No existe el periodismo independiente ni la película inocente, que no pretenda manipular. Si ves FOX News, verás que Irán arde. Millones marchan, incendian los retratos de Alí Jamenei. Y reclaman la caída del régimen dictatorial musulmán. Si ves Al-Yazira news, en Irán, sucede todo lo contrario: Están enterrando a los policías y militares, víctimas de las protestas aisladas, y no ves las protestas, sino gente en ataúdes elegantes, con ceremonias silenciosas. Gente muerta, distinta de la que muestra FOX: Centenares de sacos negros, rellenos de manifestantes que han perdido su vida para propiciar la caída del régimen. En Al-Yazira, esos muertos ni siquiera existen.
Así de fácil se puede distorsionar una noticia. Es equivalente a ver en un noticiero que un tren se descarriló, sacando a la gente de las vías, y en el otro te cuentan que la gente se descarriló tanto que el tren se salió de las vías. Vemos las imágenes que son reales y creemos los audios sobre las imágenes, que son reales: El tren descarrilado.
Entonces creemos que todas las cosas que nos digan, mientras vemos esas imágenes reales, son evidentemente ciertas. Y podemos terminar creyendo que de verdad el tren se salió de las vías porque la gente adentro lo movió tanto que se descarriló. Si tanto lo repiten, es verdad. Algo imposible, pero te lo contaron en el telediario y lo viste sobre imágenes en televisión. Pero no es así. Sobre imágenes reales, todo el tiempo, nos cuentan mentiras. Y armados de esos argumentos salimos, opinamos, publicamos. Perdidos, extraviados. Pero con una seguridad brutal.
Uno no puede formarse una opinión sobre algo, viendo solo un noticiero. Y menos si te acostumbras a ver el mismo noticiero todos los días. Y mucho menos si solo ves ese noticiero donde piensan igual a ti. Para formarte una opinión, es inevitable tener que ver los noticieros donde no piensan como tú, buscando argumentos que contradigan tus opiniones y creencias. Esa es la única manera de construir una opinión. También es importante que entiendas que, si ves dos noticieros de la misma corriente política, no cuenta como variedad.
En Occidente solo hay dos posiciones posibles frente a toda realidad. En pro o en contra. No cabe estar en el medio. Las posiciones siempre son de extremos. Si quieres estar en el centro, tu papel es el de filósofo. Eso recomendaba Aristóteles: para toda medida, estar en el medio, en el equilibrio. Lo que pasa en es que en términos de formar opinión, no hay ese medio. Ejemplo: Delitos sexuales contra menores. Si estás de acuerdo, eres el delincuente. Si no estás en contra, eres sociópata. Y si estás en la mitad, eres odiosamente tibio, como Fajardo. ¡Ya me hago entender?
Para tener una opinión, debes ser capaz de intentar contradecirte dos veces todos los días. Si siempre crees que tienes la razón, eres un estúpido. Nadie puede tener la razón siempre. Si te pasa, acude a un psicólogo, porque amigos deben quedarte pocos. No eres agradable si siempre tienes la razón. Lo mismo pasa con los noticieros. Si solo ves uno, o varios de la misma corriente de pensamiento, lo que haces es profesionalizar tu estupidez. Es lo que se conoce como adoctrinamiento. Si solo ves una corriente de pensamiento, te adoctrinan. Solo hay una manera de ser libre y esa es no dejarse adoctrinar. ¿Y cómo no dejarse adoctrinar? Pues formándote una opinión, que es muy diferente de una creencia. Entonces obligatoriamente toca leer y ver de lo que no te gusta, mucho, para argumentar.
¿Cómo se adoctrina? Según Goebbels, el adoctrinamiento eficaz se basa en simplificar el mensaje hasta volverlo emocional, repetirlo sin descanso y convertirlo en un relato donde el bien y el mal están claramente definidos. Volvamos a las noticias: En FOX el malo es el Estado represor de Irán, gobernado por el dictador. En Al-Yazira los malos son los rebeldes asesinos, que quieren tumbar el régimen de un dictador puesto por Dios. Es el mismo país y es la misma realidad, pero las historias son opuestas. De hecho, son tan opuestas que no puede ser ninguna la verdad completa. La verdad completa no existe. No puede ser informada. La verdad tiene que contarse por partes; por tanto, siempre tiene algo de mentira. Es la verdad editada según quien te cuenta la historia que miras. Por eso es clave entender que todo noticiero, como todo canal o plataforma de películas y documentales, emite una verdad editada que tiene un patrocinador mundial detrás.
