El presidente Gustavo Petro reiteró que la propuesta de impuesto al patrimonio empresarial no está dirigida a pequeñas y medianas empresas, sino a compañías de mayor tamaño con patrimonios líquidos superiores a 10.000 millones de pesos.
“El impuesto al patrimonio empresarial no está pensado para pequeñas y medianas empresas, sino para las más grandes, por encima de patrimonios líquidos de 10.000 millones de pesos”, aseguró el mandatario al referirse al alcance de la iniciativa.
Según explicó, la propuesta contempla además un criterio específico relacionado con la naturaleza de la actividad económica de las empresas sujetas al gravamen. “Pero propuse que se aplicaran solo a las que se dedican a la acumulación de rentas y no son productivas”, señaló.
El presidente hizo una distinción entre los conceptos de renta y ganancia productiva al sustentar su planteamiento. “La renta es diferente a la ganancia productiva porque es solo una transferencia de riqueza y no produce riqueza”, afirmó, al precisar que el objetivo sería enfocar el impuesto en actividades que, a su juicio, no generan producción directa.
En ese contexto, también se refirió a las empresas del sector agropecuario que podrían estar dentro del rango patrimonial señalado. “Las empresas en el agro, de esta magnitud, deben comprobar que son productivas por la cantidad de hectáreas de su propiedad dividida por el número de pagos de prestaciones sociales a sus trabajadores en un año”, manifestó.
Con estas declaraciones, el jefe de Estado insistió en que la medida no tendría como destinatarias a las pequeñas y medianas empresas, sino a organizaciones de mayor escala económica. De acuerdo con lo expresado, el umbral establecido sería el de patrimonios líquidos superiores a los 10.000 millones de pesos.
El mandatario explicó que la diferenciación entre empresas productivas y aquellas dedicadas a la acumulación de rentas sería un elemento central en la aplicación del impuesto. En su intervención, planteó que las compañías que desarrollan actividades productivas deberían demostrarlo a través de indicadores relacionados con la extensión de tierra en propiedad y el número de pagos de prestaciones sociales efectuados a sus trabajadores en el transcurso de un año.
Las declaraciones del presidente se producen en el marco de la discusión pública sobre medidas tributarias orientadas a gravar determinados niveles de patrimonio empresarial. El Gobierno ha señalado que la propuesta busca focalizarse en grandes capitales y establecer criterios para distinguir entre actividades productivas y acumulación de rentas.
La iniciativa continúa siendo objeto de debate en distintos sectores económicos y políticos, en medio de las discusiones sobre el alcance y los efectos de un eventual impuesto al patrimonio empresarial en el país.





