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(OPINIÓN) El claro oscuro de la COP 16. Por: Luis Guillermo Suárez Navarro

Con el objeto de establecer un organismo que proteja el planeta de acciones peligrosas evitando así, el calentamiento global

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Redacción IFM
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(OPINIÓN) El claro oscuro de la COP 16. Por: Luis Guillermo Suárez Navarro

Con el objeto de establecer un organismo que proteja el planeta de acciones peligrosas evitando así, el calentamiento global, la ONU promovió en 1992 la conferencia de Río de Janeiro con el fin de establecer un acuerdo marco de tipo político, legal y financiero, para avalar el compromiso de 196 países interesados en tomar acciones en el cuidado del clima y para el efecto, se definieron tres grupos de trabajo: La COP del clima, la COP de la biodiversidad y la COP de protección para evitar el desierto.

La COP del clima se han desarrollado 28 conferencias (COP28), la última se dio de Dubái y la biodiversidad denominada COP 16, se realizó en Cali.

Desde 1994 cuando se iniciaron las reuniones formales de cada una de las áreas, no ha habido muchos avances, por la falta de compromiso de los países más desarrollados, pese a que han existido acuerdos de protección de los océanos, de controlar el clima y de disminuir la huella de carbono, pero no han pasado de la retórica y discursos insulsos de líderes que quieren presentarse como abanderados del medio ambiente; solo han existido acuerdos mas no compromisos y acciones concretas que sean adoptadas en cada país; el tema financiero de los $100.000 millones de dólares anuales que entre todos deben aportar para promover los proyectos para el COP28 del Clima, es coyuntural y pocos países han hecho lo suyo.

Igualmente, a la COP 16 que acaba de acontecer en Cali, asistieron muy pocos países garantes, sin el suficiente poder decisorio, tal vez por el cariz político que pudo tener como propósito el Gobierno o porque aún no quieren comprometerse con el tema de la Biodiversidad sin antes, promover la COP del clima que puede ser su mayor interés.

Pareciera ser, que existen dos grupos: el de los países desarrollados a quienes les interesa tratar entre ellos como un club sin tener en cuenta el resto del mundo, en las soluciones sobre el clima del planeta, máxime que para ese propósito deben realizar cuantiosos aportes; así mismo la COP 16 de la Biodiversidad, que más le puede interesar a los países tercermundistas, en donde el tema de las etnias y las comunidades indígenas son las más relevantes e interesadas en obtener aportes para mantener sus feudos. También existen compromisos en aportes en dinero hasta de $20.000 millones de dólares anuales que son cortos para la magnitud del problema en la depredación del ambiente, que difícilmente podrán hacerlo sin el apoyo de los más poderosos.

Algo se ha avanzado en todo este proceso de conferencias a nivel mundial, pero dista mucho en establecer soluciones concretas para controlar el deterioro del clima del planeta. Se hace evidente que la COP16 es un mensaje claro oscuro como aporte a soluciones para el planeta, por la falta de compromiso de los países asistentes en llegar a acuerdos, porque solo se han adquirido acercamientos con las comunidades interesadas, mas no en establecer políticas públicas que garanticen el cumplimiento de lo definido e implantar controles efectivos para condenar a quienes dañan el medio ambiente y la biodiversidad.

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