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(OPINIÓN) China, otra desagradecida Nación que debe su existencia a los Estados Unidos de América. Por: François Roger Cavard

“Es ingrato quien niega el beneficio recibido, es ingrato quien disimula el beneficio recibido, más ingrato es quien no restituye el beneficio recibido, pero de todos, el más ingrato es aquel que olvida el beneficio recibido.” Lucio Anneo Séneca.

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Redacción IFM
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(OPINIÓN) China, otra desagradecida Nación que debe su existencia a los Estados Unidos de América. Por: François Roger Cavard

“Es ingrato quien niega el beneficio recibido, es ingrato quien disimula el beneficio recibido, más ingrato es quien no restituye el beneficio recibido, pero de todos, el más ingrato es aquel que olvida el beneficio recibido.” Lucio Anneo Séneca.

Mucho despliegue mediático se ha hecho al pomposo desfile militar con el que el quebrado y cada vez menos confiable régimen comunista chino ha conmemorado los 80 años desde que los Estados Unidos de América lo libró de haber quedado en manos de Japón. Muchas primeras páginas y primeros planos de noticieros convencionales se han dedicado a mostrar la imagen de los líderes de los regímenes chino y ruso posando y desfilando orgullosos en tan impresionante celebración, efeméride que no sería tal de no haber sido porque los Estados Unidos de América intervino para arrasar con los nazis en Europay para aplastar a Japón en el pacífico.

Aunque no sorprende tan despectivo comportamiento dada la poca importancia que ahora parecen tener la verdad y la historia para el periodismo convencional, lo cierto es que ni una sola palabra se ha escrito ni pronunciado para referirse a lo inocultable, a lo evidente y a lo que jamás se podrá borrar ni olvidar: De no ser por los Estados Unidos de América, ni rusia ni china existirían. Esto no es una cuestión de opinión ni de interpretación, es un incontrovertible hecho histórico que me encargaré de abordar brevemente en esta columna de opinión por cuanto, citando la Biblia (Romanos 13:7-10), estoy convencido que se debe rendir “Honor a quien honor merece”.

En lo que parece la versión Siglo XX de la infame “Leyenda Negra”, una mentirosa y abyecta corriente de propaganda antiespañola adelantada desde el Siglo XVI para tratar de teñir con vergüenza y deshonra la reputación de España durante su brillante, heroica y exitosa campaña de descubrimiento y colonización especialmente de las Américas, ahora el blanco de este otro cobarde, desagradecido y envidioso ataque de desprestigio similar al padecido por España es los Estados Unidos de América. Mucho ilustra en este sentido la forma como ahora china y rusia pretenden ganar indulgencias con padrenuestros ajenos al reclamar como suyas la victoria de los Estados Unidos de América en la Segunda Gran Guerra (WW II).     

Contrario a lo que muchos dan por sentado, la Segunda Gran Guerra (WW II) no empezó ese primero de septiembre de 1939 cuando desde la Alemania Nacional Socialista Obrera (nazi) se atacó e invadió a Polonia. Lo cierto es que la Segunda Gran Guerra (WW II) empezó a gestarse desde 1931 con la invasión que el Ejército Imperial Japonés hiciera de Manchuria; De hecho, la respuesta de la empobrecida, aislada, dividida, tercermundista y acobardada China a esta agresión fue grotesca, por decir lo menos.

Manchuria era en ese momento la región de China con mayor desarrollo industrial y en agricultura, lo que la convirtió en el primer blanco para el gran plan japonés de constituir lo que se conocería como la “Gran Esfera de Co-prosperidad en Asia Oriental”. Además, una vez apropiada esa región y creado un estado títere denominado Manchukuo, el Imperio del Sol Naciente dispondría de una base que facilitaría su avanzada de invasión en el continente asiático, tanto para tomarse a China y conquistar el sur de Asia, como para poder atacar a la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) del psicópata Stalin.

