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(OPINIÓN) “¡A la carga!” (¿o será otra cosa?). Por: Ignacio Arizmendi Posada

A finales de la primera mitad del siglo XX, el líder de izquierda Jorge Eliécer Gaitán animaba a las masas a ritmo de su grito de guerra: “Contra las oligarquías, ¡a la carga!”, grito desafiante con el que pretendía fortalecer y explotar el odio social de muchos ciudadanos contra “las oligarquías”.

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Redacción IFM
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(OPINIÓN) “¡A la carga!” (¿o será otra cosa?). Por: Ignacio Arizmendi Posada

A finales de la primera mitad del siglo XX, el líder de izquierda Jorge Eliécer Gaitán animaba a las masas a ritmo de su grito de guerra: “Contra las oligarquías, ¡a la carga!”, grito desafiante con el que pretendía fortalecer y explotar el odio social de muchos ciudadanos contra “las oligarquías”. Y el tema viene a cuento porque el presidente Gustavo Petro, que se cree el nuevo Gaitán, se vale de la consigna “¡a la carga!” para:

  • Dar discursos demenciales y oscuros
  • Atacar sin tapujos a quienes considera sus enemigos
  • Desmantelar y confundir a las Fuerzas Militares y de Policía
  • Concederles impunidad a los delincuentes
  • Promover marchas contra la Corte Suprema de Justicia
  • Pelear con la Corte Constitucional, la Fiscalía y la Procuraduría
  • Mostrar su desafecto por el sector privado y sus dirigentes
  • Desprestigiar al periodismo crítico
  • Llamar “muñecas de la mafia” a las periodistas que lo cuestionen
  • Utilizar las redes para zaherir y confundir a diario
  • No acudir a compromisos dentro y fuera del país
  • Improvisar con propuestas de gran calado
  • Llevar al gobierno a seguidores suyos sin las condiciones necesarias
  • Valerse del retrovisor para culpar de sus problemas a los gobiernos anteriores
  • Presentarse siempre como víctima de los demás

Esos quince ejemplos de conductas “¡a la carga!” tienen sus efectos Petro, algunos de los cuales son estos:

  • El gobierno se desmorona poco a poco (es un autogolpe)
  • Se está propiciando una ruptura institucional
  • La economía va de mal en peor
  • En el sector eléctrico hay 205 proyectos paralizados por consultas previas, 162 en el de la minería, 144 en los hidrocarburos. Colombia podría producir 700 mil toneladas año de cobre, más del 40% de la producción nacional, pero sus tres principales proyectos se encuentran parados por las consultas (datos del ex vicepresidente Germán Vargas Ll.)
  • Las EPS se asfixian por falta de pago
  • Hay escasez de medicamentos
  • Se acerca una crisis en el sector pensional
  • Los grupos criminales se pasean por todo el territorio
  • Da la impresión de que las FFAA no saben qué camino coger
  • Crece la convicción de que este gobierno es el peor de nuestra historia
  • Aumenta la certidumbre de que hemos retrocedido 30 años
  • A Petro se le considera incompetente y desesperado

Estas cosas son fácilmente perceptibles día a día, y llevan a confesiones como la del conocido actor Santiago Alarcón, elector de Petro, al afirmar hace poco: “Votamos con la ilusión de no ver lo mismo de siempre, y hoy seguimos con masacres, policías asesinados, corrupción, etc.”. Reflexión que se alinea con lo dicho por el escritor Héctor Abad Faciolince, en junio de 2023, en El Espectador: “Hasta ahora, lo que está consiguiendo es convertirnos en paraíso de la discordia, el resentimiento y la pelea perpetua”. Pruebas en abundancia. Estaba cantado.

INFLEXIÓN. Todos los indicadores expuestos parecen mostrar que Petro lo que en verdad quiere decir no es ¡A la carga!, sino ¡A cagarla!… (perdón). ¡Es capaz!

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