así son ellos: ¡hipócritas! Usan las frustraciones de los pobres para llegar al poder para luego robar en proporciones industriales y volverse ricos a costa de ese pueblo.

¡Así son los socialistas, especialmente los caribeños! El único de ellos que respetó es a Mujica, de Uruguay; ese si un socialista de verdad, quien vive como predica. Los de acá son unos bandidos ideológicos que llegan a expoliar a su pueblo y todos tratan de quedarse en el poder, utilizando todas las herramientas tramposas y sucias, como lo hemos visto ya en varios países del vecindario.

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