Desde 1931 hasta 1937, lo que imperó entre la acobardada y atrasada china y el cada vez más soberbio y empoderado Imperio del Sol fue una “calma chicha”, es decir, un Japón esperando el momento indicado para inventarse una provocación con la cual definitivamente tomarse por la fuerza a China, y una amedrentada China cada vez más sometida a las transgresiones, escaramuzas, ataques e imposiciones de los nipones. Ese tira y afloje entre Japón y China denominado la “Paz del Norte” duró hasta la noche del 07 de julio de 1937 en lo que se conoce históricamente como el “Incidente del Puente Marco Polo”. A partir de esta fecha y hasta cuando los Estados Unidos de América declara la guerra a Japón y a la Alemania Nacional Socialista Obrera (nazi) y les derrota, el destino de la ahora soberbia, desagradecida y nuevamente empobrecida china, parecía sellado.     

Hay que ver cómo inmerecidamente sacan pecho el líder del régimen chino, sus camaradas cómplices, y sus arrodillados aduladores, en la conmemoración de los 80 años desde que los Estados Unidos de América les libró de caer en manos de los nipones. Afortunadamente están los inocultables datos, las irrebatibles verdades y la contundencia de la historia para poner a cada cual en su sitio. Veamos algunos.

  1. Un año y tres meses después de iniciada la guerra entre Japón y China, y casi un año antes de invadir la Alemania Nacionalsocialista Obrera (nazi) a Polonia, ya Japón había conquistado las ciudades de Guangzhou y Wuhan, el centro económico de China.
  2. China queda aún más aislada y asfixiada económicamente cuando Japón ocupa la Indochina Francesa (1941) y la Birmania Británica (1942) y le corta sus rutas de suministros, especialmente de recursos vitales como el caucho y el estaño.
  3. Aunque después de la pérdida de la Birmania Británica a manos de los japoneses los Estados Unidos de América e Inglaterra prestaron sumas importantes de dinero al gobierno nacionalista Chino para que controlase la inflación, los recursos se los terminaron robando los líderes chinos a través de una maniobra de venta de deuda en bonos.
  4. Durante la guerra con Japón, el control del gobierno central chino sobre la propiedad de las industrias pasó del 15% vigente en 1936, a un 70% seis años después.  
  5. Adicional a la destrucción que dejaban los bombardeos que de manera sistemática e indiscriminada hacía la Fuerza Aérea de Japón sobre las ciudades y poblaciones chinas, los nacionalistas chinos ejecutaron una estrategia de “tierra arrasada” para aquellas regiones con capacidad productiva que caerían ante los avances militares de los nipones; Es decir, lo que no destruía Japón con sus bombardeos y saqueos era porque ya lo habían destruido los propios chinos…
  6. Ni la brutalidad japonesa ni el fratricidio chino tenían límite: Hubo meses en los que en una sola redada los japoneses asesinaron a aproximadamente 200,000 miembros de la población civil, al tiempo que entre 1942 y 1943 el gobierno chino, al confiscar los granos a los campesinos para supuestamente alimentar al Ejército, precipitó la muerte, por la denominada ”Hambruna de Henan”, de no menos de 2 millones de civiles y el desplazamiento forzado de otros 3 millones de miembros de la población civil.
  7. Para finales de la Segunda Gran Guerra (WW II) se cree que las industrias chinas operaban a tan solo el 20% de su capacidad productiva, y producían tan solo el 25% de lo que hacían antes de la guerra con Japón.   
  8. El número de muertes de ciudadanos chinos a raíz de la guerra entre Japón y China se estima que fue de aproximadamente 25 millones.
  9. Desde el “Incidente del Puente Marco Polo” en julio de 1937 y hasta dos años después de terminada la Segunda Gran Guerra (WW II), la economía china pasó de padecer una inflación, a quedar sumida en una hiperinflación.
  10. China quedó devastada después de la guerra con Japón.
  11. Esos mismos rusos con los que ahora desfila tan orgulloso y confiado el líder del régimen chino, fueron los responsables de, durante la última semana de la Segunda Gran Guerra (WW II), consolidar una ocupación del territorio chino que duraría tres (3) meses y que resultaría en una campaña de adicional saqueo y destrucción de lo poco o nada que quedaba en pie en China… La orden emitida por Stalin era la de apropiarse de todos los equipos, herramientas, muebles y maquinaria pesada que hubiera incluso en residencias, para enviarlo a la URSS; Lo que no pudiese robarse, debía ser destruido, y a fe que así procedieron. Los rusos dejaron sin electricidad a China por cuanto se robaron hasta las turbinas de las represas…    

