Argos salió al paso ante la denuncia de Petro por compra de terrenos en los Montes de María
Luego de más de 30 de años de experiencia en reforestación en varios departamentos de Colombia, la Reforestadora del Caribe S.A. (hoy Tekia S.A.S.), sociedad que era filial de Cementos Argos S.A. (Argos), decidió orientar, a partir del año 2004, sus esfuerzos en reforestación y compensación ambienta
Luego de más de 30 de años de experiencia en reforestación en varios departamentos de Colombia, la Reforestadora del Caribe S.A. (hoy Tekia S.A.S.), sociedad que era filial de Cementos Argos S.A. (Argos), decidió orientar, a partir del año 2004, sus esfuerzos en reforestación y compensación ambiental en la región de los Montes de María.
Esto lo hizo atendiendo un estudio de factibilidad que resaltaba las condiciones de suelo y de precipitación apropiadas para el desarrollo de un proyecto de compensación ambiental en ese territorio, y motivados igualmente por la invitación pública del Estado, a través de documentos del Consejo Nacional de Política Económica y Social de Colombia (CONPES) que incentivaron la acción del sector privado para promover condiciones de desarrollo a través de inversión en esa región del país.
Para este propósito se adquirieron varios predios a partir del año 2005 en la región de los Montes de María, en una época de postconflicto en la zona. Las compras de las tierras se realizaron adelantando una debida diligencia que incluyó la contratación previa de un estudio de títulos, sin intermediarios, pagando el justo precio y apegados en todo momento a la ley, según información oficial.
La adquisición de los predios se dio a través de un patrimonio autónomo debido a que inicialmente se vislumbró el desarrollo de un proyecto que pudiera vincular inversionistas públicos y privados, por lo que una fiducia garantizaba no solo transparencia, sino también la confianza de terceros que tuvieran interés en participar en el proyecto. El propietario de los predios era de patrimonio autónomo, como es usual en los contratos de fiducia, y la gestión y operación del proyecto forestal que se llevó a cabo por Tekia, que tenía el conocimiento, experiencia y personal idóneo para adelantar este tipo de actividades previstas en su objeto social. El patrimonio autónomo es un mecanismo contractual ampliamente utilizado en este tipo de proyectos, sin que se pueda afirmar que existió alguna circunstancia especial o indicativa de irregularidades en su constitución y gestión.
En el año 2015, de la mano de la comunidad, y como contribución a los esfuerzos de postconflicto en el país, se tomó la decisión de transformar el proyecto de reforestación y compensación ambiental en un proyecto social, donándose 6.600 hectáreas, es decir, la totalidad de los predios en El Carmen de Bolívar y Ovejas a la Fundación Crecer en Paz, entidad sin ánimo de lucro, independiente de Argos. Acompañado de la donación de los predios, se entregaron más de COP 18.000 millones a la Fundación Crecer en Paz para fortalecer su capacidad de acción orientada al desarrollo de sus proyectos, dentro de los cuales se destaca la producción de miel, fríjol, ajonjolí, hortalizas y ganadería sostenible, con comercialización asegurada.
Ni Tekia ni Argos tienen interés económico en las tierras, ni en los proyectos productivos que allí se desarrollan, dado que los únicos beneficiarios de estos son familias campesinas, a quienes la Fundación viene entregando la propiedad de las tierras. Con ocasión de las sentencias de restitución de tierras, la Fundación Crecer en Paz ha entregado en forma ágil más de 700 hectáreas. La entidad ha venido ofreciendo acompañamiento a los beneficiarios de la restitución para acometer proyectos productivos sostenibles, si así lo quieren. En la medida en que se han proferido las sentencias de restitución de tierras, la Fundación Crecer en Paz ha presentado demandas contra los vendedores.
Las decisiones judiciales de restitución de tierras que se han proferido han determinado que Tekia y Argos fueron compradores de buena fe, sin vínculos con grupos ilegales, quedando claro que no se generaron desplazamientos, ni despojos, y que no se ejerció presión alguna sobre los vendedores de los predios. En los fallos no se indemnizó a las empresas dado que se consideró que, antes de comprar, se debió adelantar una oportuna diligencia calificada que no existía para ese momento, es decir, se evaluó la actuación de las empresas con los parámetros de la Ley 1448 de 2011 (Ley de Víctimas y Restitución de Tierras), posterior al periodo de las compras.
Argos no se opuso a los procesos de restitución de tierras porque no tuvo ninguna injerencia en los contratos de compraventa que celebraron los reclamantes con las personas que luego vendieron las tierras a la compañía. La no oposición significó para Argos una muestra de respeto y acogimiento a la Ley de Víctimas y Restitución de Tierras.
Luego de dar a conocer toda esta historia sobre la adquisición de los predios, el presidente del grupo Argos, Jorge Mario Velásquez le da a conocer puntos aclaratorios al mandatario de los colombianos.


Noticias relacionadas
Procuraduría solicitó frenar nuevos pasaportes por presuntas fallas en contratación con Portugal
El ente de control advierte posibles irregularidades en los convenios firmados por la Cancillería y…
Millonarios y Medellín, con más dudas que certezas
La Liga Colombiana entra en su etapa de definiciones y, mientras el liderato parece consolidado, la…
James Rodríguez, bajo observación médica en Estados Unidos
El reporte médico es claro: James enfrenta una afección médica de origen no deportivo.