Primavera invernal
Por Jaime Restrepo Vásquez En la propaganda de la Alcaldía de Medellín, hay una campaña que resulta esclarecedora: “Medellín renace, la primavera ya viene”. No se trata del anuncio de nuestros árboles florecidos, sino de una mención de la primavera árabe en la que los ciudadanos se lanzaron a las ca
Por Jaime Restrepo Vásquez
En la propaganda de la Alcaldía de Medellín, hay una campaña que resulta esclarecedora: “Medellín renace, la primavera ya viene”. No se trata del anuncio de nuestros árboles florecidos, sino de una mención de la primavera árabe en la que los ciudadanos se lanzaron a las calles para exigir una apertura democrática en sus respectivos países.
Y finalmente nos trajeron la “primavera”. A comienzos de su mandato, Daniel Quintero Calle reconoció, en una transmisión en Facebook, que él había liderado los desórdenes y el caos que vivió la ciudad durante el 2019. En otras palabras: fue uno de los gestores de lo que hoy conocemos como la Primera Línea en Medellín.
“Eso con pinturita sale”, dijo el alcalde en ese momento, en un intento de minimizar los daños y el desorden ocasionados por los vándalos de la “primavera” que han querido imponer también en Medellín. Por desgracia, lo que él ayudó a incubar en la ciudad, ahora tiene vida propia. Lo ocurrido hace una semana en el patio norte de la Secretaría de Movilidad, en donde incineraron más de 50 motocicletas, es la más reciente acción de la Primera Línea, cuya estructura y ejecutoria ya se asemejan a un GAO (Grupo Armado Organizado) que busca afectar la productividad, la tranquilidad y la cotidianidad de la ciudadanía, en especial de los más pobres.
Ante el desborde de la Primera Línea, los alcaldes de Cali y Bogotá corrieron a dialogar, negociar y transar con los delincuentes. Pero extrañamente, esto no ocurrió en Medellín. ¿Por qué? La respuesta es pasmosa: porque Quintero Calle se reconoció como una de las cabezas visibles de la Primera Línea de Medellín y no es posible negociar con uno mismo. Además de la confesión que hizo a principios de 2020, se sabe que el alcalde ha sido un obstáculo para el trabajo legal y constitucional de la Policía Metropolitana, lo que ha permitido que los vándalos, saqueadores y delincuentes de la Primera Línea puedan generar terror en el lugar que prefieran, sin la incómoda presencia del ESMAD.
Es de tal magnitud el abandono y la desidia de la administración municipal -léase complicidad-, que los ciudadanos medellinenses han optado por defenderse de las hordas vandálicas y expulsarlas de sus barrios. Y eso no ocurre solo en El Poblado… ¡No señores! Eso está pasando en Aranjuez, en Manrique y en Castilla, por solo mencionar algunos territorios. Tampoco es válida la explicación de que son los combos los que amenazan a los “inocentes delincuentes”, pues la ciudadanía está hasta las narices de los ataques al transporte público, de los bloqueos, del desabastecimiento de alimentos, de no poder acudir al trabajo o a las citas médicas, todo porque un grupo de desadaptados ha optado por obligar a los ciudadanos a unirse, a la brava, a un paro desnaturalizado del que no quiere formar parte.
Si fuera tan exitosa la Primera Línea y su paro nacional, la gente se sumaría masivamente. Pero ni son exitosos, ni son apreciados, ni mucho menos respaldados por la ciudadanía. Es lo mismo que pasa con el gestor medellinense de la Primera Línea: su discurso disruptivo y lleno de mentiras le está pasando factura, por lo que ha tenido que recurrir a toda suerte de maromas y leguleyadas perversas para tratar de impedir, o por lo menos aplazar, el destino que le espera: la revocatoria.
@atrabilioso

Noticias relacionadas
(OPINIÓN) Señora Ministra. Por: Alberto Piedrahíta
Con el debido respeto. Y mi contundencia y coherencia de siempre .. Anuncia usted, señora Ministra,…
(OPINIÓN) Paloma y Abelardo tienen que gobernar juntos. Por: Héctor Hoyos Vélez
Los comunistas llevan más de 60 años de terrorismo, sangre, dolor y muerte, y de trampas políticas…