miércoles, abril 21, 2021
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Así se comportó la economía en Antioquia durante el 2020 y esto se espera para el 2021 según la Cámara de Comercio de Medellín

La Cámara de Comercio de Medellín para Antioquia, presentó esta miércoles una radiografía sobre el estado del impacto de la economía durante el 2020, el denominado año de la pandemia, y que será recordado por el encierro masivo durante más de seis meses, paralizando todo tipo de actividad.

Según las cifras de la Cámara de Comercio la economía en antioquia durante el 2020 funcionó en un 70%. Es decir, que la parálisis real de las actividades económicas fue del 30%. Al consolidado del año esta situación terminó representando una caída efectiva de la economía regional del 7% por efecto de la pandemia y es ello lo explica la mayoría de las caídas económicas en los sectores.

Es así como los sectores más afectados fueron el turismo, comercio, restaurantes y hoteles, construcción e industria. Por efecto de la incertidumbre y la afectación a la demanda, se produjo una reducción del 21,2% en la inversión de activos fijos mientras que la inversión neta en las sociedades se redujo en un 52%.

Revela la Cámara de Comercio de Medellín para Antioquia que las exportaciones industriales se redujeron en un 20,3% y el consumo final cayó en el 4,3%

El incremento se dio en la producción de oro, café y banano. En parte compensó la caída durante el 2020 por la expansión en la región por el gasto gubernamental, principalmente en las autopistas para la prosperidad, el comportamiento moderado de los sectores financieros, agropecuarios e inmobiliarios, lo que unido a la leve recuperación de confianza del consumidor a fin de año; impactó en la economía regional, permitiendo que al cerrar del año, la caída fuera moderada y menor que otras partes del país.

Se explica también que HidroItuango sigue dinamizando la economía regional, pues la obra no se paró y mantuvo una incidencia en el empleo. En el Valle de Aburrá hay 1,9 millones de personas en empleo formal, solo en construcción hay 130 mil personas y el textil un número similar empleos, en estos casos, en su mayoría se mantuvieron, no obstante la caída en la construcción fue del 26,8%

En el departamento hay 24 mil empresas asociados en confección y 104 mil asociadas al turismo, por lo que el golpe a este sector afectó considerablemente la economía y el empleo. En ese sentido, se explica desde la Cámara de Comercio, se percibió una drástica reducción de visitantes y de ocupación hotelera causada por el cierre de los aeropuertos y las vías carreteables durante tantos meses.

Por su parte la minería sostenible y responsable ayudó a que en la región, la crisis no fuera más grave. La producción minera y la exportación creció al punto que si se hace el ejercicio de quitar lo que significó el oro, se habría tenido una caída económica del 14%. Otro de los sectores que ayudó a amortiguar la crisis fue la agricultura mientras que el sector industrial, fue golpeado en sus exportaciones.

Un análisis interesante en las exportaciones, ha sido el papel que han jugado las Zonas Francas, han sido representativas en el crecimiento de exportaciones. El principal destino de exportación hacia donde fueron despachados los productos antioqueños, fue Estados Unidos.

Las importaciones descendieron en promedio por la no inversión en compra de maquinaria y tecnología industrial. Esto significa que las empresas produjeron con lo que tenían y no invirtieron en renovación tecnológica o modernización.

El principal sector de importación, fueron los alimentos, que sí creció en la incidencia de cereales. La principal fuente de importaciones fue China.

En las expectativas, la región proyecta crecer económicamente en un 5% en promedio pero habrá algunos sectores que no podrán hacerlo porque continuarán con el efecto pandemia; claro está que estas expectativas positivas depende de las políticas públicas en la reactivación, el aceleramiento de construcción de infraestructura por parte del gobierno local y regional, mantenimiento de vías e infraestructura; en resumen, inversión privada y gasto público.

Para que la región crezca, entonces, es necesario que se ejecute el plan de desarrollo principalmente en la gobernación con la realización de las grandes obras de infraestructura que se tienen planteadas y acelerar los planes de la reactivación en los gobiernos locales de los municipios.

Con respecto a la inversión privada, si bien se dedujo en el 2020, no significa que no se haya invertido. Por esta razón si se retoma la inversión ayudará al crecimiento económico y a la recuperación. La economía regional enfrenta el reto de la superación del Covid y de ello se espera que ayude la efectividad de las vacunas.

Contrario a lo que se pensaba, en el 2020 se cancelaron menos empresas que en el 2019, pero también se crearon menos empresas. Muchas empresas se cerraron pero no se cancelaron en sus matrículas, en una interpretación de que los empresarios que cerraron todavía tienen la esperanza de volver a recomenzar.

Se explica desde la Cámara de Comercio, que no se cerraron tantas empresas por el pensamiento y tesón de los empresarios: «yo le juego al aguante, yo vivo de esto». Este pensamiento es la razón que las mantiene vivas. Otro efecto para que no se cerraran tantas empresas, fueron los subsidios y créditos del gobierno. Se suma el despido de personal como medida de ahorro para sostener las empresas, lo que incrementó el desempleo pero permitió mantener empresas con vida y con esperanza en los empresarios esperando para apostarle a la recuperación y reactivación económica.

En densidad empresarial Antioquia volvió a la cantidad de empresas por cada mil habitantes, a cifras del 2015 con un 38,5%. Un retroceso de la base empresarial de cinco años. Dentro de los retos, está la reactivación del empleo que dependerá, en gran parte, de la inversión privada y pública y la necesidad el incremento de la productividad.

Teniendo en cuenta que el sector privado en Antioquia representa el 95% del empleo formal en antioquia y de la expectativa del crecimiento es del 5%, se espera que la recuperación de empleos se positiva este 2021. Para ello será fundamental que el Estado reactive las grandes obras de infraestructura, incremente el gasto público y que las empresas puedan acceder correctamente a un proceso de reactivación que les permita la inversión sin temores y que las vacunas funcionen.

Pese a que la base empresarial sufrió un impacto y quedó mermada en el 2020, el optimismo de grande y se ha vivido un interesante proceso de transformación empresarial. Dice la Cámara de Comercio de Medellín para Antioquia, que muchas empresas que aparentemente desaparecieron, no lo hicieron efectivamente, sino que que se transformaron en su quehacer, cambiando radicalmente su objeto y transformándose hacia lo digital, una nueva tendencia que se viene fortaleciendo en la región.

Esto alienta el proceso de reactivación, pues una de las condiciones importantes para volver a los niveles de crecimiento económica que se tenían en 2019, es la innovación y transformación de la base productiva. En este sentido, la Cámara de Comercio reconoció que esta transformación hacia las plataformas digitales, exige de una implementación y acceso a las tecnologías de cuarta generación que permitan mayor ancho de banda en todo el departamento.

Ve la Cámara de Comercio que al igual que ocurrió hace 100 años atrás, la minería es uno de los grandes potenciales que muestran que si esta se sigue desarrollando de manera responsable, generará un impacto positivo en el desarrollo del departamento y mejorará el desempeño económico y de consumo; y recordó que Antioquia pudo estar mejor que el resto del país en estos indicadores, gracias al impacto que significó en el 2020 las exportaciones de oro.

De igual manera en esta radiografía, recomienda que se brinde mayor apoyo al potencial agrícola, que demuestra continuar siendo uno de los sectores de mayor potencial.

En resumen, durante la pandemia se perdieron 115 mil empleos en la región, cifra muy por debajo de los promedios registrados en ciudades como Bogotá, Cali o Barranquilla al expresarlo empleos perdidos por cada mil habitantes.

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