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EE.UU. despliega fuerzas en el sur del Caribe para enfrentar a cárteles latinoamericanos designados como terroristas

El gobierno de Estados Unidos inició un importante despliegue de fuerzas aéreas y navales en el sur del mar Caribe, con el objetivo de combatir a grupos narcotraficantes latinoamericanos que han sido clasificados como organizaciones terroristas globales. La decisión, confirmada este jueves por el se

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Redacción IFM
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EE.UU. despliega fuerzas en el sur del Caribe para enfrentar a cárteles latinoamericanos designados como terroristas

El gobierno de Estados Unidos inició un importante despliegue de fuerzas aéreas y navales en el sur del mar Caribe, con el objetivo de combatir a grupos narcotraficantes latinoamericanos que han sido clasificados como organizaciones terroristas globales. La decisión, confirmada este jueves por el secretario de Estado y asesor de seguridad nacional, Marco Rubio, sigue a una orden ejecutiva firmada en secreto la semana pasada por el presidente Donald Trump.

La directiva autoriza al Pentágono a realizar operaciones militares directas fuera del territorio estadounidense contra estas organizaciones. Entre las agrupaciones señaladas se encuentran el Cártel de Sinaloa (México), el Tren de Aragua y el Cartel de los Soles (Venezuela), y la Mara Salvatrucha (MS-13), que según Washington representan una amenaza significativa para la seguridad nacional.

“Son una amenaza para la seguridad nacional de Estados Unidos”, declaró Rubio en conferencia de prensa, enfatizando que estos grupos operan con impunidad en aguas internacionales y participan en el tráfico de drogas hacia territorio estadounidense. Según explicó, la designación como organizaciones terroristas habilita el uso de todos los recursos del Estado norteamericano, incluyendo agencias de inteligencia y fuerzas militares, para neutralizarlos.

En los últimos meses, la administración Trump ya había reforzado las acciones contra el narcotráfico, enviando al menos dos buques de guerra para apoyar labores de seguridad fronteriza y operaciones marítimas. Este nuevo despliegue forma parte de una estrategia más amplia que busca, además de debilitar las redes criminales, limitar el flujo migratorio irregular hacia Estados Unidos.

Fuentes consultadas por la agencia Reuters, bajo condición de anonimato, señalaron que la medida responde a un incremento de la actividad de estos grupos en la región, particularmente en rutas marítimas estratégicas utilizadas para el transporte de cocaína, armas y otros ilícitos. “Están exportando veneno a Estados Unidos, destruyendo comunidades y matando personas”, insistió Rubio.

La decisión ha generado atención internacional por el carácter extraterritorial de las operaciones autorizadas, lo que podría implicar acciones directas en aguas y territorios extranjeros. El despliegue se produce en un contexto de tensiones políticas en la región, donde gobiernos como el de Venezuela han sido señalados por Washington de tener vínculos con algunas de estas estructuras criminales.

Con esta orden, la Casa Blanca refuerza su postura de combate frontal al narcotráfico transnacional, sumando herramientas militares a las ya utilizadas por la DEA, el Departamento de Justicia y otras agencias federales. El Pentágono no ha revelado detalles sobre el número de efectivos o los equipos desplegados, citando razones de seguridad operacional.

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