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martes, enero 31, 2023
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Sin compasión Petro le duplicará a la gente el precio de los combustibles

Con el anuncio del ex insurgente presidente de ajustar los precios del combustible a los precios internacionales, el presidente genera gran desconfianza y preocupación en el país.

Primero, por la incoherencia tras proponer en campaña electoral, una política orientada a lo social, donde el centro de la gestión gubernamental sería ayudarle a los menos favorecidos. No obstante, lo que hace en la práctica es una gestión a la inversa, incumpliendo todas las promesas, anunciando por doquier alzas de impuestos y de precios, lo que golpea el poder adquisitivo de la población vulnerable.

Y segundo, por las intenciones de Petro de buscar tener cada vez más injerencia en los recursos públicos, lo que trae como consecuencia impactos económicos que afectan seriamente al crecimiento de todos los sectores productivos, y por supuesto a la población.

Al confirmarse el alza a los precios del galón, con la excusa de paliar lo que llaman el déficit del Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles FEPC, no se entiende cómo definir cuál es el precio internacional de uno de los principales derivados como la gasolina, sabiendo que en todos los países el octanaje del combustible siempre resulta ser diferente, y por otra parte, por qué razón resulta tan importante evitar el déficit en dicho FEPC.

IFMNOTICIAS.COM explicó al respecto, la función del Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles FEPC:

Respecto a lo anterior, no queda claro, cuál sería entonces la diferencia entre los octanos que tiene la gasolina extra que se vende a nivel internacional, con la que se vende en Colombia. Siendo que, según expertos, la gasolina extra de Colombia sería igual a la gasolina corriente de Venezuela por ejemplo. A pesar de que esta duda es bien fundada en cuanto a la calidad del combustible colombiano ya que cualquier conductor experto conoce que la gasolina colombiana mayoritariamente está «envenenada» como se dice vulgarmente.

Por otra parte, esta medida de ajustar los precios al valor internacional, se da en un pésimo momento para el país, ya que Colombia tendría que estar muy fortalecida para la crisis anunciada que se avecina para el año entrante. Además en un contexto de inflación donde los precios de los combustibles afectan la competitividad del país.

En octubre entonces, por obra y gracia de Petro, comenzará a subir la gasolina de forma arbitraria. Será gradual dicen, pero en una proporción muy superior a lo que el país estaba acostumbrado, ya que en el pasado, las alzas eran entre 30 y 100 pesos. Pero tras este este anuncio, se calcula que será superior a los 400 pesos cada mes, y con esa subida permanente deberá llegar hasta los 18 mil pesos la corriente, y 40 mil pesos la gasolina extra. En el mes de enero, comenzará a subir además, el ACPM.

No tiene mucho sentido entonces, seguir pegados a los precios internacionales, siendo Colombia un país que aunque importe 35 mil barriles al día, se trata de una economía esencialmente exportadora de combustible. Que aunque con ciertas limitaciones, aún tiene la capacidad de aumentar su capacidad de producción, mientras desde la casa de Nariño dan la orden de suspender la futura exploración.

De esta manera, el gobierno peligrosamente introduce ideologías anti científicas y anti técnicas que suspenden la producción futura. Tal es el caso del dichoso «decrecimiento» del que habla la ministra Irene Vélez, quien día tras día se supera más con sus salidas en falso.

Dicho decrecimiento que exponen Petro y su ministra, no se trataría de otra cosa más, que una justificación engañosa para desmontar el sistema de producción nacional tal como se hizo en Venezuela. Algo realmente incomprensible, ya que si el país aumenta la renta petrolera, el primer beneficiado siempre es el Estado, tan hambriento de recursos.

Adicionalmente; en Colombia aparte de los barriles que se importan, pero surge la pregunta, ¿cuánto producimos? Reficar y Barrancabermeja aunque no dan abasto para todo el país entre un 60% y 70% de lo que se consume internamente. Están ayudando mientras sigan en operación, a sostener en gran medida la demanda nacional.

Es increíble entonces, como la vertiginosa carrera contra reloj de Petro, en poco tiempo ya ha hecho los mismos cambios políticos, que a Venezuela le tomaron 20 años, y a la comunista República de la Argentina, le llevó todo un siglo para completar. Para dejar así en condiciones de alta vulnerabilidad a su población, convirtiendo a ambos países en economías inviables, al parecer en esa misma senda, está entrando también Colombia.

Dentro de la propuesta petrista que al parecer, ha sido sacada de la manga tras cualquier reunión de tragos o charla informal, desprovista totalmente de estudios serios y previos. Surge por arte de magia, la propuesta de compensar a los motociclistas con alivios al pago del SOAT. El presidente buscaría de esta manera, compensar el incremento de precios del combustible con dichas rebajas que son técnicamente vigentes y aprobadas, solo para quedar bien con el enorme gremio de los conductores de motos.

En cuanto al SOAT que menciona el presidente, el de una moto está en promedio en 500 mil pesos, mientras que los de un automóvil de gama baja, puede exceder los 250 mil, ya que la moto implica gastos médicos, y que en el 99% de los accidentes de moto hay lesión, por tanto, no se piensa subsidiar a la gasolina, pero sí se decide subsidiar el SOAT. Algo que evidencia que realmente ha sido una propuesta sacada de la manga, sin análisis previo, cual ilusionista de circo.

Ciertamente hay un hueco fiscal que afecta a Colombia, Pero en los que no tiene razón Petro siendo fiel a su estilo de gobernar con el retrovisor, echándole la culpa a los gobiernos anteriores. Es que aquí la culpa no la tendría un gobierno en particular, salvo por aquellos asesores económicos estatistas, que recomendaron hace décadas a los gobiernos, evitar la entrada del libre mercado en el rubro de los combustibles, y así evitar meterle la mano a los precios, para hacer que el Estado con sus finanzas absorbiera los golpes tarifarios.

Aunque es cierto que es más volátil el precio internacional del petróleo impactando directamente en el precio combustible y que los cambios en el precio internacional podrían ser muy extremos. Queda claro que estos aumentos internos, aunque sean progresivos. De inmediato imposibilitan la capacidad de pago de la gente del común en Colombia.

Por eso en muchos países, para evitar una alta volatilidad de los precios del derivado más importante que es la gasolina, se crea el fondo de estabilización que es lo que hasta ahora Colombia ha tenido y que le permite a los sucesivos gobiernos ir conteniendo las bruscos cambios de los precios internacionales del petróleo, pagando juiciosamente; para que la población internamente pueda pagar tarifas moderadas.

En Colombia el sistema ha funcionado bien y le ha permitido tener la tercera gasolina más económica del continente. La mala noticia para el país, es que a partir de este momento el petrismo acabó de un tajo con todo esto.

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