El secretario general de la Organización de los Estados Americanos (OEA), Albert Ramdin, sostuvo que América Latina debía replantear su posición en el escenario internacional y avanzar hacia una mayor coordinación regional para enfrentar los desafíos del nuevo contexto global.
Durante su participación en un panel del Foro Económico Internacional América Latina y el Caribe, realizado en Panamá y organizado junto al Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF), Ramdin advirtió que los cambios en el orden mundial estaban teniendo un impacto directo en la región y exigían una respuesta colectiva.
Señaló que, aunque no estaba claro hacia dónde se dirigía el sistema internacional, sí era evidente que se encontraba en plena transformación. Ramdin afirmó que la fragmentación regional debilitaba la capacidad de los países latinoamericanos para responder a problemas comunes y defendió el fortalecimiento del multilateralismo como una herramienta central para garantizar estabilidad política, desarrollo y gobernabilidad democrática.
Según explicó, una OEA más sólida permitiría articular mejor al sistema interamericano y coordinar esfuerzos con otros organismos, como el Banco Interamericano de Desarrollo, así como con socios de otras regiones del mundo.
Ramdin subrayó que una respuesta regional conjunta debía traducirse en resultados concretos para la población, como mayor seguridad, democracias más fuertes, Estados más eficaces, mejores condiciones para el ejercicio de los derechos humanos y mayores niveles de prosperidad. Insistió en que los países de la región no podían postergar esa discusión y debían actuar con mayor sentido de urgencia.
El foro, conocido como el “Davos latinoamericano”, reunió a varios presidentes y jefes de gobierno, quienes coincidieron en la necesidad de priorizar el diálogo y la cooperación frente a los desafíos económicos, políticos y sociales que enfrenta el continente.
En ese contexto, Ramdin señaló que muchos de los problemas actuales estaban interconectados y no podían resolverse de manera aislada, una idea que también fue respaldada por el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, quien rechazó los enfoques de control hegemónico por parte de las grandes potencias.
En el panel dedicado al multilateralismo, Ramdin compartió espacio con otros líderes regionales y representantes de organismos internacionales, quienes coincidieron en que, pese a algunos avances, la región aún no actuaba con el nivel de unidad que la coyuntura global demandaba.
Al cierre del evento, el secretario general de la OEA destacó que el organismo había intervenido en los últimos meses en la descompresión de tensiones políticas, el acompañamiento de procesos electorales y la promoción del diálogo institucional en distintos países del continente, lo que, según afirmó, demostraba el valor concreto del trabajo multilateral.
Por otra parte, Ramdin publicó un mensaje en la red social X tras reunirse con el presidente de Panamá, José Raúl Mulino, donde señaló que ambos dialogaron sobre prioridades regionales compartidas, incluidas las situaciones en evolución en Haití y Venezuela, así como sobre la importancia de una participación hemisférica coordinada.
También agradeció a Panamá por su respaldo constante a la OEA y por su compromiso con el multilateralismo, especialmente al acoger encuentros de alto nivel, incluida la próxima Asamblea General del organismo, prevista para junio.





