martes, abril 20, 2021
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Agenda abortista – Parte 1

Por Carlos Echavarría

En muchas regiones del mundo, se tiene una acción coordinada por los grupos feministas, que trabajan en conjunto con la agenda globalista, para exigir el “derecho de las mujeres” a ser madres o no, mediante la práctica del aborto.

En Colombia, gracias a la sentencia C-355 de 2006, se permite el aborto bajo tres causales excepcionales, el peligro de muerte de la madre, deformación del feto y violación. A pesar de eso, se ven los esfuerzos por parte de organizaciones feministas, con el fin de que se despenalice en todo momento y bajo toda causal, la practica del aborto.

El campo de batalla el día de hoy, está en la República Dominicana, en donde el Congreso del país está debatiendo sobre el tema y toda la agenda globalista tiene los ojos en el pequeño país centroamericano.

En éste especial, que se desarrollará en varias entregas, se abordará el tema a profundidad, basado en las conferencias dictadas en República Dominicana y en otros países, por el analista defensor de los derechos del nonato y declarado próvida, Agustín Laje, que llevará a comprender la magnitud del kraken que se está combatiendo.

La agenda abortista no se originó de carácter espontáneo y mucho menos es un sistema descoordinado en donde las mujeres y grupos afines, salen a las calles a clamar por un derecho que se les debe garantizar por el hecho de ser mujeres y poder decidir sobre su cuerpo.

La búsqueda de implementar el control poblacional mediante la práctica del aborto, tiene casi 100 años de existencia, la diferencia es que se están incumpliendo los plazos, dados por organismos como la ONU y el Banco Mundial para tener implementado el sistema a escala global.

Varias mutaciones ha tenido el discurso abortista, desde el planteamiento inicial en donde el aborto es un medio de purificación de la raza, hasta el día de hoy, en donde la lucha está enfocada a clamar por un derecho que tienen las mujeres para su desarrollo personal. Ojo, en ninguna de las discusiones está planteado el derecho del padre, es una acción exclusiva encaminada a las mujeres.

Pero, lo que no se presenta en los argumentos, es el enorme negocio que viene con los planes de salud, planes de educación y clínicas abortivas, los cuales mueven miles de millones de dólares al año, todos pagos con los dineros recolectados por los Estados mediante los impuestos y así los promotores de las medidas, no tiene que competir en un mercado, simplemente en coordinación con los países se tiene el negocio controlado y al alza.

El plan coordinado para implementar la práctica del aborto a nivel global consiste de cinco pasos, los cuales van desde la introducción de la idea hasta el objetivo final de la legalización total.

Estos son los dos primeros pasos:

Primer paso:

Todo comienza con la transformación ideológica, en donde se considere “justo” realizar un aborto ante una acción moral, criminal o ética. Se busca implementar un nuevo sistema de justicia en donde se permita el aborto bajo tres causales: Riesgo de vida de la madre, Violación o Malformaciones “incompatibles” con la vida. En Colombia gracias a la sentencia C-355 de 2006, ya está implementado bajo nuestro régimen de justicia.  

Segundo paso:

Después de implementadas las tres causales básicas, el nuevo objetivo es flexibilizar las condiciones, para que su uso sea más amplio y accesible. Eso significa, que las leyes comienzan a ser maleables, a tal manera, que la acción del aborto, que es de carácter excepcional, sea cada vez más accesible y con una menor restricción.

En Colombia ese paso también ya se produjo, debido a las tutelas que permiten acceder al derecho, sin el cumplimiento a cabalidad de las condiciones expresadas en la sentencia C-355 de 2006.

La forma en la cual se busca la flexibilización de las causales se presenta a continuación:

La primera excepción, Riesgo de vida de la madre. La agenda globalista busca cambiarlo por: Riesgo de salud integral de la madre. Ese cambio es muy importante si se revisa el concepto de salud integral determinado por la OMS, Organización Mundial de la Salud, que lo define de la siguiente manera: “La salud integral es la armonía entre la salud física, mental y social”.

Conforme con ése criterio, una madre podría argumentar: 1. Las náuseas propias del embarazo destruyen su salud física; 2. El embarazo le creó problemas con su pareja o su familia y por ende se destruye su salud mental; 3. El embarazo no le permite salir a bailar y restringe su consumo de alcohol, por lo tanto, se destruye su salud social.

Eso crea un sinnúmero de excusas de carácter subjetivo, en donde cada quién puede argüir una razón para no tener el bebé.

La segunda excepción, Violación. La manera como se está buscando flexibilizar esa medida, está basada en la lentitud de los procesos judiciales en los países. Para que una persona sea declarada culpable de ese aberrante crimen, se requiere de una denuncia previa, un juicio y de una condena. Pero, mientras eso ocurre, lo más seguro es que el bebé haya nacido. Así que la agenda, busca que no tenga que haber una denuncia previa; solo con la declaración de la madre, sería más que suficiente para que se practique el aborto.

Lo terrible aquí está en basar el homicidio de una persona, solo con una declaración de una mujer, como si ellas fueran incapaces de mentir. Los médicos tendrían las manos atadas y serían obligados a practicar el procedimiento, solo con que una mujer les diga: “me violaron, hágame un aborto”. El hospital lo máximo que podría hacer, es ponerlas a diligenciar un formulario, donde declare bajo la gravedad de juramento, que ese bebé es producto de una violación.

Sabemos que esas declaraciones nunca serán revisadas, ni mucho menos investigadas por los aparatos de justicia, así que cualquier mujer puede simplemente mentir sobre el hecho; incluso, decir, que estaba tan ebria que no recuerda quien fue el atacante, así que no tendría el sistema de Justicia a alguien a quien buscar o una acción la sobre la cual se debe investigar.

