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«¡La vida buena cansa y la mala amansa!»

Esta frase se la escuché a la senadora María Fernanda Cabal y me pareció digna de ser titular de una columna.

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Redacción IFM
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IFM Noticias

Por: Álvaro Ramírez González

Esta frase se la escuché a la senadora María Fernanda Cabal y me pareció digna de ser titular de una columna.

Y me puso a pensar muchas cosas de la situación actual nacional.

Ver cómo en menos de 10 meses un país que caminaba bien a pesar de muchas cosas para enmendar, se ha convertido en un mar de incertidumbre para los empresarios, y un infierno para los campesinos.

Y un paraíso para delincuentes, terroristas, y coqueros.

Algo como el mundo al revés.

¿Por qué nos pasó esta desgracia?

¿Recuerdan cuando Carlos Andrés Pérez le advirtió a los Venezolanos que votar por Hugo Chávez Frías, era, abandonar el camino de la democracia que había construido a Venezuela y meterse en un túnel negro?

¡Un salto al vacío!

Y Venezuela lleva 24 años penando, secuestrado por esos maleantes, escuchando mentiras y viviendo una represión tan salvaje, que nadie se atreve a protestar.

Y 20 millones de Venezolanos, aguantan hambre y mueren por falta de atención médica.

Destruir el aparato productivo ( 800.000 empresas), acabó con el tejido social de ese país.

Igual que en Cuba.

¿Y qué pasó en Colombia?

¡Pues lo mismo!

«¡La vida buena cansa!»

La clase política tradicional tiene naturalmente una buena parte de la culpa.

Se dedicaron mucho a robar y muy poco a atender las necesidades del pueblo.

Los empresarios también tienen un pedazo de la culpa.

Se distanciaron de lo público y se dedicaron a sus negocios y sus comodidades y lujos.

Pero de servicio y compromiso social, casi nada.

Y ese es el caldo peligroso que aprovechó en habilidoso y peligroso Gustavo Petro, para vender una lucha de clases, incendiar el país, y llegar por la puerta grande al Palacio de Nariño.

Las preguntas que se hacen todos son:

¿Cuánto tiempo durará esta pesadilla?

¿Qué tanto daño le hará a la economía y al país?

¿Cómo va a afectar mi nivel de vida?

¿Cómo terminar de una buena vez con este gobierno perverso?

A juicio de los entendidos, todo depende.

De muchas variables.

La primera de ellas es la catástrofe Venezolana.

Es un demostrativo de que ese tipo de régimen, no funciona.

Es destructor de tejido social y tiránico, pero a la vez un ejemplo para toda América Latina, de que ese no es el camino.

Pero Petro a pesar de sus desastrosas condiciones de gerente público, puede ser mucho más peligroso que Chávez, que le hipotecó el cerebro a Castro, y Maduro, que no lo tiene.

En 10 meses de Gobierno Petro, las cosas para Él, no están fáciles.

Se le ha cerrado el camino del Congreso para tramitar sus reformas.

Pero la salida de tantos ministros de los partidos aliados no puede ser producto solo de una pataleta.

Algo debe haber detrás.

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La otra variable es la popularidad de Petro.

Esta le es muy adversa.

Arrancó en agosto 7 del 2022 con un 74% y casi 10 meses después apenas llega al 30%.

Petro piensa que sus reformas las puede tramitar y forzar hoy desde la calle.

Pero el Petro de hoy, no llena calles.

La inflación y el empobrecimiento de los más débiles están arrasando con Petro.

Estamos pues pasándola muy mal, viendo cómo este país se lo toman los maleantes y la delincuencia.

Pero a Petro, le está yendo peor.

«¡La mala vida amansa!»

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