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Balance de Gestión gubernamental en El Plateado: misión fallida entre selfies, promesas vacías y miedo latente

El reciente viaje de funcionarios del gobierno de Gustavo Petro a El Plateado, Cauca, ha sido duramente criticado por su falta de resultados y la superficialidad con la que se manejaron los temas clave de la región. Lo que parecía una oportunidad para abordar las problemáticas del narcotráfico, la p

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Redacción IFM
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Balance de Gestión gubernamental en El Plateado: misión fallida entre selfies, promesas vacías y miedo latente

El reciente viaje de funcionarios del gobierno de Gustavo Petro a El Plateado, Cauca, ha sido duramente criticado por su falta de resultados y la superficialidad con la que se manejaron los temas clave de la región. Lo que parecía una oportunidad para abordar las problemáticas del narcotráfico, la presencia de las FARC y las necesidades de la población, terminó convirtiéndose en un espectáculo de promesas difíciles de cumplir, fotos para redes sociales y más incertidumbre para los habitantes.

Funcionarios más interesados en las redes que en la gestión

Una de las escenas más llamativas del viaje fue protagonizada por dos funcionarias del gobierno, quienes se dedicaron a tomarse selfies y subirlas a Instagram y Facebook, dejando claro que su prioridad parecía ser más la autopromoción que la resolución de los problemas de la comunidad. Esta actitud fue vista por muchos como una burla a los habitantes de El Plateado, quienes enfrentan diariamente amenazas de grupos armados y dependen económicamente del cultivo de coca.

Funcionarios disfrazados de militares y poca acción concreta

La comitiva gubernamental, conformada por ministros y directores de departamentos administrativos, se vistieron como militares en un intento por acercarse a la población afectada por el conflicto. Esto generó más desconfianza que empatía. El ministro de Defensa, Iván Velásquez, dejó en claro que las FARC seguirán presentes en El Plateado porque, según él, “no pueden hacer nada” para evitarlo. En lugar de ofrecer soluciones concretas, el mensaje fue uno de resignación ante el poder que siguen ejerciendo estos grupos ilegales en la región.

Además, Velásquez reconoció que el narcotráfico y la coca continuarán siendo la principal fuente de trabajo en la zona, dejando entrever la incapacidad del gobierno para ofrecer alternativas viables a los campesinos. El gobierno Petro, que había prometido un cambio en la política de drogas, parece estancado en la realidad de que la coca sigue siendo más rentable que los cultivos legales, como el café o el cacao.

Llamó muy especialmente la atención la vestimenta de Carlos Carrillo, quien en sus históricos trinos siempre ha atacado al ejército y a los militares, pero en esta oportunidad Lucia un casco y un chaleco militar antibalas que contradice su posición tradicional.

Órdenes desde Casa de Nariño sin impacto real

Carlos Carrillo, otro de los enviados, mencionó que desde la Casa de Nariño Petro había dado la orden de hablar con la población para que dejen de sembrar coca y opten por cultivos alternativos como el café o el cacao. Sin embargo, los habitantes expresaron que las promesas no tienen sentido, ya que la coca sigue generando mucho más ingresos que cualquier otro cultivo. Sin garantías ni un plan económico sólido, estas declaraciones fueron recibidas con escepticismo por parte de los campesinos.

Cero capturas, promesas de subsidios y acuerdos inexistentes

Una de las principales críticas a la visita es que, a pesar de la evidente presencia de las FARC en la zona, no hubo ni una sola captura de miembros de la guerrilla. A cambio, los funcionarios prometieron subsidios, una estrategia que se ha vuelto común en el gobierno de Petro, pero que no parece resolver los problemas de fondo.

Por su parte, Laura Sarabia, quien actuó como jefa de gabinete, se reunió con tres personas y rápidamente salió a declarar que se habían alcanzado acuerdos. Sin embargo, los habitantes de El Plateado desmintieron esa versión, asegurando que no hubo tal consenso y que las declaraciones de Sarabia solo reflejaban el desconocimiento de la realidad local.

Silencio ante el miedo y el control de las FARC

Otro de los puntos más preocupantes de la visita fue la promesa de tierras para los campesinos. Aunque los funcionarios aseguraron que los habitantes recibirían tierras, la realidad es que las FARC continúan controlando la zona, imponiendo qué se debe cultivar y amenazando a quienes no cumplen con sus órdenes. Ante esta situación, los funcionarios del gobierno Petro guardaron silencio, incapaces de ofrecer una respuesta clara o una estrategia para liberar a la población del yugo guerrillero.

La gestión del gobierno de Gustavo Petro en El Plateado ha sido vista como un fracaso rotundo. Más allá de las fotos y las promesas, la realidad es que la población sigue viviendo bajo el control de las FARC, con un futuro incierto y sin alternativas reales al cultivo de coca. Las acciones de los funcionarios, centradas en la autopromoción y el discurso vacío, solo han servido para aumentar la frustración de una comunidad que esperaba más del gobierno.

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