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(OPINIÓN) Tres camaleones animan el circo. Por: Álvaro Ramírez González

En esta campaña política hay de todo. Muchos oportunistas y payasos, buscando figuración y después burocracia. De los 106 candidatos y precandidatos, en el caso del Centro Democrático, son realmente 3 los que van a definir quién será el nuevo Presidente de Colombia. El resto no tiene hasta ahora nin

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Redacción IFM
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(OPINIÓN) Tres camaleones animan el circo. Por: Álvaro Ramírez González

En esta campaña política hay de todo. Muchos oportunistas y payasos, buscando figuración y después burocracia. De los 106 candidatos y precandidatos, en el caso del Centro Democrático, son realmente 3 los que van a definir quién será el nuevo Presidente de Colombia. El resto no tiene hasta ahora ninguna opción.

Una estrategia que han adoptado es armar alianzas de grupos, para darle más peso a sus candidaturas. Pero hasta hoy, ninguna de esas alianzas promete nada. Aun así, hay tres personajes que quiero relevar por su gran capacidad de cambiar de partido, de camiseta, de discurso, de jefe y de socios, con tal de estar en la foto.

Veamos Claudia López: Exalcaldesa de Bogotá y excongresista del Partido Verde. Tremendista, improvisadora, bochinchosa y mala gerente pública en mi criterio. Llegó a la Alcaldía de Bogotá a parar el Metro que Peñalosa estructuró, licitó y contrató. ¡Hasta lo demandó! Cuando vio que la obra estaba legalmente blindada, cambió de lado y adoptó la obra del Metro, como suya. “¡Les dejo el Metro!”, dijo recientemente.

Pero su lealtad se mueve de aquí para allá, sin siquiera sonrojarse. “¡Me ha traicionado seis veces!”, dijo Petro hace poco, en un video. Dice que no se alinea con nadie, sino con el pueblo. La verdad es que ningún partido la quiere de socia, por volátil, inestable y desleal.

Su registro empezó liderando las mediciones, pero hoy está desfondada, arrimándose ya a los últimos lugares de la competencia. Es un verdadero camaleón. Cambia de color y de discurso al son de sus conveniencias. Habló muy mal del Iván Duque hace muy poco. Y sacaron un video siendo alcaldesa, otorgándole una placa al expresidente por su apoyo gigante en materia de vivienda. Su candidatura está liquidada.

Roy Barreras: Es el campeón de la deslealtad y la capacidad de cambiar de bando. Un supercamaleón. Fue uribista furibundo. Hasta Uribe es padrino de bautizo de uno de sus hijos. Muy activo en el Congreso, defendiendo a Uribe e impulsando sus proyectos.

Después se arrimó al santismo, pero peor, se vistió de antiuribista furibundo. Eso le produjo muchos dividendos políticos y parece que económicos con Santos. Y después, viendo que Petro iba a ganar, se mudó a la extrema izquierda y al lado del mismo Petro. Gustavo Bolívar, el petrista más leal de todos, vio cómo Roy, con algunos manoseos, le quitó de un zarpazo la Presidencia del Senado.

Al bajarse del avión que lo traía de Londres después de ser embajador del gobierno, Petro, dijo sin sonrojarse: “¡No soy Petrista!” Ahora, viendo a Petro liquidado políticamente y desacreditado, Roy regresa al Centro.

“¡Soy médico y vengo a sanar heridas!”, es su nuevo parlamento. Pasar de la extrema derecha uribista a la extrema izquierda petrista sin sonrojarse, no lo hace sino un gran payaso como Roy Barreras. Intenta acabar con Iván Cepeda y ganarse el beneplácito de Petro. ¡Todo un camaleón!

Felipe Córdoba: Abogado pereirano, habilidoso y muy ambicioso. Lo conozco, porque lo tuve cerca y conozco su estilo. Llegó con el apoyo de su suegro y jefe conservador Omar Yepes a ser Contralor General de la Nación.

Demasiado politiquero para mi gusto; se hizo aprobar en el Congreso una abultada ampliación de la burocracia, que repartió generosamente entre los que lo apoyaron. Y se ganó el afecto de buena parte de la fauna.

No ha militado de verdad en ningún partido, pero le sacó jugo a liberales, conservadores y al Centro Democrático. Fracasó en su aspiración a Procurador general de la Nación, y después en su aspiración a ser Magistado de un alto tribunal.

Ahora anda de candidato presidencial. Sin haber militado nunca en el Partido Conservador, se metió con la manzanilla a amargarle la vida a Efraín Cepeda, ese sí conservador de larga trayectoria. Ya le tiene hasta dividido el partido. Como decía mi padre, “¡se voltea más que un pollo en un asadero!”.

Ninguno de estos tres personajes está proponiendo nada de fondo. Lugares comunes, seguridad, corrupción, progreso y bla, bla, bla. ¡Quizás Roy logre desbaratar a Cepeda con su cuento chimbo de “sanar heridas”! Y en tal caso sería derrotado en segunda vuelta.

Pero Claudia, ya no es nada en política y nadie la quiere cerca. Tampoco registra hoy nada importante en las encuestas. Y Pipe, no es nada en política. Nunca militó en ninguna parte. ¡Y de estadista no tiene ni el pegao!

“¡Hay que aspirar a Presidente para llegar a policía!”, decía por ahí un borracho. ¡Tres camaleones que animan el circo de la campaña política!

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