Las negociaciones celebradas en Abu Dabi entre Rusia y Ucrania lograron que se llegara a un intercambio simultáneo de prisioneros que permitió la liberación de 314 personas, entre militares y civiles, en lo que fue el primer canje de este tipo en cinco meses de conflicto sin avances humanitarios relevantes.
El acuerdo se alcanzó luego de dos días de contactos discretos en la capital emiratí, donde delegaciones de Moscú, Kiev y Washington mantuvieron conversaciones trilaterales bajo la mediación de Emiratos Árabes Unidos y con una participación activa de Estados Unidos.
De acuerdo a fuentes involucradas este logro se alcanzo gracias a la reactivación de canales diplomáticos que permanecían congelados desde anteriores conversaciones realizadas semanas antes.
Según confirmaron autoridades de ambos países, cada parte había recuperado a 157 de sus ciudadanos, en este sentido, y por parte de Rusia, los soldados liberados fueron trasladados inicialmente a Bielorrusia, donde recibieron atención médica y psicológica antes de su retorno definitivo a territorio ruso.
El Ministerio de Defensa de Rusia informó que los repatriados serían sometidos a tratamientos de rehabilitación en centros especializados, bajo estrictos protocolos sanitarios y de seguridad.
Ucrania, por su parte confirmó el regreso de 157 integrantes de sus fuerzas armadas que permanecían en cautiverio, el presidente Volodímir Zelenski calificó la liberación de los rehenes como un hecho positivo para las familias afectadas y había señalado que el intercambio representaba un alivio humano en medio de una guerra prolongada. Desde Kiev se mencionó que las conversaciones habían incluido además la posibilidad de futuros intercambios, aunque sin precisar plazos ni volúmenes.
El anuncio público del acuerdo fue realizado por el enviado estadounidense Steve Witkoff, quien destacó que las conversaciones habían sido “detalladas y productivas”. En declaraciones difundidas tras el cierre de las negociaciones, el funcionario sostuvo que, si bien el intercambio no resolvía el conflicto de fondo, sí demostraba que el diálogo sostenido podía producir resultados verificables. Witkoff también había anticipado que los contactos continuarían en las semanas siguientes y que podrían alcanzarse avances parciales adicionales.
Mientras avanzan las conversaciones entre estas dos naciones en Guerra, se supo que Washington aprovechó para reactivar otros canales de comunicación con Moscú. Por lo que se supo que de manera paralela a la liberación de prisioneros, Estados Unidos restableció el diálogo militar estratégico con Rusia, el cual era un mecanismo que se encontraba suspendido desde antes del inicio de la invasión a gran escala. Funcionarios estadounidenses señalaron que esta reapertura buscaba reducir riesgos de escaladas no deseadas y mejorar la gestión de incidentes en un contexto de alta tensión.
Expertos han manifestado que la liberación de las 314 personas es un paso positivo en el clima diplomático desarrollado en Abu Dabi, ya que hay que mencionar que este contrastaba con la situación en el terreno, pues mientras se desarrollaban las negociaciones, las fuerzas rusas habían mantenido ataques contra infraestructuras energéticas ucranianas, afectando el suministro eléctrico y de calefacción en varias regiones en pleno invierno.






