Por medio de un comunicado publicado desde la cuenta de Coordinador Nacional Agrario, CNA, realizada en X se realizó una alerta sobre una escalada de violencia y una intensificación de la crisis humanitaria en el sur de Bolívar.
Que, según se dijo, se enfrenta debido a los enfrentamientos entre grupos armados ilegales, las organizaciones sociales y de derechos humanos expresaron esto en una alerta temprana emitida el pasado 12 de febrero.
De acuerdo con lo expresado, los combates comenzaron el jueves de la primera semana de este mes entre paramilitares del autodenominado Clan del Golfo y el ELN. Posteriormente, se hizo una lista de hechos violentos, iniciando con unos hechos ocurridos la noche del 7 de febrero, donde, al parecer, miembros del Clan del Golfo hicieron presencia en zonas como Estrella, San Juan, Mina Guajira y Mina Caribe, en el municipio de Arenal, así como en La Guarapería, del municipio de Morales, y que en Mina Caribe, los paramilitares requisaron a los hombres que encontraron en la zona.
Así mismo se dijo que el 8 de febrero, en La Guarapería, los paramilitares dispararon al aire con el objetivo de amedrentar a la población, lo que provocó desplazamientos preventivos de los habitantes.

Esa misma noche, se aseguró que miembros del ELN hicieron presencia en el lugar, y que al día siguiente, aproximadamente 40 paramilitares del Clan del Golfo establecieron un retén de control en la entrada de San Juan.
Por otro lado se mencionó que entre el 9 y el 10 de febrero se registraron combates en Casa Verde, municipio de Santa Rosa del Sur, mientras que en el corregimiento El Paraíso, municipio de Montecristo, se mantuvo una presencia permanente de unos 40 paramilitares.
Y, que durante la noche del 10 de febrero, se reportaron ametrallamientos por parte del Ejército Nacional, sobrevuelos de helicópteros y ataques con cohetes de largo alcance, aunque no se conocieron los resultados de estas operaciones.
La alerta también indicó que a lo largo de la carretera se encontraron cadáveres presuntamente de miembros de ambos grupos armados, sin que se realizaran procedimientos oficiales para su levantamiento.
Las organizaciones denunciaron que la presencia del Clan del Golfo en la región, activa desde finales de 2020, junto con la de otros grupos armados como el ELN y las disidencias del Frente 33, ha generado disputas por el control territorial y ha provocado un vacío institucional persistente.
Se señaló además que existe preocupación por la actuación de la Brigada 19 del Ejército Nacional, ante presuntas conexiones con el Clan del Golfo, lo que habría afectado la obligación de proteger a las comunidades.
Las organizaciones expusieron que la crisis humanitaria ha tenido impactos graves sobre las comunidades agromineras, incluyendo desplazamiento forzado, afectación de las dinámicas sociales y económicas, violaciones a los derechos humanos e infracciones al derecho internacional humanitario.
Y, finalmente, hicieron un llamado urgente a las entidades estatales y a organismos internacionales para que intervengan de manera efectiva y protejan la vida, la integridad y la permanencia de las comunidades en sus territorios.
La alerta fue firmada por diversas organizaciones y colectivos sociales de la región, entre ellos la Federación Agrominera Del Sur De Bolívar (Fedeagromisbol), La Corporación Sembrar, Asonalca, Sinaltrainal, La Universidad Intercultural De Los Pueblos (Uip) Y El Congreso De Los Pueblos, Entre Otros.