La tercera excepción, Malformaciones graves. Ningún sistema de justicia calificó claramente que significa una malformación grave para que ese ser humano sea “descartable”. La situación actual es tan delicada, que muchos países ya aplican abortos bajo conceptos como malformación grave. Por ejemplo: el Síndrome de Down, según quién ese síndrome es una malformación grave, ¿de la madre?, ¿del médico?, ¿del juez?

Para demostrar que no es un cuento de ciencia ficción, el periódico español, el País, sacó un artículo hace unos meses titulado: “En 15 años, ya no nacerán bebés con síndrome de Down”. No es que los humanos seremos incapaces de procrear un bebé con Síndrome de Down, la razón es que en España, está permitido el aborto por ésta causa y cada vez menos bebes con esa condición son traídos al mundo. Otro ejemplo está en el medio de noticias de la BBC en su edición para Inglaterra, tituló una noticia: “Síndrome de Down: -Nos ofrecieron 15 veces abortar a nuestro bebé-” y dentro del desarrollo de la noticia dice: “el 90% de las mujeres cuyo feto son diagnosticados con Síndrome de Down, optan por abortar, que es un procedimiento legal hasta el momento de nacimiento”

Tercer paso:

El énfasis en éste punto, no es la despenalización, la cual desde el paso dos, quedó planteado que no es posible aplicar penas punitivas a la práctica del aborto; lo que se busca ahora es la legalización.

Esa diferencia es enorme, debido a que despenalizar, significa que la conducta deja de ser punible, pero, legalización, significa que se puede realizar el procedimiento de manera legal y que normalmente su costo será sufragado por el sistema de salud del país, además el sistema de educación debe implementar políticas de educación sobre el tema.

Se comienza a legislar sobre eventos abstractos, por ejemplo: Debatir cuando el bebe en gestación comienza a ser considerado un ser humano. Antes de eso, sería un simple tumor que puede extraerse del cuerpo de la madre sin consecuencia alguna.

Allí las mismas feministas no llegan a un consenso; unas dicen que el ser humano comienza en la semana 12, cuando se desarrolla el sistema central nervioso; otras dicen que es en la semana 14, cuando comienza el segundo trimestre del embarazo; y otras dicen que es en la semana 24, cuando el bebe tiene reales posibilidades de vivir por fuera del vientre materno. 

A pesar de ese debate, muchos países han colocado como límite para practicar un aborto la semana 12, pero ese tema es muy arbitrario; la ciencia actual no tiene un método que permita saber exactamente el segundo en el cual se produjo la fecundación, el estimativo del tiempo de gestación se realiza por medio de datos aproximados como las mediciones en las ecografías o la última menstruación de la madre, o sea, ¿cómo es posible determinar ese momento de manera tan exacta? Se está jugando con una vida, 12 semanas más un segundo, es un ser humano y tiene derecho a vivir; 12 semanas menos un segundo, es un saco de células que se pueden desechar.

En éste paso también se reglamenta la condición de la madre cuando es menor de edad, en muchos casos, se busca de que no requiera la autorización de los padres de la menor. Aquí se combina el lobby en el legislativo con el lobby en el sistema educativo; en donde se busca impartir las clases de educación sexual, en donde presentan al aborto como un método de planificación en donde se quiere implantar en el subconsciente, que el feto no es un niño en potencia, que es un tumor que se puede retirar sin ninguna clase de remordimiento. Además, explican claramente que se debe hacer en el caso de quedar embarazadas y no querer “que se destruya su vida” con la responsabilidad que implica ser madre.

Cuarto paso:

El objetivo es aumentar el período en el cual se pueda realizar un aborto y no quedar sujeto a la restricción de las 12 semanas, en las cuales, el feto cambia de estatus al convertirse en un ser humano.

En Argentina, cuando se discutió el proyecto de despenalización del aborto en el año 2018, el límite para practicarse un aborto era en la semana 12; debido a la presión popular que se realizó en todo el país, a los congresistas no les quedó otra opción de no seguir con esa iniciativa de Ley. Fue una gran victoria para la vida, pero la ONU se pronunció al respecto diciendo que era un día triste para el desarrollo de Argentina. El lobby continuó y nuevamente en el año 2020 se presentó otro proyecto de Ley, nuevamente para despenalizar el aborto, en el cual, se aumentó a 14 semanas el período para practicarse el aborto sin restricciones y luego de la semana 14, se podía practicar el aborto en cualquier momento de la gestación bajo las tres causales presentadas en el paso 2. En el año 2020 hubo restricciones para salir a marchar, no se podía reunir más de 5 personas por la pandemia y sin esa presión, la Ley de aborto de Argentina fue aprobada por la mayoría del Congreso.

Quinto paso:

El objetivo final de la agenda es aplicar a nivel global, una legalización en donde no exista restricción alguna para practicarse un aborto. Simplemente se le quita el estatus de ser humano al bebé en gestación y puede ser sacrificado en cualquier momento antes del nacimiento.

Uno de los casos más extremos de los procedimientos para la práctica de un aborto, es el método de aborto por nacimiento parcial; el cual es utilizado en el momento del nacimiento del bebé. El método consiste en no dejar que el bebe salga por completo del cuerpo de la madre. Cuando sale la cabeza de bebe y antes de que salgan los pies, se le aplica una inyección que mata al bebe y como no está completamente por fuera de la madre, es considerado aún un feto que puede ser matado. Ese método ya está legalizado en la ciudad de Nueva York.

Luego de presentar los cinco pasos que tiene el plan de la agenda abortista, en las siguientes entregas se expondrán los diferentes campos de batalla, en los cuales, los sectores próvida estamos perdiendo espacio por dejarnos imponer las reglas del juego.

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