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(OPINIÓN) Cómplices del enemigo peores que el enemigo mismo. Por: François Roger Cavard M

En Colombia, las personas que durante las últimas cuatro décadas han ocupado cargos en cualquiera de los tres poderes públicos, así como aquellos quienes actualmente los están ocupando, son cómplices materiales y morales del TERRORISMO DE ESTADO que estamos padeciendo como resultado, tanto de la usu

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Redacción IFM
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(OPINIÓN) Cómplices del enemigo peores que el enemigo mismo. Por: François Roger Cavard M

En Colombia, las personas que durante las últimas cuatro décadas han ocupado cargos en cualquiera de los tres poderes públicos, así como aquellos quienes actualmente los están ocupando, son cómplices materiales y morales del TERRORISMO DE ESTADO que estamos padeciendo como resultado, tanto de la usurpación que de la Presidencia de Colombia pudo hacer el aún impune CRIMINAL DE LESA HUMANIDAD y convicto narcoterrorista Petro Urrego, como también debido a la expoliación que de curules en el Congreso de la República y de otros cargos públicos pudieron hacer los aún impunes GENOCIDAS, narcotraficantes, y reclutadores de menores de edad del M-19 y de las farc.

Esta complicidad con el enemigo tiene además el más grande de los agravantes posibles conforme al Derecho Internacional Humanitario (DIH): Que los cómplices sean Agentes del Estado, es decir, que han sido y son autoridad. De no haber este acuerdo de voluntades entre el enemigo y sus cómplices en la institucionalidad para cobijarles con absoluta impunidad, Colombia no estaría en manos de los peores, y aún impunes, criminales de la historia reciente de la humanidad.

No obstante y lo atroz que ha sido, es, y sigue siendo el cada vez mayor y aún impune criminal trasegar de este sujeto Petro Urrego, de sus camaradas del M-19 Pizarro, Sheinbaum, Mujica, Bustamante, Patiño, Grabe, Lucio, Navarro, Casanova, Pabón, Chalita, López, Santos y González (entre otros miles), de las Farc, del EPL, del ELN, del Quintín Lame, de la Primera Línea, del comando Ricardo Franco frente sur, de la coordinadora nacional guerrillera, de la coordinadora guerrillera Simón Bolívar, y en general de todos los abyectos y dispensables narcoparamilitares de las izquierdas colombiana e iberoamericana, lo realmente indignante es que nada de esto habría sido posible de no contar este atroz enemigo con la solidaridad, camaradería, participación y/o asociación de aquellas personas que ocuparon cargos en los tres poderes públicos de Colombia durante las últimas cuatro décadas, así como de aquellos quienes ahora los ocupan. Me explicaré empezando por citar la definición de la palabra cómplice.

A todo aquel que manifiesta o siente solidaridad o camaradería por alguien”, así como a todo aquel que es participante o asociado en crimen o culpa imputable a dos o más personas”, se le considera cómplice. En lo que considero un nefasto intento por tener una justicia garantista que pueda beneficiar con impunidad a delincuentes y criminales, se crearon diferentes tipos de cómplices. A su vez, los siete (7) tipos de cómplices creados fueron agrupados en tres categorías: Según el GRADO DE PARTICIPACIÓN EN EL CRÍMEN, según la IMPORTANCIA QUE TIENE EL APORTE EN LA EJECUCIÓN DEL CRÍMEN, y de acuerdo con la NATURALEZA (CLASE) DEL APORTE PARA LA EJECUCIÓN DEL CRÍMEN Afortunadamente esta clasificación de cómplices no aplica para quienes violan derechos humanos.

Antes de informar acerca de la aberrante complicidad en que están incursos los funcionarios públicos y los políticos colombianos para beneficio del enemigo violador de derechos humanos, pondré en conocimiento del lector un fundamental principio universal del Derecho que en latín reza “ignorantia iuris non excusat”. Lo que este principio universal del Derecho establece es que desconocer las leyes no excusa a nadie de tener que cumplirlas. Es decir que ninguna persona, mucho menos un Agente del Estado, podrá tratar de justificar o de excusar que no cumplió con una ley ni se aseguró que se cumpliera con ella, porque supuestamente no la conocía.

