La crisis financiera del hospital San Rafael de Itagüí derivó este lunes en un nuevo episodio de confrontación pública luego de que el ministro de Salud, Guillermo Jaramillo, respondiera con la frase “los ricos también lloran”.
La respuesta se originó al ser consultado por la situación del centro asistencial y el video en el que su gerente, Luis Fernando Arroyave, aparece llorando por la falta de recursos para pagar salarios.
El pronunciamiento del jefe de la cartera generó una serie de reacciones políticas que se sumaron al debate sobre la responsabilidad del Gobierno, las EPS y las autoridades territoriales.
El origen de la controversia se remonta a la difusión de un video en redes sociales en el que Arroyave expuso los problemas de liquidez del hospital, señalando que desde el 15 de octubre no ha sido posible cumplir con el pago oportuno a médicos, especialistas y otros trabajadores. Según explicó, la situación afectó a cerca de 460 empleados, varios de los cuales atravesaron dificultades económicas durante el cierre de 2024.
El tema fue abordado en una entrevista radial el lunes 19 de enero, en la que Jaramillo sostuvo que el panorama debía analizarse de forma integral. El funcionario indicó que en Itagüí operan dos hospitales, uno departamental y otro municipal, y afirmó que este último cubre buena parte de los servicios que no presta el San Rafael.
También señaló que la Nueva EPS mantiene una deuda con el hospital por servicios específicos, como ortopedia, y que el monto rondaría los seis mil millones de pesos, recursos que, según dijo, la entidad se comprometió a cancelar.
En su intervención, el ministro cuestionó la administración del hospital y afirmó que la institución ha sido utilizada como un espacio de disputa política. Señaló que la junta directiva está encabezada por el Gobernador y que, en su criterio, los problemas no se explican únicamente por los giros de la Nación o de las EPS. En ese contexto, anunció que solicitó a la Superintendencia de Salud una revisión administrativa del centro asistencial.
Las declaraciones del Ministro provocaron respuestas desde distintos sectores políticos. El concejal de Bogotá Papo Amin publicó en redes sociales un mensaje en el que citó la frase “los ricos también lloran” y cuestionó el pronunciamiento del funcionario, vinculándolo con la situación de la Nueva EPS y su control estatal. En su mensaje, señaló que, mientras persisten problemas de atención y pago, se emiten ese tipo de respuestas desde el Gobierno.

El precandidato presidencial Daniel Palacios también reaccionó públicamente. En un mensaje difundido en redes, retomó la frase del Ministro y atribuyó el manejo de la crisis a fallas en la gestión del sector salud.

A estas reacciones se sumó el exministro Alejandro Gaviria, quien se refirió al tono de las declaraciones del jefe de la cartera de Salud. En su pronunciamiento, habló de una actitud frente al sufrimiento de terceros y del escrutinio público, señalando que ese tipo de conductas suele tener consecuencias políticas y administrativas.

Desde el Congreso, el representante Andrés Forero también cuestionó al ministro Jaramillo a través de redes sociales, citando la frase que dio origen a la polémica y responsabilizándolo por el manejo del sector salud.

Tras las declaraciones del ministro, el gerente Arroyave intervino en la misma entrevista radial para rechazar los señalamientos de politiquería. Afirmó que no pertenece a ningún grupo político y que su nombramiento obedeció a su trayectoria profesional.
Indicó que la Nueva EPS le adeuda al hospital más de 8.800 millones de pesos y que existen trabajadores con hasta seis meses sin recibir salario. Cuando se esperaba una nueva respuesta del ministro tras esta intervención, la comunicación se interrumpió y no hubo pronunciamiento adicional durante la emisión.





