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Llega la Perestroika a Cuba y anuncian medidas económicas de libre mercado e inversión de exiliados en el sector privado

El Gobierno de Cuba anunció un conjunto de medidas orientadas a ampliar la participación de ciudadanos cubanos residentes en el exterior dentro de la economía nacional, en una decisión que apunta a flexibilizar el modelo económico vigente y fomentar nuevas fuentes de inversión. De acuerdo con la información divulgada, las disposiciones permitirán que cubanos en …

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Redacción IFM
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Llega la Perestroika a Cuba y anuncian medidas económicas de libre mercado e inversión de exiliados en el sector privado

El Gobierno de Cuba anunció un conjunto de medidas orientadas a ampliar la participación de ciudadanos cubanos residentes en el exterior dentro de la economía nacional, en una decisión que apunta a flexibilizar el modelo económico vigente y fomentar nuevas fuentes de inversión.

De acuerdo con la información divulgada, las disposiciones permitirán que cubanos en el exterior puedan ser propietarios o socios de empresas privadas en la isla sin necesidad de residir en el país. Esta participación no se limitará a pequeños negocios, sino que también se extenderá a proyectos de mayor escala, incluyendo iniciativas de infraestructura y asociaciones estratégicas con empresas locales.

Se trata de una serie de medidas económicas similares a las tomadas en su momento por la Unión Soviética, cuando Rusia aceptó la caída del comunismo como modelo económico. Estás medidas que fueron conocidas como la Perestroika terminaron dando paso a la llegada del capitalismo y al libre mercado en Rusia

Entre los cambios más relevantes se encuentra la posibilidad de que estos inversionistas accedan al sistema financiero cubano. Las nuevas condiciones contemplan la apertura de cuentas bancarias en divisas y la participación en actividades del sector financiero, lo que representa un paso hacia una mayor integración económica con la diáspora.

Asimismo, las medidas incluyen la opción de establecer alianzas tanto con entidades estatales como con el sector privado, así como la entrega de tierras bajo esquemas de usufructo para el desarrollo de actividades productivas. Con esto, el Gobierno busca ampliar las alternativas de inversión y dinamizar sectores clave de la economía.

Otro de los aspectos destacados es el reconocimiento formal del cubano en el exterior como inversionista, con derechos y capacidades de gestión similares a los de quienes residen en la isla. Este cambio introduce un nuevo marco para la relación entre el país y su comunidad en el extranjero, históricamente limitada en términos de participación económica directa.

El anuncio se produce en un contexto de desafíos económicos para Cuba, caracterizados por restricciones en el acceso a divisas, limitaciones en la producción interna y la necesidad de atraer capital para fortalecer distintos sectores productivos, en medio de una profunda crisis económica e institucional en la isla.

Aunque las autoridades no han detallado el cronograma de implementación de estas medidas, sí han señalado que forman parte de un proceso de actualización del modelo económico, orientado a generar mayor dinamismo y abrir espacios de participación para nuevos actores.

Para algunas voces observadoras, estas medidas presuponen una aceptación silenciosa del fracaso del comunismo en la isla y de la posible llegada de un cambio de régimen, que se estaría acordando en medio de las negociaciones con Estados Unidos.

Precisamente horas antes de que estas medidas fueran anunciadas, el presidente norteamericano Donald Trump, hablaba de “tomarse a Cuba” en una clara referencia a los cambios que se vendrán para la isla en los próximos días.

Las decisiones anunciadas, en la televisión estatal cubana por parte del viceprimer ministro y ministro de Comercio Exterior e Inversión, Oscar Perez-Oliva Fraga, quien también es sobrino nieto de Fidel y Raul Castro, dio la bienvenida a los exiliados cubanos para que invertirán en la isla.

Este anuncio también refleja un interés por fortalecer los vínculos con la diáspora cubana, considerada una fuente potencial de inversión y transferencia de conocimiento. En este sentido, la apertura hacia la participación de exiliados en actividades empresariales y financieras representa un cambio relevante en la política económica del país.

Por ahora, las presiones sobre el régimen cubano se hacen cada vez más fuertes, mientras al interior, las protestas populares elevan la tensión. Los habitantes de la isla han tenido que soportar durante las últimas semanas, apagones prolongados, mientras en las noches, la policía custodia la estatua del Ché Guevara por temor a que la turba la derribe como símbolo del desde de la caída del régimen.

Por lo pronto, se espera que en los próximos días se conozcan mayores detalles sobre la reglamentación y los mecanismos que permitirán la puesta en marcha de estas disposiciones, así como su impacto en el entorno económico y empresarial de la isla y las decisiones que permitan un eventual cambio de régimen con la llegada de la Perestroika cubana.

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