Saltar al contenido

(OPINIÓN) Ahora a enterrar la tributaria. Por: Álvaro Ramírez González

La causa de que un país tan rico como la Argentina, haya llegado a un nivel de pobreza del 45% y de miseria del 15% es solo una. Los Kirchneristas-socialistas, construyeron un Estado, gigante, microcefálico, parásito y ladrón.

R
Redacción IFM
3 min lectura
Escuchar artículo
IFM Noticias

La causa de que un país tan rico como la Argentina, haya llegado a un nivel de pobreza del 45% y de miseria del 15% es solo una. Los Kirchneristas-socialistas, construyeron un Estado, gigante, microcefálico, parásito y ladrón.

Y para sostener ese elefante pesado y sobre todo inútil y corrompido, exprimieron tanto a personas y empresas, que los llevaron a la ruina. Exportar una tonelada de Solla, le exigía a los empresarios, visitar 32 dependencias estatales, para obtener una firma, luego de pagar un tributo. 32 tributos para vender una tonelada de Solla. Una vergüenza.

Javier Milei, doctor en economía, resolvió el problema de la misma manera como se formó, redujo drásticamente el tamaño burocrático del Estado y allí empezó la apurada mejoría de la economía Argentina. Hubo otras decisiones, pero todas parecidas, recorte, ajuste y austeridad.

Las finanzas de Colombia andan por el mismo camino, Petro ha crecido el aparato del Estado un 45% en los tres años de su mandato.

Además, su errática decisión de marchitar la industria del petróleo, el gas y el carbón, le quitaron a los ingresos de la Nación, $ 130 billones. Ambas cosas sumadas, más el derroche y la corrupción, tienen hoy a Petro desesperado.

Los proyectos de inversión de la Nación, casi los abandonó del todo y eso no le causa ninguna preocupación, pero el dinero para sostener todo ese aparato político, que son 400.000 vagos y una poderosa red de bodegas Petristas, que con mentiras y agresiones le han mantenido su popularidad en el 30%, si lo tiene al borde del colapso.

También, es crítico para Petro, el dinero para movilizar a sus indios y su primera línea, y para financiar las elecciones. Sabe que, además de su enorme impopularidad (fuera Petro, en todos los eventos públicos), si no tiene dinero para aceitar la maquinaria, va a perder las elecciones y las puede perder incluso en primera vuelta, dada la crisis de antipatía mutua, entre sus propios precandidatos.

Esa es la razón para atreverse a presentar, a 10 meses del fin de su desastroso mandato, la tercera reforma tributaria, las redes han explicado hasta la saciedad que es una vacuna impagable para todos, incluso los más pobres.

Petro no tiene hoy un partido fuerte, ni mayorías en el Congreso, ni argumento válido, para respaldar ese engendro que solo busca financiar su politiquería. Nada más.

Las amenazas cunden, como MinFefensa, que afirma descaradamente que “sin reforma no habrá seguridad”. Miente. La seguridad la perdimos con Petro e incompetentes, como él.

La receta, pues, es disminuir el tamaño del Estado hasta un 40% y no ahogar más a personas y empresas para financiar derroche, corrupción y politiquería. La misión, pues, es, enterrar esa reforma tributaria. ¡Ese el camino correcto!

Sobremesa: Enterrando la tributaria, enterramos a Petro y todos sus aliados y enterramos esta pesadilla que hemos vivido con ese desquiciado, con ínfulas de emperador!

Compartir:

Noticias relacionadas