(OPINIÓN) ¿Dónde meter a Peñalosa? Por: Álvaro Ramírez González
Desde los bolardos, hasta el Metro, el dos veces alcalde de Bogotá, Enrique Peñalosa, es de muy lejos el ejecutivo que más obras tiene para mostrar en la capital colombiana. Los bolardos fueron el más simple, pero valioso invento que el exmanadatario trasplantó a Bogotá. Antes de ellos, los andenes
Desde los bolardos, hasta el Metro, el dos veces alcalde de Bogotá, Enrique Peñalosa, es de muy lejos el ejecutivo que más obras tiene para mostrar en la capital colombiana. Los bolardos fueron el más simple, pero valioso invento que el exmanadatario trasplantó a Bogotá.
Antes de ellos, los andenes eran el parqueadero de los vehículos y los transeúntes debían caminar por la calle. Algo aparentemente tan simple, ayudó a ordenar la movilidad capitalina. El Transmilenio fue su obra más grande por encima del Metro.
El transporte público en Bogotá era un verdadero caos. Recuerdo las fotos de la Carrera Séptima o la Avenida Caracas, con un río apretujado de buses en una guerra sin control. Y los pasajeros deambulando peligrosamente en medio de ese caos.
Transmilenio resolvió de tajo ese problema. Unos buses articulados, con un carril exclusivo, movilizan a millones de Bogotanos, que acceden y llegan a su destino, a través de estaciones como si fuera un Metro. Un sistema público prestado por un hoy poderoso grupo de empresarios privados que tienen al servicio de los bogotanos miles de buses y los movilizan con una rapidez que recortó a la mitad los tiempos de movilización para los bogotanos.
Una obra con un gran contenido social. “Los pasajeros del sistema público de Transmilenio, se movilizan hoy a mucha más velocidad que los carros particulares. Ese era el cometido. Y ese es su gran logro. Peñalosa es un descomunal planeador. Ha sido contratado como asesor de ciudades tan desarrolladas como Shanghái en China. Pero es un mejor ejecutor.
Y lo mejor de Peñalosa, un gran estructurador de equipos humanos y un gran líder y motivador de esos equipos. La transformación del Bronx, el Ghetto humano más asqueroso y peligroso de la capital, otra de sus obras magnas. Intervenir en 32 hectáreas que estaban a pocos metros del Palacio de Nariño se veía una misión imposible. Hasta el exmandatario.
Tiraron al suelo más de 3 mil edificaciones. Era un centro de la drogadicción, el crimen y el deterioro humano. Peñalosa llegó no solo con maquinaria. Llegó con un equipo interdisciplinario para poder recibir a miles de habitantes de la calle y darles un tratamiento humano integral. ¡Y lo logró!.
Hoy el Bronx se transforma aceleradamente en un centro mundial de tecnología. Hospitales, muchos colegios, los teleféricos, los más de 100 nuevos parques, los Centros Vida, en fin. Nuevas avenidas y todas las ciclorrutas. Peñalosa le dio vida, institución, seguridad y vías a la bicicleta. Hoy, decenas de miles de bogotanos, utilizan cada día este medio de transporte. Y finalmente el Metro.
Todos los alcaldes hablaron del Metro, pero ninguno, hasta Enrique Peñalosa logró estructurar, hacer el cierre financiero, licitar su construcción y blindar la obra con unos contratos tan claros como fuertes en su solidez jurídica. Petro ha hecho todo lo posible por atajar el proyecto sin resultados.
Claudia López llegó a la Alcaldía después de Peñalosa y con la clara intención de parar la obra. Tampoco lo consiguió. Y como es una gran farsante, se volvió la más hincha del Metro. Hoy, a pesar de tantos obstáculos y gracias a la magnífica estructuración del proyecto y la solidez jurídica de los contratos, el Metro de Bogotá avanza, gracias al apoyo del nuevo mandatario Galán, y anda ya por el 62% de su ejecución.
Ya llegaron a Bogotá, varios vagones del Metro. Peñalosa es lo mejor que le ha pasado a Bogotá, en el último siglo. Sin la menor duda. Y sin un solo escándalo de corrupción. Hoy es candidato presidencial. Pero no tiene ninguna posibilidad de llegar en las actuales condiciones de la política, ¿Pero cómo desaprovechar un hombre como Peñalosa? Sería un descomunal desperdicio.
Si yo fuera el candidato que voy a la vanguardia, llamo y vínculo a Enrique Peñalosa. Y si soy el nuevo Presidente de Colombia, no tengo duda alguna en ponerlo como Ministro de Infraestructura.
Un presidente serio y trabajador como lo fue Uribe, y un Ministro de infraestructura como Peñalosa harán una profunda transformación en la infraestructura del país. Sería una maravilla tener a Peñalosa en ese nuevo gabinete.
Y atornillarlo allí, los cuatro años. ¿No les parece?
Sobremesa: Abelardo, ¿no te parece una maravilla un coequipero en la campaña de la talla de Peñalosa? ¿Y mejor, un Ministro que maneje la infraestructura como ese monstruo de la Planeación y la ejecución? Piénsalo. ¡Y resuélvelo!

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