Su llegada a finales del año pasado trajo consigo, para algunos hinchas, la ilusión de que Hernán Torres, repitiera la gesta del 2012 y levantara de nuevo una liga con el equipo azul, pero los tiempos han cambiado y el presente del club es muy distinto.
La falta de una nómina competitiva y la carencia de visión por parte de los directivos han sido el coctel para que un nuevo entrenador sea sacrificado en el banquillo. Torres se sumó a la lista de David González y Alberto Gamero en menos de dos años.

La relación técnico-hinchada estaba más que desgastada. Los dirigidos por Torres perdieron invictos que sostenían hace años con rivales como Atlético Nacional, y el comienzo de semestre no pudo ser peor. Tres derrotas en línea tienen a los embajadores hoy en día en el último puesto con cero puntos.
Ni la salida de Falcao con megáfono en Pasto para pedirle a la hinchada confianza y paciencia fue suficiente. “El tigre”, tuvo su debut, y como un “déja-vu”, nuevamente en la cancha La Libertad, volvió a fallar opciones claras de gol que hubiesen significado un desenlace distinto del encuentro.

A la medianoche y luego de la derrota 2-1, las directivas emitieron el comunicado que todos estaban esperando y presagiaban: Hernán Torres ya no es más el técnico de los azules y ahora encaminarán los esfuerzos en concretar la contratación del nuevo entrenador, que seguramente ya lo tienen muy adelantado, porque estas decisiones no se toman de la noche a la mañana.

En redes sociales aplauden la salida del orientador, pero también se cuestionan si realmente el problema es el entrenador o si al equipo le faltó concretar fichas importantes en las distintas posiciones, como la de arquero y creación, por mencionar solo dos de las tantas que reclaman los aficionados.





