Desde IFMNOTICIAS fuimos testigos, un año más, de lo que significa el Hay Festival Jericó: una experiencia que trasciende la agenda cultural y se convierte en un ejercicio colectivo de encuentro, escucha y reflexión. Durante tres días, del 23 al 25 de enero, este municipio del suroeste antioqueño volvió a ser escenario de conversaciones profundas, arte vivo, literatura, música y cine, en un territorio donde la cultura no se impone, sino que dialoga con la cotidianidad.
Jericó, reconocido por su arquitectura, su tradición cafetera y su vida cultural activa, respiró nuevamente libros, ideas y preguntas. En sus calles, parques, teatros y museos, el Hay Festival consolidó su octava edición como un espacio donde la palabra circula con libertad y donde la conversación sigue siendo una herramienta para pensar el presente y mirar hacia el futuro.
La edición 2026 reunió a cerca de 30 invitados nacionales e internacionales en más de 50 actividades, desarrolladas tanto en la zona urbana como en la rural del municipio. Escritores, periodistas, científicos, artistas, músicos y deportistas compartieron con públicos diversos conversaciones sobre memoria, literatura contemporánea, inteligencia artificial, democracia, naturaleza, periodismo, deporte y creación artística, reafirmando el carácter plural del festival.
La jornada inaugural, el viernes 23 de enero, marcó el tono de lo que vendría. Con una programación mayoritariamente gratuita en el Parque Principal, el festival abrió con la premiación del concurso Antioquia Reimaginada, que puso en el centro nuevas voces narrativas del departamento. El cine también tuvo un lugar destacado con la proyección del documental El extraordinario viaje de Carlos y Alvin, seguida de una conversación entre su directora, Andrea Díaz Cardona, y el periodista José Carlos Cueto. El cierre musical estuvo a cargo del Grupo Suramérica, que celebró 50 años de trayectoria con un concierto que conectó memoria, poesía y tradición popular.
A lo largo del sábado, las conversaciones se multiplicaron y los públicos llenaron los distintos escenarios del festival. Autores como Pilar Quintana, Janne Teller, Karen Hao, Simón Vargas y Federico Ríos Escobar propiciaron diálogos que transitaron entre la literatura, la imagen, la tecnología y las emociones. La inteligencia artificial fue uno de los ejes centrales, con reflexiones críticas sobre el poder y las estructuras que la sostienen, mientras que la literatura volvió a mostrarse como un espacio para interrogar la realidad y comprender lo humano. La jornada cerró con un concierto gratuito de Puerto Candelaria en el Parque Principal, donde la música reafirmó el carácter festivo y comunitario del encuentro.
El domingo, último día del festival, mantuvo la intensidad de la conversación. Juan Esteban Constaín dialogó con María del Pilar Valencia sobre El hijo del hombre, en una conversación que cruzó historia, estética y religión. En paralelo, Chechi Baena compartió su historia de vida y disciplina deportiva en diálogo con Pascual Gaviria, ofreciendo una mirada íntima sobre el esfuerzo y la constancia. El cine volvió a convocar al público con la proyección de Flow, una película que invitó a reflexionar sobre la convivencia y la adaptación, mientras que Javier Peña conversó con David Escobar sobre el pódcast Grandes infelices y las vidas de quienes han marcado la historia de la literatura.
Más allá de la programación, el Hay Festival Jericó 2026 dejó cifras que hablan de su impacto en el territorio. Durante el fin de semana se registraron 18.000 ingresos a eventos y cerca de 70 actividades. Las ventas de libros superaron los 130 millones de pesos, la ocupación hotelera estuvo por encima del 90 % y 75 emprendimientos locales hicieron parte de la dinámica del festival. Con el apoyo de Comfama, se entregaron bonos de lectura por 30 millones de pesos, fortaleciendo el acceso a los libros y el carácter incluyente del evento. La agenda también llegó a la zona rural, con talleres en el corregimiento de Palocabildo y la vereda Estrella Nueva, y con procesos de formación para jóvenes del suroeste antioqueño.
En sus palabras de cierre, Cristina Fuentes La Roche, directora internacional del Hay Festival, recordó la importancia de encontrarse cara a cara, de salir de la polarización y de reconocer los matices de las ideas en tiempos complejos. Un mensaje que resonó con fuerza en un festival que, más que ofrecer respuestas, abrió espacios para escucharnos mejor. Desde Comfama, David Escobar Arango subrayó el reto de consolidar un festival enraizado en el territorio, sostenible y respetuoso de los ritmos del municipio, donde cultura y educación sigan siendo caminos para fortalecer la democracia y el pensamiento crítico.
Desde IFMNOTICIAS, acompañar esta edición del Hay Festival Jericó fue constatar, una vez más, que la cultura sigue siendo un lugar posible para la esperanza. En Jericó, la conversación no se queda en los escenarios: se extiende a los cafés, a las calles, a las miradas que se cruzan entre locales y visitantes. El Hay Festival volvió a recordarnos que encontrarnos, escuchar y pensar juntos sigue siendo un acto profundamente necesario.




