Cambiemos nuestra democracia
La palabra democracia viene del Griego Demos que significa pueblo y Kratos gobierno, este sistema surgió desde el siglo V a. c.
Por: Luis Guillermo Suárez
La palabra democracia viene del Griego Demos que significa pueblo y Kratos gobierno, este sistema surgió desde el siglo V a. c. como una forma de organización política en la que la soberanía reside en el pueblo, que elige a sus representantes a través del voto, en donde todos son iguales ante la Ley, basada en el respeto mutuo el de las ideas y la solidaridad social.
Hasta aquí, todo el concepto se ha respetado en Colombia, hasta el momento en el que han llegado a diferentes estamentos del Gobierno personas con fines personalistas y con espíritu populista, que han desconocido ese ideario democrático. En nuestro sistema Presidencialista, los instrumentos que puede utilizar el gobernante de turno, le permiten cometer actos de corrupción y acuerdos políticos amañados, con el fin de desconocer el querer de las mayorías; estos métodos también han sido practicados por Gobernadores y alcaldes, diputados, concejales y por miembros de las famosas JAL.
Es costumbre que, en vez de definir unos presupuestos equilibrados para atender las necesidades del pueblo, en salud, educación, justicia, vías y servicios a la comunidad, los destinan para hacer política con contratos de publicidad y de estudios que resultan engavetados, burocracia innecesaria para pagar favores, contratos que desconocen las normas de contratación y situaciones de despilfarro del dinero público.
Ante este panorama, se hace necesario evaluar si las instituciones del estado colombiano se acogen a los principios democráticos a tal punto, que le permita pensar a los líderes honestos, que las atribuciones presidenciales deben ser adaptadas a una nueva realidad del país, para evitar que las ideologías y las acciones personalistas vayan en contravía de las necesidades y las posibilidades de desarrollo de nuestra nación.
Entre quienes ocupan el poder en los diferentes niveles del Gobierno, existe un gran relajamiento en la formación académica e intelectual, en lo ético y disciplinario, con una gran falta de visión del futuro hacia donde debe dirigirse el país, y estas falencias ameritan un cambio drástico, por encima de la dialéctica y propuestas populistas; debe realizarse un trabajo mancomunado entre la Academia, la Empresa, los entes sociales despojados de ideologías foráneas y la sociedad civil, para redefinir los principios básicos de un nuevo estado democrático, pero no puede ser realizado por los mismos que ostentan hoy el poder, debe ser la sociedad la que asuma el control de su propio destino para que no sean los que quieren llegar a las altas esferas del estado, por las armas y por medios engañosos que distorsionen el resultado.
La historia nos ha mostrado los medios que otras latitudes han optado para lograr el cambio, unos por medio de guerras internas, otros por medio de revoluciones, ambos procedimientos se han ensayado en Colombia y no han tenido éxito, la única forma consiste en que el pueblo tome conciencia y la iniciativa con líderes transparentes y con vocación de servicio, para que promuevan un referendo que los convoque a todos, para definir la nueva forma de actuar en nuestra democracia.

Noticias relacionadas
Atentado con motobomba en Briceño deja un policía herido y graves daños
Un atentado con motobomba en el municipio de Briceño, Norte de Antioquia, dejó un policía herido…
Fallece en accidente en Punta Cana el empresario antioqueño Hugo Zuluaga, fundador de Quipux
El ingeniero y emprendedor colombiano deja un legado en la transformación digital del sector de…
Procuraduría solicitó frenar nuevos pasaportes por presuntas fallas en contratación con Portugal
El ente de control advierte posibles irregularidades en los convenios firmados por la Cancillería y…