jueves, mayo 13, 2021
InicioOpiniónCarlos Andrés Echavarría BlandónLa Reforma Tributaria en contra de los colombianos

La Reforma Tributaria en contra de los colombianos

Por: Carlos Andrés Echavarría Blandón

El gobierno de Iván Duque, presentó al Congreso de la República un proyecto de Ley para debatir sobre una nueva Reforma Tributaria que atenta contra todos los colombianos sin excepción y su justificación es continuar soportando un esquema de gastos desmedidos sin recurrir a ajustes fiscales de forma, en donde los ingresos actuales se equilibren con los gastos.

El Estado social de Derecho, está soportado sobre la garantía al ciudadano que se tendrá un trato igual ante la Ley, pero los gobiernos socialdemócratas que son mayoría en el mundo, se olvidaron de esa premisa y se convirtieron en los verdugos de una parte de la población con el discurso de darle a los más necesitados, dando así un punto final al Contrato Social.

Se crearon diferentes actores dentro de la sociedad de la siguiente manera: La población que vive a expensas o trabajan con el Estado, a los que llamaré “ciudadanos VIP”; La población que recibe subsidios, los que llamaré “necesitantes”; por último, al grueso de la población que debe llevar sobre sus hombros todo el peso del aparato del Estado, los que llamaré “súbditos”

La nueva reforma tributaria afectará el bolsillo de todos los colombianos sin excepción; se busca incrementar el recaudo en 31 billones de pesos, lo que significa que meterán la mano al bolsillo de los colombianos, para obtener más recursos para gasto burocrático y para dar subsidios a la clase “necesitante

La reforma se basa en tres pilares fundamentales, los cuales son, Mayores recaudos por el Impuesto al Valor Agregado, I.V.A., (10.5 billones de pesos); Mayores recaudos por impuestos a personas naturales (17.6 billones de pesos) y Mayores recaudos por impuestos a las empresas (3 billones de pesos); una clara muestra que todos serán damnificados y tendrán que pagar más, destinando un mayor porcentaje de sus ingresos a las obligaciones para con el Estado, restando calidad de vida a los casi 50 millones de Colombianos.

Se presenta un trato soez en contra de las personas que lograron ascender en la escala social colocando I.V.A., a los servicios públicos y a los servicios de internet. Ahora para bañarse, cocinar o asistir a clases virtuales, los estratos 3, 4, 5 y 6 deben pagar un 19% adicional a las tarifas que ya de por sí son discriminatorias, debido a que los servicios públicos tienen tarifas diferenciales dependiendo del estrato socioeconómico en el cual se resida.

Otra perla, es la de colocar I.V.A., a varios productos de la canasta básica y si a esto se le suma el nuevo gravamen al combustible, que en promedio subirá $1.200 por galón y al impuesto del 8% que se le aplicará a los plaguicidas, se tendrá como resultado que TODOS LOS ALIMENTOS que consumen los colombianos verán incrementados sus precios. En Colombia para comer hay que pagar impuestos.

Pero, el grueso de la reforma se centra en los colombianos que se esforzaron por salir adelante mediante sus estudios o creando empresa; los nuevos “súbditos”, destinarán gran parte de sus ingresos en pagar de manera diferencial más impuestos que el resto de la población. Si en Colombia se tienen ingresos superiores a 2.5 millones de pesos al mes, ya es miembro de éste “club”. La primera obligación que se crea es tener que declarar renta, cuyos pagos también son diferenciales según los ingresos, lo que produce subcategorías dentro de los mismos “súbditos”, simplemente entre más exitosa sea la persona, más se le castiga.

Los asalariados e independientes que tengan ingresos de más de 10 millones de pesos al mes, pagarán un 10% de impuesto por pandemia. Además, se castigó el ahorro creando una obligación de pagar un impuesto a la riqueza del 1% si se tiene un patrimonio superior a los 4.865 millones de pesos. Los pensionados tampoco quedaron exentos de las obligaciones, gravando a las mesadas de más de 4.8 millones de pesos al mes.

El desarrollo de un país no se logra mediante el robo continuo del Estado para con sus ciudadanos, un Estado pequeño y austero que se dedique a su razón de ser, brindar seguridad y justicia a sus habitantes, ha demostrado que es la mejor política social que permite combatir la pobreza. El Estado de Bienestar siempre termina en desastre, con niveles de endeudamiento impagable y la población sumida en la miseria gracias a la hiperinflación que llega como consecuencia del despilfarro. Colombia está ad portas de caer en la más dura de las crisis económicas en sus 211 años de vida republicana, y todo es gracias a los mandatarios Social Demócratas que creen que ser gobernante le da el derecho a ser el padre de todos los colombianos que se encarga de solucionar todos los problemas de sus hijos, pero, cuando los “súbditos” se cansen de soportar el peso de sus medidas se creará una verdadera Rebelión de Atlas, como magistralmente lo expuso Ayn Rand en su obra maestra de igual nombre.

https://vaki.co/es/vaki/ifmnoticias

ÚLTIMAS NOTICIAS