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(OPINIÓN) La arrechera de un gamín con poder. Por: Por: Álvaro Ramírez González

“Loca hijueputa”, fue la expresión con que el Lengüilargo ministro del Interior, Armando Benedetti, calificó, en un audio que fue público, a la magistrada de la Corte Suprema de Justicia, Cristina Lombana. La trató de loca, delincuente y además la calificó de demente. Benedetti es famoso por su leng

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Redacción IFM
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(OPINIÓN) La arrechera de un gamín con poder. Por: Por: Álvaro Ramírez González


“Loca hijueputa”, fue la expresión con que el Lengüilargo ministro del Interior, Armando Benedetti, calificó, en un audio que fue público, a la magistrada de la Corte Suprema de Justicia, Cristina Lombana. La trató de loca, delincuente y además la calificó de demente.

Benedetti es famoso por su lenguaje vulgar y soez, así como por varios escándalos que lo vinculan con el delito de enriquecimiento ilícito. El calificativo “Soez” define un lenguaje bajo, grosero, indigno y vil. Está violenta y grotesca reacción del jefe de la política del gobierno Petro, es porque la magistrada Lombana, ordenó un allanamiento a la casa mansión con que Benedetti apareció en Puerto Colombia, sin poder justificar la manera y mucho menos los recursos con que adquirió esa millonaria propiedad.

Recuerdo con mucho detalle que a Benedetti ya el Estado le embargó y le quitó y además le remató un lujoso apartamento en que vivía. Esto fue, en su momento, también, producto de un escándalo de difusión pública. Argumenta el atribulado Benedetti, que la Corte Suprema no tiene autoridad para procesarlo en su calidad de Ministro de Estado.

Pero desconoce deliberadamente que él era Senador de la República y como tal, si es sujeto de investigación y proceso por la Corte Suprema de Justicia. Y que los 6 procesos que lo acosan vienen desde su paso por el Senado. El modo de adquisición de esa millonaria propiedad aparece vinculado en las denuncias, con un contrato que le da RTVC, el canal público del Gobierno y que dirige Holman Morris, a un promotor de espectáculos de apellido Leyva, que era el dueño del costoso inmueble, por una suma parecida a los 9 mil millones y que coincide con el traspaso de esa propiedad a Benedetti.

El Ministro no ha sido hasta ahora capaz de justificar la compra de esa lujosa propiedad en el condominio Lagos de Cajuaral, un lujoso complejo residencial en Puerto Colombia Atlántico. El último video que vi, donde un periodista le indaga a Benedetti por la forma de adquisición de ese inmueble, el jefe de la cartera, enceguecido de la rabia, no dio ninguna explicación cómo debe ser, y, en contrario, desafió al periodista para que investigara todo el negocio y lo acusara formalmente. Ninguno de estos comportamientos tiene sentido si se tratara de un negocio inmobiliario normal.

Pero habrán entendido ustedes que ese negocio huele a podrido, y cualquier ciudadano podría imaginar que Benedetti recibió esa propiedad como compensación de Leyva, su dueño, por ese gigantesco contrato que el canal RTVC del gobierno le otorgó.

El avalúo que menciona la denuncia supera los 3 mil millones de pesos. Pero parece que su valor real es más del doble de esa suma. Una compensación o mordida podría imaginar cualquiera. Esa denuncia, que fue pública y reciente, tiene desconfigurado a Benedetti. Se les cayó la vuelta, podría imaginar cualquier ciudadano.

¡La última afirmación que aparece en redes acompaña unas fotos de una casa en remodelación , llena de escombros, y una expresión de Benedetti que afirma que “tampoco es mía!” Supongo yo que ese negocio va para atrás ante el escándalo.

El Ministro la tiene que estar pasando muy mal con su inclusión en la lista OFAC (lista Clinton), que lo sacó de cualquier circuito financiero (bancos, cuentas, créditos y tarjetas de crédito), pero además tiene cientos de daños colaterales. No le venden pasajes de avión, ni le hacen reservas hoteleras en todo el planeta.

No le pueden vender un vehículo, ni una suscripción de Netflix. Se hacen efectivos de inmediato todos los créditos que tenga vigentes y se cancelan de inmediato todas las pólizas de seguros que lo amparen, incluidas las de salud.

La molestia que tan vulgar y soez reacción verbal del Ministro ha producido en la Corte Suprema de Justicia, no tiene antecedentes en la historia del país. Como tampoco lo tiene el hecho de ver en un video al Presidente de la República, tomado de la mano de un transgénero en Panamá.

Petro salió de inmediato a defender sin argumentos a su aliado Benedetti. No quisiera yo estar en el cuero del ministro Armando Benedetti. Quiero imaginar que muy pronto esa vulgar actuación del grosero y cuestionado personaje, va a traer una medida de aseguramiento de la Corte Suprema en su contra.

Esa reacción de Benedetti se parece más a la arrechera de un gamín que al pronunciamiento de un Ministro de Estado. ¡Pobre hombre, ¡no imagina lo que se le viene encima!

Sobremesa 1: ¿Qué puede haber detrás de un préstamo de $ 3.500 millones de Euclides Torres a Benedetti, que nunca se paga? ¿Raro eso, verdad?

Sobremesa 2: ¡Un préstamo que no se paga se parece mucho más a un regalo, comisión o coima! ¿No les parece?

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