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(EDITORIAL) La despedida lastimera de Alexandra Agudelo ¿cinismo o ironía?

Luego de darle casa por cárcel a la secretaria de Educación de Medellín Alexandra Agudelo debido al largo proceso por hechos de corrupción en Buen Comienzo y la orden de separación de su cargo, la ahora exfuncionaria por medio de una carta se despidió como titular de esta dependencia. Hasta ahí se p

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Redacción IFM
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IFM Noticias

Luego de darle casa por cárcel a la secretaria de Educación de Medellín Alexandra Agudelo debido al largo proceso por hechos de corrupción en Buen Comienzo y la orden de separación de su cargo, la ahora exfuncionaria por medio de una carta se despidió como titular de esta dependencia.

Hasta ahí se puede decir, es normal que al salir de un cargo un funcionario agradezca la confianza y recalque el aprendizaje durante el tiempo que ejerció el mismo.

Pero lo que deja ver la exsecretaria en la carta de despedida es que trata de generar lástima, con palabras que para nada llenan y menos son creíbles, luego de conocer todas las irregularidades en este proceso.

Eso de «nunca pensé salir de esta manera», es una expresión descarada y surge la pregunta, ¿y qué pretendía entonces? ¿Qué le rindieran homenajes por lo «bien» que trabajó en esta dependencia de vital importancia para la ciudad?

Porque jugó con los recursos de los niños más vulnerables de la ciudad, claro eso poco importó para la época y más excusando su actuar en la «maldita» pandemia.

Ella como titular de esta Secretaría se burló de los más necesitados, niños que literalmente aguantaron hambre en pandemia, porque para muchos es la única comida del día, cuando están en el colegio, como para venir unos cuantos descarados a hacer fiesta con lo ajeno.

Otra de las frases que dejan mucho que pensar de esta carta es: «sabía que el cargo de secretaria de Educación era efímero y que a pesar de todo, ha sido la experiencia más bonita de mi vida».

Efímero sí, porque todo lo malo que se hace tarde que temprano es descubierto y más cuando no se piensa en el bienestar de los más necesitados, porque si en algo se ha caracterizado esta administración es en acabar con los programas sociales y lo peor es que están quebrando la Alcaldía.

«Hoy me despido como secretaria de Educación con la certeza de haber hecho un trabajo honesto en bien de todos». ¡Es en serio! ¿Esto es real?

El tono de la carta de despedida, no es más que el sabor de la culpa por la traición a los niños de Medellín. Parece más bien unas líneas escritas con el propósito de victimizarse, lo que no le queda bien a una mujer hecha y derecha, peor aún que siendo mamá, ese sentimiento lo dejaba en su casa a la hora de ejercer, apoyar y aprobar el desastre que hoy la tiene privada de la libertad y sin trabajo, además que la hoja de vida ya se le manchó por la presunta corrupción.

Tal como le han dicho sus más cercanos, le va mejor si prende el ventilador para que no se hunda sola en esta descarada actuación y por lo menos pueda lavar un poco sus culpas.

Muy lamentable tener funcionarios de este talante, que solo piensan en su propio bienestar pasando por encima de los demás. Una característica de esta administración, la de Daniel Quintero.

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