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El ABC en IFMNOTICIAS: ¿Qué es la mermelada y cómo afecta la gobernabilidad?

La palabra mermelada en política tiene una larga historia, sus inicios datan de cuando el entonces ministro de Hacienda, Juan Carlos Echeverry, utilizó una metáfora para explicar el objetivo de una reforma que buscaba que las regalías se repartieran por todo el país, haciendo un símil con la forma e

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Redacción IFM
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El ABC en IFMNOTICIAS: ¿Qué es la mermelada y cómo afecta la gobernabilidad?

La palabra mermelada en política tiene una larga historia, sus inicios datan de cuando el entonces ministro de Hacienda, Juan Carlos Echeverry, utilizó una metáfora para explicar el objetivo de una reforma que buscaba que las regalías se repartieran por todo el país, haciendo un símil con la forma en como se untaba la mermelada en un pan. 

La idea inicial, de acuerdo al ejemplo, era distribuir equitativamente los recursos públicos, evitando que se concentraran únicamente en unas pocas regiones productoras. 

Sin embargo, con el tiempo, el término “mermelada” se transformó en sinónimo de clientelismo, y corrupción, impulsado por la oposición y por la percepción pública de que ciertos contratos y nombramientos no respondían al interés general, sino a favores políticos.

Por lo anterior, se empezó a usar la palabra para describir la práctica política que consiste en que el gobierno otorgue puestos, contratos o recursos a congresistas u otros políticos a cambio de su apoyo en decisiones legislativas. 

Aunque los acuerdos entre partidos para formar coaliciones o garantizar representación en el Ejecutivo son un componente legítimo de la democracia, la mermelada se diferencia de la negociación política, porque en lugar de intercambiar apoyo por proyectos, los recursos públicos se destinan a favorecer intereses particulares, no a satisfacer las necesidades de la población.

Sobre los efectos de la mermelada sobre la gobernabilidad, hay que empezar diciendo que son varios, el primero es que debilita la confianza ciudadana, ya que los votantes perciben que los recursos del Estado se utilizan para asegurar lealtades políticas en lugar de generar beneficios colectivos.

En un segundo punto, es que aumenta la burocracia innecesaria, pues se crean cargos y contratos sin necesidad real, incrementando el gasto público y desviando fondos que podrían destinarse a inversión social o infraestructura.

Por otra parte, reduce la eficiencia del gasto público, porque se le da prioridad al beneficio político sobre el desarrollo de las regiones, y finalmente, debilita al gobierno, porque si la administración depende de estos mecanismos para mantener apoyo en el Congreso, su capacidad para implementar políticas públicas legítimas se ven limitadas y pueden generar conflictos con sectores excluidos.

Como se mencionó al inicio, es muy importante diferenciar entre mermelada y representación política, porque la primera es un uso indebido de recursos públicos, mientras que la segunda permite que los partidos con representación en el Congreso hagan parte del gobierno, ejecuten sus políticas y respondan ante las demandas de sus electores. 

Mientras que la representación política fortalece la gobernabilidad porque permite consolidar mayorías, integrar diferentes sectores en la toma de decisiones y garantizar que los proyectos de ley y programas del Ejecutivo cuenten con respaldo plural. 

La mermelada, al priorizar intereses partidistas y pequeños sobre el interés general, pone en riesgo la transparencia, la eficiencia y la legitimidad de las decisiones de gobierno.

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