Las siguientes son tan sólo trece de las normas del Derecho Internacional Humanitario (DIH) y de la CARTA INTERNACIONAL DE DERECHOS HUMANOS integradas al ordenamiento legal colombiano, que han sido y siguen siendo intencional y sistemáticamente desconocidas, burladas y/o despreciadas por los Agentes del Estado en Colombia desde hace aproximadamente 4 décadas para seguir blindando con cada vez mayor impunidad la todos los derrotados narcoparamilitares de la izquierda colombiana:

DECLARACIÓN UNIVERSAL DE LOS DERECHOS HUMANOS. Los treinta Derechos Humanos Universalmente proclamados en 1948 están incluidos en la primera parte de nuestra aún vigente Constitución Política.

La CONVENCIÓN PARA LA PREVENCION Y LA SANCION DEL DELITO DE GENOCIDIO fue aprobada y ratificada por el Congreso de Colombia mediante la Ley 28 del 27 de Mayo de 1959.

Los CONVENIOS I, II, III, y IV DE GINEBRA. Estos cuatro Convenios fueron aprobados y ratificados por el Congreso de Colombia mediante la Ley 5 del 26 de Agosto de 1960.

El PACTO INTERNACIONAL DE DERECHOS ECONÓMICOS, SOCIALES Y CULTURALES fue aprobado y ratificado por el Congreso de Colombia mediante la Ley 74 del 26 de Diciembre de 1968.

El PACTO INTERNACIONAL DE DERECHOS CIVILES Y POLITICOS fue aprobado y ratificado por el Congreso de Colombia mediante la Ley 74 del 26 de Diciembre de 1968.

La CONVENCIÓN AMERICANA SOBRE DERECHOS HUMANOS PACTO DE SAN JOSÉ fue aprobada y ratificada por el Congreso de Colombia mediante Ley 16 del 30 de Diciembre de 1972.

La CONVENCIÓN CONTRA LA TORTURA Y OTROS TRATOS O PENAS CRUELES, INHUMANOS, O DEGRADANTES fue aprobada y ratificada por el Congreso de Colombia mediante la Ley 70 del 15 de Diciembre de 1986.

La CONVENCIÓN SOBRE LOS DERECHOS DEL NIÑO fue aprobada y ratificada por el Congreso de Colombia mediante la Ley 12 del 22 de Enero de 1991.

La CONVENCIÓN INTERAMERICANA PARA PREVENIR Y SANCIONAR LA TORTURA fue aprobada y ratificada por el Congreso de Colombia mediante la 409 del 28 de Octubre de 1997.

La CONVENCIÓN INTERNACIONAL CONTRA LA TOMA DE REHENES fue aprobada y ratificada por el Congreso de Colombia mediante la Ley 837 del 16 de Julio de 2003 durante la presidencia de Andrés Pastrana Arango.

Abordemos ahora los tres tipos de complicidad según el GRADO DE PARTICIPACIÓN EN EL CRÍMEN: El Cómplice Principal es aquel imprescindible para cometer el delito, el Cómplice Necesario es aquel útil para cometer el delito, pero no imprescindible, y el Cómplice Accesorio es aquel que facilita la ejecución del crimen. ¿Tiene el lector alguna duda con respecto a que si alguno de los operadores de justicia, de los congresistas, y/o de los presidentes que Colombia ha tenido durante las últimas 4 décadas hubiesen aplicado el Derecho Internacional Humanitario (DIH) y la CARTA INTERNACIONAL DE DERECHOS HUMANOS debidamente incorporados al ordenamiento Colombiano, un convicto por terrorismo y asesino como Petro Urrego seguiría impune y habría podido usurpar la Presidencia de Colombia? ¿Alguien duda que la inaceptable e injustificable impunidad concedida al M-19 desde 1989 por sus cómplices Agentes del Estado fue y sigue siendo determinante, imprescindible y útil, y que además facilitó y estimuló a las farc y a toda la criminal izquierda colombiana para arreciar su fratricida proceder? Afortunadamente desde Febrero del 2022 los tengo denunciados a nivel internacional.

Ocupémonos ahora de los dos tipos de complicidad según la IMPORTANCIA QUE TIENE EL APORTE EN LA EJECUCIÓN DEL CRÍMEN: El aporte hecho por el Cómplice Primario es indispensable para que se pueda cometer el crimen, en tanto que el aporte hecho por el Cómplice Secundario no es indispensable para cometer el crimen.