Si te casas con una de esas verdades emitidas por una empresa en particular, con un interés particular, terminas siendo adoctrinado, para amanecer en la entrada de un almacén, esperando comprar en el Black Friday. O para diferenciar entre buenas y malas dictaduras. O para diferenciar entre unos niños asesinados buenos y otros malos. Pero la verdad es que, sin importar tu corriente de pensamiento, debes tener claro que todos los niños muertos de manera violenta tienen que ser víctimas. Que no te pase como a FOX que veía a los niños de Gaza como daño colateral de la defensa de Israel. O como Al-Yazira, que veía como víctimas a los que protestaban en contra de Israel y hoy ni muestra a los miles de muertos en las protestas contra el régimen dictatorial de Irán.
Y no hables antes de formarte una opinión. A la gente se le nota cuando ha leído y ha visto. Y cuando no, se le nota mucho más. Basta con ver la entrevista de Vicky Dávila a Francia Márquez hablando de Cuba, sin tener idea ninguna, ninguna de las dos, de lo que están hablando, para corroborar esto que digo. Y la gente, matándose, defendiendo a una y a la otra, sobre una opinión, sin opinión alguna. Que no te pase. Si vas a mencionar a Cuba en una entrevista, tienes que saber de Batista, el Café La Habana, el Granma, los 83 que zarparon, de dónde zarparon, cómo llegaron, cuántos sobrevivieron, cómo fueron recibidos, cómo se dividió la isla, a cuántos que no pensaron cómo ellos fusilaron, las batallas de Santa Clara y demás. Si no sabes nada de eso, no debes decir Cuba en una entrevista. O vas a dar pena de lo bueno de tu meme en internet.
Trucos para diferenciar dónde estás parado: Si dicen que CAPTURARON a Maduro, estás a la derecha. Si dicen que INVADIERON Y SECUESTRARON a Maduro, estás a la izquierda. Fácil. Si dicen que Jamenei es un dictador, estás en la derecha, y si dicen que Jamenei es el líder supremo de Irán, estás a la izquierda. Espero con esto te quede claro que no es posible la imparcialidad. No existe medio imparcial y no existe película que no tenga una intención política de manipular. Un informe reciente sobre TVE señala que más del 85% de sus fuentes periodísticas pertenecen al gobierno o a alineados con el gobierno de izquierda. Si el informe fuera sobre RTVC en Colombia, el 100% de sus fuentes pertenecerían al gobierno de Petro y a sus aliados. Estos dos ejemplos evidencian que dos gobiernos de izquierda usan los canales públicos como propaganda, no solo de su gobierno, sino de su discurso político transnacional, acordado y gestionado con una eficiencia pavorosa.
Mientras los noticieros de Irán están mostrando los policías muertos, mientras reprimen como asesinos las manifestaciones, en contra de la dictadura, en TVE y en RTVC están entrevistando a los embajadores de Irán, para hablar de cómo unos rebeldes aislados han asesinado y hechos atentados, en contra del régimen dictatorial, que consideran legal todos los progresistas del mundo, gracias al financiamiento de todo grupo terrorista que odie a U.S.A. La coordinación de la comunicación sucede en segundos. Y para esto destinan billones que se ejecutan mediante un plan estratégico.
Si en los noticieros se invierte para manipular millones, en las películas más. Hoy en día es imposible negar desde dónde emiten las plataformas. Si las películas son de vaqueros blancos que conquistan el oeste y no hay ni negros ni latinos, sino héroes de ojos azules e indios que matan, como hombres malvados, estás en Paramount. Si ves una película y no hay hombres, las protagonistas son unas lesbianas hermosas, triunfadoras, que adoptan a un niño trans que es gay y lesbiana, a la vez, pero es asexuado, feliz y es el rey de las redes sociales, estás viendo Netflix. Por ello es por lo que si Netflix compra a Paramount sería una tragedia para Trump y sus aliados. Porque sus progres odiados, serían los únicos dueños del mensaje en el mundo occidental. Adiós a los vaqueros, excepto como fetiche gay.
En Occidente solo hay dos posiciones ideológicas: La agenda conservadora o la agenda progre. No es posible estar en medio, a menos que quieras verte tibio, como Fajardo. La agenda conservadora en Colombia la representa Uribe. Es decir, los dueños originales de la propiedad. Asimismo, pasa en USA con Trump y, aunque los dos son muy diferentes, representan lo mismo. La agenda progre en Colombia la lideran Petro y Cepeda. En el mundo, la progre más famosa es Greta Thunberg que se hizo arrestar durante el genocidio en Gaza. Los idealistas progres europeos, son generalmente líderes independientes, a veces aislados. Estos líderes no tienen capacidad económica para llevar a cabo sus campañas anti- capitalistas, anti-patriarcales, anti-machistas, anti-blancas. Y entonces terminan siendo financiados por gobiernos que nada tienen que ver con su filosofía, pero que comparten el enemigo común de querer que Estados Unidos y el capitalismo pierdan.
