Saltar al contenido

EnamoraDOS amanecieron los hinchas del Junior

Los primeros 45 minutos del juego de ida de la final del fútbol colombiano entre Junior de Barranquilla y Deportes Tolima fueron un completo carnaval de goles. Los pijaos llegaron como un rival sólido y el cual acumulaba 9 fechas sin saber que era perder, pero se encontraron un tiburón hambriento de

R
Redacción IFM
3 min lectura
Escuchar artículo
EnamoraDOS amanecieron los hinchas del Junior

Los primeros 45 minutos del juego de ida de la final del fútbol colombiano entre Junior de Barranquilla y Deportes Tolima fueron un completo carnaval de goles. Los pijaos llegaron como un rival sólido y el cual acumulaba 9 fechas sin saber que era perder, pero se encontraron un tiburón hambriento de emociones.

El reloj tan solo marcaba 4 minutos cuando Enamorado a toda velocidad pisó el área rival, enganchó y dejó un rival en el camino, inmediatamente volvió a enganchar para dejar el segundo pijao que sólo vio la punta de la aleta del tiburón antes del mordisco letal, el volante #10 levantó la cabeza y de pierna zurda la clavo en el ángulo, golazo en El Metropolitano.

La tribuna enloqueció y al sentir el rival herido, el olor a sangre despertó aún más el hambre de gol de los tiburones. Y aunque los pijaos intentaron nadar en busca de una tabla de salvación, el segundo ataque volvió a hacer daño. Al minuto 35, una pared en área le permitió a Castrillón poner el 2-0 sin mayor resistencia, ni la marimonda se había imaginado un escenario así en la final.

Los dirigidos por Lucas González no entendían que estaba pasando, el segundo mordisco los dejó completamente desorientados. Con un bloque medio alto, Enamorado se dio un tercer banquete tan solo dos minutos después. El reloj marcaba 37 cuando completamente solo en la orilla, encontró a un indio pijao entregado a la suerte. 3-0 y final de la película de manera anticipada.

Para la segunda parte Junior retrocedió la artillería y se sentó en el bordillo donde estuvo Shakira a mirar como su rival intentaba nadar para no ser más herido. Y entonces llegó quizás el lunar de la noche. Teo Gutiérrez ingresó al campo con la misión de provocar al rival y lo logró. En dos ocasiones seguidas empujó al volante vinotino Sebastián Guzmán, este reaccionó y rozó la cabeza de Teo, quien no dudó en tirarse al piso a revolcarse como si una flecha hubiese atravesado su cráneo, el juez central compró la escena y fue todo para la visita.

Tolima se marchó con tres goles y una expulsión, mientras Junior llegará con una gran ventaja al Murillo Toro y medio título en su bolsillo. Faltan 90 minutos para saber si las flechas de los pijaos pueden herir al tiburón o si por el contrario, como diría Diomedes Díaz: “La suerte está echada”.

Compartir:

Noticias relacionadas