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(OPINIÓN) Director de orquesta. Por: Marta Palacio

Coordinar cuerdas, vientos de madera y metal, percusión, en una armonía perfecta. Cientos de «maestros en su instrumento» y una persona que dirige.

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Redacción IFM
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(OPINIÓN) Director de orquesta. Por: Marta Palacio

Coordinar cuerdas, vientos de madera y metal, percusión, en una armonía perfecta. Cientos de «maestros en su instrumento» y una persona que dirige. Director, significa que conoce las capacidades de cada instrumento y de quien lo ejecuta, y le da sentido, propósito, coordinación, además de verificar desde la posición clave y la acústica para lograr el objetivo.

Armonia en la interpretación del conjunto. Disciplina en su máxima expresión. Luces, sonido, todo debe ser perfecto. ¿Cómo se logra? Conocimiento al detalle, un don de liderazgo, ganado paso a paso, por mucho estudio y práctica constante de cada uno de los integrantes, y el sentido de coordinación que implica los sentidos físicos exactos.

Dirigir es dar dirección al talento y aprovechar el conocimiento individual para integrar al conjunto. Es la “magia” de los seres humanos en acción. Unir con propósito. Desde los esfuerzos individuales para lograr armonía, para servir a la comunidad. Todos tenemos talentos que individualmente, logran muy poco.

Los hemos desarrollado con esfuerzo, claro, con dirección, investigación, propósito, pero necesitamos de los talentos de los demás para obtener resultados más visibles. En la música, como en todos los aspectos de la vida en comunidad, se necesita «acompañamiento coordinado» con propósito. Que fluya en armonía.

Dirigir sin saber, sin conocer, no logra conexión entre los diferentes talentos; así cada uno toca a su ritmo y no se logra armonía. En todos los aspectos de nuestra vida, la dirección es la que le da sentido a nuestras actividades. Observemos dónde hay armonía, que incluye profesionales y público… Desde todas las actividades de comunidad.

Hogar, escuela, trabajo, país, continente, el mundo. Cada uno, desde su propio SER, hace parte de la melodía que le llena los vacíos de su interpretación solitaria. Somos parte importante del conjunto. Como intérpretes o como público que paga por ver, escuchar, sentir cómo encaja cada nota en perfecta armonía.

Impezaperdón para la consciencia de la participación todos los seres vivos en el conjunto.

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