Entonces, los que generan y sostienen las ideas progres en el mundo y para el mundo deben acudir a quienes financian. Y quienes financian no son ingenuos. Los únicos posibles enemigos de los conservadores encabezados por Trump en el mundo solo pueden ser los que quieren que U.S desaparezca como imperio. Es decir, los grupos radicales del islam que tienen el patrocinio de Irán. Cada miembro del estado islámico tiene como meta primero la conquista de Europa, donde avanzan a pasos agigantados, y luego América. Imagina la contradicción. Todas las feministas progres son financiadas por los tipos que quieren ponerles burka, encerrarlas y quitarles el voto. Y esas son las causas que terminan defendiendo los progres. Cuando públicas: No maten a los niños de Gaza, en realidad, lo que dices es odio a Israel, a USA, al capitalismo. Y cuando votas por Cepeda, estás siendo cómplice del avance nuclear atómico de Irán, porque todo está conectado y solo hay dos modelos de pensamiento en Occidente. Ignoramos que en Oriente Medio hay una corriente de pensamiento fanática musulmán que te considera a ti, un infiel, solo por bailar reguetón. Y solo por eso merecerías la muerte. En el mundo occidental puedes ser conservador o progre. Pero secretamente, dentro de la línea de pensamiento progresista, se han colado los terroristas musulmanes que te ponen a defender sus víctimas, para luego venir y ganar el poder y victimizarte. Así las ideas progres terminaron siendo un medio por el que se filtran realmente ideas de terrorismo, sometimiento y esclavismo.
Si la cabeza de la izquierda en Colombia es Petro, su enemigo natural es U.S y quien puede financiarlo es Irán, entre otros. Irán financia por igual a idealistas y a grupos religiosos radicales. Irán en los ochenta era una nación próspera al estilo americano. De minifalda, las mujeres eran empoderadas por primera vez. Jomeini llegó y les quitaron la minifalda y el derecho a opinar y a votar, que ya tenían. Y las metieron en Burkas donde no se ven ni sus ojos. Pasaron a ser lo que no se muestra y se disparó el homosexualismo oculto entre los musulmanes, por no valorar a La Mujer. Pero si te pescan siendo gay, latigazos y si reincides, te matan ahorcado.
Lo que muestra Irán al mundo no es el modelo fracasado de la izquierda, es justo lo opuesto. Irán es lo que le pasa a un país cuando la izquierda gana. Ya lo vimos cerca en Venezuela. De una manera sutil, las ideas progresistas han llevado a buscar el patrocinio de dineros que tienen causas contrarias. De tal manera que la izquierda que promulga la independencia y la libertad es realmente financiada por regímenes dictatoriales, unos traquetos y otros religiosos fanáticos, que buscan todo menos la libertad. Jamenei en Irán, Putin en Rusia y Chi Yin Pin en China representan la izquierda mundial. Son muy diferentes, pero representan lo mismo y defienden lo mismo, y los más grandes financian a los más chicos. Venezuela, Nicaragua, Cuba. Es su manera de sobrevivir.
Crees, por fin, que hay solo dos corrientes de pensamiento. Y crees tener todo claro. Soy de izquierda o soy de derecha. Fácil. Piensas. Pero, ves las acciones y sólo puedes concluir que ninguna de las dos opciones es coherente, entre lo que es y lo que representa: Ves a Trump, como un vaquero, entrar al pueblo de los forajidos y arrestar al malo de la película, el dictador de Venezuela. Pero es el mismo vaquero que le disparó durante dos años a niños en Gaza y que persigue ilegales latinos como cazador furtivo. Y ves a una izquierda progre defender la libertad y la constituyente y enseguida salen en TV defendiendo a Irán.
Un régimen que somete a las mujeres hasta el punto de desaparecerlas debajo de burkas. Ves a feministas y gais en las protestas en contra del bombardeo en Gaza y a favor de la dictadura de Irán, que si los tuviera como ciudadanos, simplemente los desaparecería, luego de apedrearlos o ahorcarlos. Y concluyes: ¡Qué importante es no dejarte adoctrinar! Tu opinión solo puede surgir en el espacio que queda entre las ideas, esas, en las que ya no piensas, sino que crees, y las ideas, esas, que dices que jamás serás tú.