¿Alberga el lector algún tipo de vacilación en cuanto a que si cualquiera de los operadores de justicia, de los congresistas, y/o de los presidentes que Colombia ha tenido durante las últimas 4 décadas hubiesen aplicado el Derecho Internacional Humanitario (DIH) y la CARTA INTERNACIONAL DE DERECHOS HUMANOS debidamente incorporados al ordenamiento Colombiano, hubiese sido posible siquiera la realización del burlado plebiscito por la paz que sigue cobijando con absoluta impunidad a los despreciables y aún impunes de las farc, degenerados asesinos de aproximadamente 18,677 infantes, niños, y menores de edad? ¿Cabe vacilación alguna con respecto a que ni la vulgar impunidad concedida a las Farc, ni su tribunal de bolsillo, ni la operación de lavado de activos de su fétida fortuna estarían vigentes de no ser por la primaria y secundaria complicidad de todos los Agentes del Estado? Es innegable que gracias a la tradicional y sistemática complicidad de quienes debían oponérseles, perseguirles, y eliminarles como amenaza, es lo que los tiene a los de las Farc en el Congreso de la República y pretendiendo dar cátedra de derechos humanas, de moral, de democracia, y de respeto por la vida.

Finalmente, los dos tipos de cómplices de acuerdo con la NATURALEZA (CLASE) DEL APORTE PARA LA EJECUCIÓN DEL CRÍMEN son los siguientes: El Cómplice Material ayuda materialmente, y el Cómplice Moral ayuda intelectualmente mediante consejos, asesorías, instrucciones y/o advertencias. ¿Son o no son Cómplices Materiales y Morales los Agentes del Estado quienes durante 4 décadas permitieron se adelantaran y entraran en vigor unos procesos de paz absolutamente ilícitos e ilegítimos que tienen a Colombia ahora sometida a TERRORISMO DE ESTADO, así como los actuales Agentes del Estado que participan en su ejecución? ¿Acaso tiene algo que temer el usurpador de la Presidencia de Colombia y aún impune CRIMINAL DE LESA HUMANIDAD Petro Urrego para adelantar negociaciones tendientes a beneficiar con Paz Total e impunidad similar a la suya, a sus camaradas de la izquierda colombiana terroristas, narcotraficantes, asesinos, secuestradores, extorsionadores, reclutadores de menores de edad, esclavizadores de menores de edad, e instrumentalizadores de menores de edad para el crimen y para la prostitución, entre muchas otras atrocidades? Por supuesto que cree no tiene nada que temer pues lleva toda su miserable y repugnante existencia haciendo lo que se le antoja

Afortunadamente desde Febrero del 2022 lo tengo denunciado a nivel internacional, por lo que los días de impunidad que le quedan están contados.
Aunque considero a los CRIMINALES DE LESA HUMANIDAD, a los GENOCIDAS, a los CRIMINALES DE GUERRA, y a los criminales RESPONSABLES DE COMETER INFRACCIONES GRAVES CONTRA EL DERECHO INTERNACIONAL HUMANITARIO (DIH) como una putrefacta y dispensable escoria humana a la que debe aplicársele la pena de muerte, mayor desprecio siento por aquellos quienes fungiendo como Agentes del Estado, en vez de combatir y eliminar al enemigo, han sido, son y siguen siendo, sus simpatizantes, defensores, encubridores y cómplices. Los Agentes del Estado que ha tenido Colombia durante las últimas 4 décadas, así como los actuales, son cómplices Principales, Necesarios, Accesorios, Primarios, Secundarios Materiales y Morales de absolutamente todas las atrocidades que la criminal izquierda colombiana ha cometido desde 1972.

Esto no tiene perdón, ni de Dios ni conforme al Derecho Internacional Humanitario (DIH). Por esto los tengo denunciados penalmente a nivel internacional, y juro que tanta atrocidad no quedará impune Independiente de las muchas personas que unten de su fetidez y sumerjan en su cloaca, siempre serán una minoría fácil de señalar y de imputar Perderá y pagará el enemigo, y también perderán y pagarán, pero más, todos sus infames cómplices en la institucionalidad pues su comportamiento es aún más bajo y despreciable que el de sus protegidos.

Nunca volverán a ocupar cargos públicos, nadie volverá a votar por ustedes, no lo merecen, defraudaron, burlaron y traicionaron la confianza que alguna vez se les depositamos los ciudadanos. No olviden que el 95% de los colombianos somos personas de bien quienes ya despertamos y algunos incluso ya los tenemos denunciados. Sus días de impunidad como cómplices también están en conteo regresivo.

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