¡Desmintiendo a pinocho!
Por: Álvaro Ramírez González Una cosa es ser el ministro del Interior y poner la cara frente a todos los acontecimientos que engloba la política del gobierno. Otra bien distinta es convertirse en el Pinocho del régimen, dando explicaciones insulsas y cambiando los hechos, para justificar las errátic
Por: Álvaro Ramírez González
Una cosa es ser el ministro del Interior y poner la cara frente a todos los acontecimientos que engloba la política del gobierno.
Otra bien distinta es convertirse en el Pinocho del régimen, dando explicaciones insulsas y cambiando los hechos, para justificar las erráticas y cómplices actuaciones de ese gobierno.
Me referiré específicamente a los hechos recientes de la vereda Los Pozos, municipio de San Vicente del Caguán.
Hay un cambio total en la narrativa de los hechos por parte del gobierno.
¡Una gran mentira!
Petro en entrevista con Daniel Coronel de la revista Cambio, hizo las siguientes afirmaciones:
1. Esa petrolera no debería estar en la selva.
2. Fueron 7000 campesinos que llegaron espontáneamente allí.
3. Cansados y enfurecidos por que la petrolera China, les llenaba de petróleo los ríos.
4. Lo de los policías «no fue un secuestro, fue una retención».
Las tres afirmaciones son falsas:
1. El pozo y las instalaciones no están en la selva. Es una zona abierta ya y ganadera, en la vereda los Pozos de San Vicente del Caguán.
2. No llegaron espontáneamente allí. Fueron obligados a moverse por las disidencias de las Farc. Los ganaderos vecinos tuvieron que poner dinero y ganado para alimentarlos esos dos días.
3. No había ningún derramamiento de petróleo a los ríos o a las quebradas
4. Retener a una persona contra su voluntad y con el uso de las armas es un secuestro. El concepto «retención», no existe.
La manera como Petro presenta los hechos es totalmente distante de la realidad pero acomodada a su repulsión a las petroleras.
Y claro, en esos términos, no era viable mandar al ejército a rescatar los policías, por el riesgo de una masacre.
Todo parece cuadrar perfecto.
Pero la realidad es otra:
1. Fue un secuestro, contra la voluntad de los policías y con el uso de armas largas.
2. Les quitaron y no les devolvieron sus equipos de ESMAD, sus documentos de identidad y sus celulares.
3. Fueron desvestidos, orinados, escupidos y humillados al extremo.
4. Varias veces les dijeron que «iban para una fosa común»
Las instalaciones de la petrolera quedaron destruidas e incendiadas con la total complicidad del gobierno.
Esa petrolera ya anunció su retiro de Colombia.
Todo este episodio, fue sometido a una «cirugía» en la narrativa.
Cambian los hechos para cambiar a los culpables.
O para maquillar su tolerancia.
Pero lo más vergonzoso de todo, tan penoso, que ya tuvo que hacer una tonta y floja rectificación, fueron las dos iluminadas afirmaciones del ministro Prada :
«¡Una guardia campesina maravillosa!»
«¡Fue un cerco humanitario!»
Un par de payasadas de estas, no se le ocurren sino a un personaje como Prada
A mí se me parece a Pinocho.
¿Y a Ustedes?

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