jueves, mayo 13, 2021
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Mi historia de Medellín y sus Empresas

Por: Miguel Moreno Múnera

Tuve el privilegio de nacer en Medellín, una ciudad hermosa con sus montañas, días soleados, aguaceros repentinos y gente maravillosa. Prácticamente he estado mis 43 años en la ciudad, excepto unos períodos de formación académica y responsabilidad profesional que me permitieron ampliar mi visión del mundo.

Viví mi niñez en un Medellín muy distinto al de hoy, donde ese enemigo común del narcotráfico amargaba nuestras noches con carros bombas y salir a las calles daba terror. Así mismo crecí admirando al tigre de Suramericana, disfrutando la chocolatina Jet y las galletas Noel, durmiendo en un colchón de Comodísimos, mi abuela siempre desayunó con Colcafé y en mi casa había productos de Familia, Postobón y la nevera era de Haceb. Hacíamos las arepas en el molino Victoria y el mercado en el Ley y el Éxito y mi primera cuenta bancaria fue en Conavi. Solo para mencionar algunas de las maravillosas empresas que se han creado en esta ciudad.

El Medellín de hoy es muy diferente, no sin problemas, pero es el Medellín innovador, es un Medellín de obras de infraestructura únicas en la región, donde empresas de todas partes del mundo nos visitan. Un Medellín ejemplo de reconciliación social, un Medellín por el cual da gusto trabajar y seguir contribuyendo para que todo lo bueno se potencie y lo que hay que mejorar lo arreglemos en este trabajo ejemplar que ha dado tantos frutos entre lo público, lo privado, la academia y la cultura. Un Medellín de nuevas empresas, visionarias, disruptivas y admirables.

Mi admiración por las empresas paisas no era solo por sus productos, sino por lo que representaban, desde muy pequeño jugaba a ser algún día parte de ellas. Ese sueño se materializó en 1998 al tener la oportunidad de hacer mi práctica en Corfinsura, hoy parte de Bancolombia. Aquí inicié mi desarrollo profesional y empecé a conocer una cultura empresarial que ratificó mi deseo de ser parte de ellas: gente talentosa, gente diversa trabajando por un fin común: generar valor a la sociedad.

En estas empresas he progresado, me han dado oportunidades y con trabajo serio, ético, mucho esfuerzo y por supuesto, algo de suerte, he logrado forjar una carrera de la cual me siento muy orgulloso y que cada vez me permite impactar positivamente a más personas.

Hoy tengo una gran responsabilidad liderando el Negocio de Café de Grupo Nutresa, una empresa ejemplo de la pujanza de empresarios paisas quienes hace 70 años deciden hacer una inversión en una fábrica de café en estas montañas y no solo para vender a Colombia, ¡para vender al mundo!

Ingenieros visionarios como el Doctor Fabio Rico y Jairo Velásquez definen un modelo empresarial donde lo primero es la gente y donde la sostenibilidad se lograba generando valor compartido. En esa época donde viajar era un desafío, la comunicación era lenta y había infinidad de retos se empezó a poner el nombre de Medellín y Colombia en el mundo, logrando lo que para otros era inimaginable: vender café al lejano Japón.

Ese empeño empresarial sigue más vigente que nunca, nuestra empresa es un referente mundial, y contribuimos a que Medellín se conozca en muchos países de Latinoamérica, Estados Unidos y Asia, gracias a que llevamos productos diferenciados e innovadores para que sean consumidos en marcas reconocidas de dichos países. Así mismo gestionamos un maravilloso portafolio para Colombia y el mundo, ofreciendo productos de calidad con marcas que le llegan al corazón al consumidor y precios justos para su consumo diario.

Todo esto se logra con miles de personas que día a día sentimos el orgullo de trabajar por esta gran empresa, pagamos salarios por encima de la ley que permiten que todos generemos consumo, empleo, educación para nuestros hijos. Sólo durante 2020 el Grupo invirtió más de $100.000 millones por el COVID-19 para el cuidado de las personas y así poder seguir trabajando en un profundo compromiso con el abastecimiento del país y el mundo, garantizar la seguridad de las personas y poder continuar operando. Entre muchos beneficios para nuestra gente proveemos alimentación en nuestras plantas y ofrecemos diferentes tipos de préstamos, entre ellos, vivienda y es un orgullo decir que muchos de nuestros trabajadores tienen casa propia y además pueden enviar a sus hijos a la Universidad. Así mismo buscamos generar utilidades para reinvertir y también para entregar valor a los más de 11.000 accionistas de Grupo Nutresa entre los que se encuentran los fondos de pensiones del país donde tienen sus ahorros millones de colombianos.

Pero ahí no termina el valor que generamos para la sociedad, compramos insumos a miles de proveedores. Nuestros productos viajan en cientos de camiones por el país y terminan en más de 250.000 tiendas y cafeterías sólo en Colombia que permiten que sus dueños tengan una empresa, y puedan tener una vida digna. Sólo en café movimos más de 4 contenedores diarios para enviar productos al mundo, esto permite que muchos transportadores tengan trabajo y generen así mismo consumo por las rutas del país e igualmente oportunidades para sus familias.

Nuestras inversiones están enfocadas en el crecimiento de largo plazo, generar más empleo y mejorar la huella ambiental de nuestras operaciones entre muchos otros. Aún hay mucho por hacer, estamos lejos de ser perfectos, pero nos despertamos cada día seguros de que estamos construyendo un mundo mejor donde el desarrollo sea para todos.

Creo en el poder transformador del sector privado y tengo todas mis esperanzas en que el sector público cuide y continúe con la evolución de nuestra ciudad para que esta siga siendo un eje de emprendimiento, que siga promoviendo la cultura en cada rincón de la ciudad, que la primera infancia tenga toda la atención que necesita y así cada generación sea mejor, que más jóvenes escojan el camino de la no violencia y encuentren oportunidades de educación, conexión con las artes y la cultura y por supuesto empleo.

¿Por qué perder el aprecio y la credibilidad por nuestras empresas? ¿Por qué no construir sobre lo mejor de nuestra historia a pesar de nuestras diferencias de pensamiento?

Esta es mi historia con Medellín, su pasado, presente y futuro por el cual me comprometo a seguir trabajando. ¿Cuál es tu historia?

Miguel Moreno Múnera.

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