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¿Qué debemos esperar del escenario económico de Colombia para 2024?

Luego de los prósperos momentos postpandemia, en la que la economía del país alcanzaba a crecer por encima del 12%, índices que fueron envidiados por la comunidad internacional, al reconocer que Colombia había gestionado de manera óptima la reactivación económica dejada por el encierro; hoy es otra

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Redacción IFM
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¿Qué debemos esperar del escenario económico de Colombia para 2024?

Luego de los prósperos momentos postpandemia, en la que la economía del país alcanzaba a crecer por encima del 12%, índices que fueron envidiados por la comunidad internacional, al reconocer que Colombia había gestionado de manera óptima la reactivación económica dejada por el encierro; hoy es otra la realidad que se vive.

Colombia alcanzó a ser el país de mayor crecimiento económico de la región y se esperaba que la tendencia continuara, al menos de manera moderada; es decir, si bien los efectos internacionales golpearían la economía local, se pensaba que Colombia continuaría por la buena racha y si no crecía al 12% si se creía por parte de los expertos internacionales que lo haría superando el 6% y mantenerse como el país de mayor proyección de la región.

Al menos esas eran las expectativas hasta antes de la llegada de Gustavo Petro a la presidencia, quien en un año y medio terminó tomando decisiones que nadie imaginó y que han llevado a que todas las proyecciones económicas sobresalientes que motivaban una promisoria inversión internacional en Colombia; se frustrara y que la economía del país, se alineara con la de los peores países latinoamericanos.

En tan poco tiempo, Colombia pasó de crecer al 12% en el 2021 y al 7% en el 2022 a prácticamente no crecer y llegar a niveles con trimestres en números negativos que podrán en 2023 al país en una estanflación y al borde de una recesión técnica.

El Departamento Administrativo Nacional de Estadística DANE, ha sido el encargado de ir revelando las preocupantes cifras de «decrecimiento», un concepto que desde muy temprano, advertía la exministra de minas Irene Vélez, que sería la apuesta de este gobierno, sin que para el momento, se entendiera por qué y que ahora que se evidencia la tendencia que conlleva a la pobreza; genera muchas mas inquietudes.

El DANE reveló en su informe trimestral que un 40% de los 61 sub sectores de la producción decrecen de manera alarmante:

  • Café: -37.7%
  • Carbón: -50.8%
  • Automotores: -30.1%
  • Minas y canteras: -28.5%
  • Productos de café: -22.8%
  • Petróleo y gas: -20.8%
  • Aceite: -17.5%
  • Hilos, tejidos y textiles: -16.0%
  • Reciclaje: -14.4%
  • Metalurgia básica: -11.4%
  • Muebles: -10.8%
  • Plástico y caucho: -8.8%
  • Madera y corcho: -8.0%
  • Químicos y farmacia: -7.2%
  • Almacenamiento: -6.7%
  • Productos eléctricos y electrónicos: -6.1%
  • Carreteras y vías: -6.1%
  • Impresión: -4.1%
  • Servicio de mensajería: -3.8%
  • Cueros y calzado: -3.7%
  • Frutas y legumbres: -2.0%
  • Panadería, pastas y concentrados: -1.7%
  • Papel y cartón: -0.7%
  • Minerales no metálicos: -0.7%

Con mediciones parciales hasta el mes de octubre y faltando por conocerse noviembre y diciembre, los datos tienen a un trimestre negativo con impacto profundo en la permanencia de las empresas y el índice de productividad.

Y es que octubre no fue positivo y este mes registró crecimiento negativo que de continuarse en tendencia en las mediciones pendientes, podrán mostrar lo que en la práctica evidencian los empresarios: la economía ya está estancada y la recesión deja de ser un fantasma para ser lo que puede ser para el inicio del año, la cruda realidad.

En la práctica ya es normal escuchar de los empresarios que la construcción está paralizada, que no hay inversión en construcción de obras públicas y las carreteras en obra se están paralizando como pasa en Antioquia, en donde el Gobierno Nacional dice que no habrá dinero para terminar siquiera los túneles que ya están a mas del 75% de ejecución.

Igual pasa al hablar con la construcción de vivienda quienes dicen que no hay como invertir, pues no hay quien compre. La política del gobierno en materia de vivienda no es coherente y su visión de las viviendas VIP y VIS llevaron a ser de las primeras en paralizarse en construcción. Pero la inflación, la reforma tributaria ya en aplicación y las tasas de interés, terminaron siendo lo peor, pues no hay quien busque créditos en los bancos y, aunque el Banco de la República bajó en 25 puntos básicos las tasas de interés, del 13,25% al 13%; siguen siendo muy altos y no incentivarán como se quisiera el mercado.

Pero el sector de la construcción es solo uno y quizás por lo visible y que solo es la punta del iceberg frente a lo que pasa con los demás sectores como el manufacturero o el sector agrario, inclusive hasta el de turismo y servicios; si contar que uno de los mas golpeados y que será el primero en reflejar la recesión del 2024, es el sector comercio.

Fenalco ha sido enfático en recordar que con la situación actual avanzar en una reforma laboral y una pensional, será un suicidio, pues con estas tendencias económicas vienen los desastres sociales que ya comienzan a verse en anuncios de despidos, incrementando el desempleo, la inseguridad y todos los problemas que se viene, cuando una recesión aparece en la economía.

En el tercer trimestre de 2023 el Producto Interno Bruto en su serie original, decreció un 0,3% respecto al mismo periodo de 2022. Las actividades económicas que más contribuyeron a esta dinámica negativa fueron

  • Industrias manufactureras decrece 6,2% (contribuye -0,8 puntos porcentuales a la variación anual).
  • Comercio al por mayor y al por menor; reparación de vehículos automotores y motocicletas; Transporte y almacenamiento; Alojamiento y servicios de comida decrece 3,5% (contribuye -0,7 puntos porcentuales a la variación anual).
  • Construcción decrece 8,0% (contribuye -0,4 puntos porcentuales a la variación anual.

Así las cosas los colombianos deben prepararse para tiempos difíciles, señalan los expertos, sobre todo porque será a partir del 2024 que se sentirá la incidencia en el alza de los precios de los combustibles, los peajes, los alimentos gravados, una inflación creciente, un salario mínimo insuficiente que pese a su incremento, no resistirá el mes de enero o febrero, según indican.

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