Y bueno, si es desagradecido el benefactor, que podría esperarse de sus áulicos, camaradas, cómplices, simpatizantes y colonias. Por eso es tan importante presentar las verdades. Para quienes creen que tan pomposo, elaborado y hasta cinematográfico desfile militar con el que el régimen chino celebró hace unos días, y sin quererlo, los 80 años de haber sido liberado por los Estados Unidos de América fue una muestra de poderío y un desafío a la única potencia del mundo, considero a lugar poner de presente los más recientes eventos geopolíticos en los que se han visto involucrados China y los Estados Unidos de América.

En lo que va transcurrido de este año 2025, los Estados Unidos de América, bajo el liderazgo del Señor Presidente Donald J. Trump, redujo a cero el poder, el control y la influencia que el “poderosísimo” régimen chino había acumulado durante las últimas dos décadas en el Canal de Panamá. Además de hacerlo menos de 3 meses después de asumir la presidencia el Señor Trump, lo hizo sin siquiera un reclamo o una subida de voz de parte de los “poderosísimos” chinos… También durante estos 9 meses de gobierno Trump, los Estados Unidos de América bombardeó las instalaciones del programa nuclear del régimen iraní, régimen que es el más reciente miembro y “aliado” de una improductiva e inútil “alianza” comercial y económica liderada por china y por rusia desde hace 16 años denominada los BRICS y con la que se pretende reemplazar al dólar como moneda prevaleciente en el mundo. Todavía retumba el silencio del “poderosísimo” régimen chino para con el justificado ataque propinado a Irán, uno de sus principales proveedores de petróleo a muy bajo precio.

También, en lo que va transcurrido de este año 2025, los Estados Unidos de América, bajo el liderazgo del Señor Presidente Donald J. Trump, ha declarado Organización Terrorista Transnacional al régimen de la colonia cubana Venezuela, ha declarado como jefe de esta organización narcotraficante al sujeto Nicolás Maduro Moros, encomendero de cuba en Venezuela, y ha desplegado una flotilla de guerra para bloquear por aire y por mar el acceso a esa colonia cubana. Venezuela también provee de petróleo barato y en el mercado negro a las “poderosísimas” China y Rusia. El estruendoso mutismo de los “poderosísimos” aliados de la colonia cubana Venezuela, a saber los regímenes Chino, Ruso e Iraní, también dice mucho.

Por último, ¿qué decir de las nuevas tarifas que sin mayor resistencia y de manera contundente ha establecido los Estados Unidos de América con cada una de las naciones con las que tiene actividad comercial? Se hace lo que diga el que manda, punto.

En conclusión, ingrata y desagradecida la nación China por negar los beneficios recibidos de los valientes Estados Unidos de América, tanto aquellos resultantes de haberles salvado de haber quedado bajo dominio japonés a mediados del siglo pasado, como por haberles permitido beneficiarse de su siempre activo, pujante y poderoso mercado…

Adicionalmente ingrata y desagradecida la nación China por tratar de disimular los beneficios recibidos de los pujantes Estados Unidos de América al pretender mostrarse como si hubiese sido la que derrotó a los bestiales japoneses, y por pretender erigirse como potencia mundial capaz de enfrentar a su redentor cuando lo único que ha hecho ha sido constituirse en una muy barata fuente de maquila gracias a la mano de obra esclavizada que tiene…

Muy ingrata y desagradecida la nación China porque ni siquiera con una actitud humilde, con una actitud de retribución, con una actitud de debido respeto, ha tratado de restituir a los nobles Estados Unidos de América los beneficios recibidos, y en cambio no pierde oportunidad para, con soberbia y resentimiento, desafiarle, enfrentarle, perjudicarle y tratar de causarle daño…

Finalmente, aunque mucho lo ingrata y desagradecida la nación China por olvidar los beneficios recibidos de los siempre generosos Estados Unidos de América, afortunadamente están la historia y las personas como el suscrito para recordárselo y asegurar que jamás vuelva a ser inmerecida depositaria de tanto y de todo por parte de nación civilizada alguna.     

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