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(VIDEO EDITORIAL) ¡Dolor, rabia e impotencia! Para Petro, los policías son simple carne de cañón

Colombia ya había superado los tiempos en los cuales, los policías y militares eran enfilados para recibir la humillación de criminales y terroristas. Sin embargo, para el Gobierno, muy preocupado por las comodidades helicoportadas de la vicepresidente e indolente con las tropas copadas en los teatr

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Redacción IFM
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IFM Noticias

Colombia ya había superado los tiempos en los cuales, los policías y militares eran enfilados para recibir la humillación de criminales y terroristas.

Sin embargo, para el Gobierno, muy preocupado por las comodidades helicoportadas de la vicepresidente e indolente con las tropas copadas en los teatros de operaciones; los policías que están enfrentando una asonada terrorista como la vivida ayer en San Vicente del Caguán son simples trozos de carne carentes de derechos.

Los audios de los miembros del ESMAD desgarran el alma, dejando al descubierto el contubernio con el hampa que se oculta detrás de la política de apaciguamiento y de buen trato para los terroristas que emprenden la barbarie escudados en una inexistente «protesta popular».

¿En qué estarán pensando los mandos de la Policía? ¿Acaso sus hombres, esos que están poniendo en riesgo su vida e integridad, no merecen que sus comandantes los protejan y respalden en situaciones críticas? Es evidente que la barrida de generales encabezada por Petro tuvo el propósito de dejar a un puñado de inútiles al mando de la institución, incapaces de honrar sus compromisos con los policiales y de cumplir el juramento de defender la Constitución y la Ley.

A Sanabria y a todos los que llevan estrellas en sus charreteras, además de los que portan de forma deshonrosa los soles en las Fuerzas Militares, el país les está exigiendo que respondan por su ineptitud y que, por vergüenza, se pongan de lado de esas vidas que están bajo su mando.

Ser comandante, señores dizque generales, no es cuestión de cocteles y guardias de honor: es defender y respaldar a los subalternos, acompañarlos en el campo de batalla, motivarlos y dar ejemplo. No obstante, ustedes optaron por ser unos pusilánimes que carecen de honor y embargados por el miedo que les produce abandonar sus comodidades, decidieron darle la espalda a su gente y dejarlos a su suerte para que los buitres terroristas los humillen y asesinen sin miramientos.

Ni hablemos de motivación y ejemplo, pues la cobardía que ustedes, generales, han exhibido desde el momento en el que ganaron la lotería de los nombramientos petristas, son una afrenta para el uniforme y para todos los colombianos.

Los generales han defraudado a los colombianos, pero son, hoy por hoy, motivo de repulsión en las filas de la Policía Nacional. Dejaron solos a sus hombres y no se jugaron la carrera, que aunque opaca pudo conseguir algo de lustre con una acción de valor como pasar por encima de las órdenes indebidas de quien odia a los policías –hablamos del ministro de Defensa– y apoyar al escuadrón del ESMAD en el Caquetá.

¿Acaso el ser policía implica perder todos los derechos, incluso el de defender la vida y honra? Mientras tanto, los terroristas disfrazados de «policías campesinos» hacen de las suyas, golpean, secuestran y matan a efectivos policiales indefensos.

Una vez más se comprueba que Gustavo Petro encabeza un Gobierno que premia a los criminales y castiga, con rigor inusitado, a los que obran bien y salvaguardan lo poco que queda de institucionalidad y de república en Colombia.

En el siguiente video, además de las imágenes de los terroristas agrediendo a los policías del ESMAD, usted podrá oír las súplicas de los uniformados pidiendo apoyo a sus comandantes.

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